LEB Oro

«En el Covirán todos se sienten importantes y eso es muy peligroso»

Pablo Almazán bota el balón durante un partido de esta temporada con el Real Betis. /REAL BETIS E. P.
Pablo Almazán bota el balón durante un partido de esta temporada con el Real Betis. / REAL BETIS E. P.

Pablo Almazán, alero del Betis Energía Plus, analiza el partido de mañana ante el equipo de Palo Pin, con los suyos a las puertas del ascenso

JOSÉ MANUEL PUERTAS Granada

Acariciando ya con la palma de la mano el regreso a la Liga Endesa, el Real Betis Energía Plus recibirá mañana en el polideportivo San Pablo al Covirán Granada. Un duelo especial para Pablo Almazán, capitán sevillano. Primero, por la relevancia del envite, pues un triunfo verdiblanco podría hacer oficial el ascenso este mismo fin de semana, pero también por enfrentarse al equipo de su ciudad en el que milita su hermano mayor, Eloy, igualmente capitán rojinegro.

La escuadra del también granadino Curro Segura afronta el derbi andaluz, en palabras de Almazán, «sin pensar mucho en el ascenso, aunque es verdad que si ganamos estaremos ya muy cerca del objetivo». No en vano, un triunfo bético mañana unido a una hipotética derrota del Liberbank Oviedo en Huesca y del Retabet Bilbao ante Palencia haría que los hispalenses fueran ACB tan pronto como este domingo. Ante ese escenario, el alero nazarí prefiere mantener la cautela. «Hay que tener los pies en el suelo para no volvernos locos», asevera, ya que, aunque «sabemos que cualquier equipo de la liga se cambiaría por nosotros, si algo nos ha ayudado durante la temporada es no tener ansiedad o pensar más allá».

Recuerda así la excesiva presión con la que arrancaron el curso y que hizo al Betis perder dos de sus tres primeros duelos, las mismas derrotas que han sufrido en los veinticinco encuentros siguientes. Por ello, entiende Almazán, «lo más importante es el sábado». Aun así, en Sevilla saben que el ascenso es una realidad casi material ya. De no llegar este fin de semana lo hará probablemente en la siguiente jornada en la cancha del Canoe. En todo caso, Almazán vuelve a tirar de prudencia advirtiendo que «para poder ascender en Canoe hay que ganar este fin de semana».

Y es que la plantilla de Curro Segura ha demostrado esta temporada estar al menos un escalón por encima del resto de la categoría, lo que no ha hecho bajar un ápice su nivel de competitividad. He ahí el secreto del éxito. El capitán verdiblanco ve a los suyos «motivados y con mucha hambre para que llegue mañana y resolver el objetivo en cuanto se pueda», algo que argumenta en que «esta semana ha habido alguna sesión de trabajo voluntario y hemos ido todos, lo que indica las ganas que hay». Sin embargo, aclara que «no existe ese nerviosismo tenso o de presión por lo que pasaría si no ganamos». No hay duda de que el Betis ahora mismo confía mucho en sus posibilidades y su línea de trabajo.

Todo ello, después de rehacerse de dos duras derrotas como visitante que rompieron la espectacular racha de 18 triunfos de los sevillanos, ganadores también en ese tiempo de la Copa Princesa. Tras el título copero cayeron en Palma (92-58) y Bilbao (98-68), generando alguna duda sobre su potencial. «En Palma fue la resaca de la Copa, donde teníamos mucha tensión acumulada y eso se notó, además del partidazo de ellos porque creo que podríamos haber perdido igual en otras circunstancias». Sin embargo, «en Bilbao llegamos igualados al descanso y después fueron una apisonadora y nos sorprendieron con una gran defensa y jugando con libertad en ataque», recuerda.

Empero, los hispalenses suman ya cuatro triunfos seguidos, añadiendo dos en canchas tan complicadas como Palencia y Melilla. Ganar en tierras palentinas «nos dio mucha moral para lo que estaba por venir, porque hemos recuperado la sensación de que si todos vamos a una en defensa, en ataque saldrán las cosas, y de que la energía nos viene a través de ser un bloque», valora Almazán sobre un Betis que vuelve a ir a velocidad de crucero.

Y en esa situación llegará a San Pablo un Covirán mermado por las bajas de Alo Marín, Josep Pérez, Alejandro Bortolussi y Sergio Olmos pero del que el alero granadino del Betis no se fía. «Son un bloque que está dando una gran versión pese a las lesiones, sacando adelante partidos complicados en los que han dado la cara». Sin ir más lejos, Almazán presenció en Granada la reciente victoria del Covirán ante Huesca, cuando recuerda que «jugaron francamente bien porque defensivamente es un gran equipo ahora mismo».

Así las cosas, estima que los rojinegros «no serán nada fáciles porque es un equipo donde todos se sienten importantes y eso desde el punto de vista del rival es muy peligroso». Como el mejor ejemplo de ello, Almazán hace hincapié en el gran partido de Carlos Corts ante Huesca. «No estaba teniendo mucho impacto y metió 26 puntos, ahí es donde se ve que la clave es el trabajo diario y la confianza que Pablo Pin le da a todo el mundo», sentencia.

Más ambiente

Deberán esperar eso sí los rojinegros un ambiente bien distinto a su última visita a Sevilla, con motivo de la Copa Andalucía. Y es que, aclara Almazán, la solidez del Betis de Curro Segura vuelve a enganchar a los hispalenses al baloncesto. «Al principio había muchas reticencias y la afluencia era escasa y los que venían iban con la resaca de los dos últimos años y los malos resultados, pero poco a poco se van enganchando porque han visto que la gente nueva ha venido a partirse la cara y darlo todo. Ha cambiado mucho el ambiente y hay mucha ilusión otra vez, que es lo más importante para un espectador», concluye un Pablo Almazán que mañana tendrá en Sevilla una nueva reunión familiar, como no puede ser otra manera al reeditar, quién sabe si por última vez, el clásico duelo fratricida con su hermano Eloy.