Resaca
El Covirán Granada se pone el traje de supervivienteSaca adelante un partido de máxima dificultad complicado además tras los resultados previos de la jornada
Como un gran soplo de aire fresco para el Covirán y su entorno ha llegado el triunfo rojinegro frente a un Valencia Basket que, hasta ... pasar por el Palacio de los Deportes, no sabía lo que era perder en competición nacional, pues marchaba líder invicto de la Liga Endesa. Previamente, había levantado el título de la Supercopa, derrotando al Unicaja y al Real Madrid en el Martín Carpena malagueño.
La primera victoria de Ramón Díaz al frente del equipo llegó, además, en una situación de máxima tensión. El injustificable –por las formas– batacazo de Lugo y los resultados de los rivales directos antes de que el equipo granadino y el 'taronja' saltaran a la pista habían puesto en una peliaguda situación a los rojinegros. Hubieran visto, en caso de derrota, una primera fractura clasificatoria, pues el antepenúltimo clasificado de la Liga Endesa suma ya dos triunfos y esa habría sido la ventaja sobre el Covirán en caso de derrota.
Pero en ese entorno tenso parece que el Covirán es donde mejor se mueve. En sus tres temporadas en la Liga Endesa firmó dos permanencias deportivas casi milagrosas, enlazando victorias postreras cuando todo el mundo les señalaba. Y en la tercera, con un equipo cogido con pinzas y casi desahuciado, también acumuló tres victorias entre las jornadas 29 y 32 para alimentar una mínima esperanza... sin saber que esos triunfos frente a Baxi Manresa, Casademont Zaragoza y Río Breogán le iban a valer semanas después una permanencia en los despachos merced a la pésima gestión del polémico Pedro Fernández al frente del Real Betis.
Por todo ello, el equipo granadino está empezando a ser visto desde fuera como superviviente ante casi cualquier situación. Una suerte de aquel Cádiz futbolero de los 80, siempre señalado para el descenso y que firmó varias permanencias 'in extremis' seguidas. Y como aquel 'submarino amarillo', este Covirán parece moverse más a gusto con el agua al cuello que cuando las aguas bajan mansas.
Gran inicio
Ante el Valencia Basket, el cuadro local firmó una gran lectura sobre la relevancia que tenía un intenso comienzo de partido. Los levantinos llegaron a la ciudad veinticuatro horas antes, en vuelo chárter directo desde Kaunas, donde habían perdido el viernes un duelo de Euroliga ante el Zalgiris. Casi era una parada y fonda antes de que el Real Madrid visite hoy el sensacional Roig Arena en duelo nuevamente continental. En ese escenario, jugar ante el Covirán casi era una molestia, pues a nadie escapa que los focos en la ciudad del Turia serán muy superiores ante los blancos. Ahí estaba la oportunidad para un equipo granadino que, eso sí, no podía conformarse con intercambiar canastas con los de Pedro Martínez, pues nadie se encuentra más cómodo yendo a anotaciones altas que el cuadro 'taronja'. Era fundamental un buen inicio de partido, que hiciera a los naranjas pensar si les merecía la pena remar para sacar una victoria menos rimbombante en Granada o esperarse a lucirse ante el Real Madrid.
Un escenario que interpretó mejor que nadie Lluís Costa. El catalán prendió la mecha de un arranque voraz de los locales, asumiendo la responsabilidad ofensiva y con un acierto lógicamente muy necesario en la hoja de ruta rojinegra. Tres triples casi consecutivos del base en su retorno al Palacio pusieron el pabellón patas arriba con un 18-4 de salida que casi nadie esperaba, en un fulgurante inicio que permitió al Covirán creer por fin y, de paso, hacer que varios de aquellos que pensaban en cruzar la acera antes del último cuarto para ir a Los Cármenes a ver la visita del Zaragoza tuvieran que cambiar sus planes. De resultas de ese arranque, difícilmente iba a estar resuelto el duelo tan pronto. El partido de Costa fue después progresivamente a menos, demostrando estar falto de ritmo de competición, pero esa puesta en escena fue, sin duda, determinante.
Nunca soltó desde entonces el mando un Covirán en el que respondieron sus referentes: muy consistentes Bozic y Valtonen, con Matt Thomas al fin con buenas opciones de tiro y acertado. Incluso dos de los más cuestionados, Hankins y Munnings, dejaron algunas trazas de mejora, por mucho que esa versión de ambos siga estando alejada de la consistencia que Ramón Díaz precisa. En todo caso, la primera victoria del curso sabe a gloria. Ahora toca que sea realmente un punto de inflexión ante un calendario que no perdona el fallo.
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