Ascenso a Liga ACB

Una ilusión a prueba de 'pájaras'

El Covirán igualó en los últimos minutos un resultado adverso y lo volteó en la prórroga. /LOF
El Covirán igualó en los últimos minutos un resultado adverso y lo volteó en la prórroga. / LOF

El cuadro nazarí equilibra la eliminatoria ante Palma con una agónica victoria en la prórroga tras tocar fondo en el último cuarto

JUANJO MARTÍNGRANADA

La ilusión del Covirán Granada en estos 'play offs' a la Liga Endesa se ha disparado después de superar ayer una de sus pruebas más complejas hasta la fecha. En un encuentro que tenía la escuadra nazarí totalmente encarrilado, un incomprensible apagón en el último período casi le coloca al borde del abismo al planear durante el tramo final del choque la posibilidad de volverse de Mallorca con un 0-2 adverso. Empero, los rojinegros revivieron a tiempo de la mano de un colosal Devin Wright y forzaron una prórroga en la que su amplia rotación y mayor frescura les permitió sumar su primera victoria (83-88) en esta serie de cuartos de final frente al Iberojet Palma, que ya luce equilibrada (1-1) y que se traslada ahora al Palacio de los Deportes. En el pabellón del Zaidín tendrán los discípulos de Pablo Pin la posibilidad de conquistar un nuevo hito, el acceso a la 'Final Four' de ascenso a la ACB.

Así hemos vivido el triunfo

La entereza del conjunto granadino quedó patente desde el primer período. Los anfitriones ensancharon el aro de su canasta para que acabase dentro cualquier lanzamiento de tres puntos, ya estuviese bien seleccionado o con el defensor encima. Un total de siete triples convirtieron los baleares, un frenesí al que incluso se apuntó Fran Guerra, quien anotó dos pese a no ser su especialidad. El inusitado acierto desde más allá del 6'75 habría descolocado a cualquiera (19-11), si bien el Covirán conservó la calma y siguió con su plan de partido trazado, siendo uno de sus puntos la fortaleza en el rebote defensivo.

El Palma desangró por dentro a los nazaríes en el duelo del viernes y de ahí que Pin se afanara especialmente por cerrar los caminos hacia el aro. Para ello, el técnico sorprendió con la inclusión de Wright en el quinteto inicial, deshaciendo en principio el emparejamiento entre Guerra y Olmos. El lucense, inferior en centímetros pero superior en 'apetito', logró merendarse finalmente al pívot canario del Iberojet con un derroche de entrega y dureza del que se benefició su equipo. En los primeros minutos no se apreció demasiado por haber apenas balones repelidos por el hierro, pero esa labor cobró especial relevancia en cuanto los porcentajes de tiro de los locales bajaron a la tierra.

83 Palma

Joan Biviá 16, Gilbert 0, Barac 13, Álex Hernández 10 y Fran Guerra 21 – quinteto titular – Joan Tomás 0, Serra 5, Quintela 11, Barber 4 y Ucles 3.

88 Covirán

Manu Rodríguez 9, Devin Wright 16, Guille Rubio 11, Joan Pardina 2 y Carlos de Cobos 16 – quinteto titular – Carlos Corts 8, Alejandro Bortolussi 3, Xabi Oroz 4, Josep Pérez 10, Alo Marín 0, David Iriarte 2 y Sergio Olmosa 7.

parciales
25-24, 20-19, 11-28, 24-9 y 3-8.
árbitros
Juan Manuel Uruñuela, Antonio Manuel Zamora y Elena Espiau. Eliminaron por la comisión de cinco faltas personales a Erik Quintela en el minuto 44.
incidencias
Partido correspondiente a la segunda jornada de la fase de ascenso a la liga ACB disputado en el Polideportivo de Son Moix de Palma de Mallorca ante 3800 espectadores, aproximadamente.

Un triple de Josep Pérez y un '2+1' de Bortolussi equilibraron el luminoso en las postrimerías del primer acto (25-24) y dos encestes lejanos de Corts pusieron por delante al Covirán antes de que el tiempo muerto de Félix Alonso frenara el partido. El técnico devolvió a la pista a Hernández y el juego se volcó descaradamente sobre Guerra.

El 'center' rayó a un nivel descomunal, tornando en puntos todos los balones que le llegaron y alcanzando la veintena de valoración al descanso. Con él sobre el parqué, los anfitriones multiplicaban sus prestaciones y crecían las ventajas en el marcador (45-37) sin que nadie pudiera toserle en la pintura. Eso sí, en cuanto el jugador cedido por el Tenerife se marchaba al banco, el Palma parecía otro equipo, uno más débil al que sí era factible mojarle la oreja, sobre todo si se contaba con la inspiración de Wright.

El pívot nazarí lideró la reacción previa al descanso (45-43) con la que se sentó las bases de la magnífica explosión anotadora del tercer acto. Veintiocho puntos sumó el Covirán en esos diez minutos después de clavar seis triples casi consecutivos. El Palma se olvidó de devolver esa canasta a sus dimensiones normales tras su locura del primer cuarto y los rojinegros se desmelenaron con un vertiginoso ritmo en el que concatenaban grandes defensas con aciertos desde el perímetro cada vez que lanzaban.

Alonso se vio obligado a exprimir a Guerra, al que no podía sentar para intentar hallar algún resquicio en la zona visitante. El Covirán se marchó en el luminoso y fijó su máxima ventaja en diecisiete puntos tras la irrupción de Olmos (50-67), mucho más entero que su par. La desesperación cundió entre las filas baleares. Sus integrantes no daban crédito a la impresionante racha de tiro de los hombres de Pin, quienes tuvieron en su mano la opción de sentenciar el duelo y poner el 1-1 con un desenlace plácido.

Eso no sucedió al desconectar por completo un Covirán que vagó durante un último cuarto en el que dilapidó su nutrida renta a base de pérdidas y tiros mal seleccionados. El Iberojet fue a por todas y se vació en defensa hasta el punto de que los nazaríes tardaron casi ocho minutos en meter su primera canasta en vivo del período. Anteriormente sólo añadió tres tiros libres, por lo que el parcial creció hasta un sonrojante 22-3 con el que se encendieron todas las alarmas (78-74).

Guerra, enfundado en su traje de villano sin piedad, estaba aplastando a un conjunto nazarí que agonizaba. Ahí entró en escena Wright, héroe durante la pasada campaña y rebajado a pívot de rotación en la mayor parte de este curso. El lucense firmó un '2+1' que funcionó como una descarga eléctrica en el corazón de un Covirán en parada y después fue el más listo al quedarse solo bajo el aro en una jugada vital. Guerra reaccionó para ponerle el tapón, aunque el lucense estuvo rápido de reflejos para capturar el balón suelto y empatar el encuentro (80-80).

El local Hernández pudo romper la igualada pero perdió la posesión y el partido entró en la prórroga. 'Carlinhos' golpeó de tres nada más empezar y el resto del triunfo nazarí lo hizo el cansancio del Palma, que falló seis tiros libres en el tiempo extra. Con Wright intimidando a los rivales por dentro y activo en los rebotes ofensivos, el Covirán cerró su aro (80-87) y equilibró una serie en la que ya tiene el factor cancha. Ahora puede seguir haciendo historia en caso de sacar adelante los dos partidos en el Palacio granadino.

«Wright ha sido nuestro factor diferencial»

Pablo Pin manifestó tras el segundo encuentro de estos vibrantes cuartos de final que «hemos empezado concentrados, haciendo un buen juego en ataque. Sin embargo, el acierto de Palma con los triples ha sido impresionante. Han metido siete con algunos tiros en buena posición y otros en los que estaban punteados. Aun así hemos seguido con nuestro plan, trabajando con intensidad y pensando a largo plazo. Tenemos una rotación amplia y al final el tema físico tiene un efecto en el partido».

El técnico granadino continuó su análisis diciendo que «nuestro tercer cuarto ha sido muy bueno. Hemos movido bien el balón, mucho mejor que en el primer partido, buscando situaciones de juego interior y, si se cerraban, sacando el balón fuera. Hemos botado mucho menos y hemos compartido el balón entre todos para sacar una ventaja muy buena». Pin explica el desconcierto del último período en «la subida de intensidad de Palma en defensa, ante lo que nos ha costado adaptarnos y hemos terminado en la prórroga». En el tiempo extra, el entrenador consideró que «físicamente estábamos bien. Ha habido muchos tiros libres y los detalles han decidido el partido, aparte de nuestra defensa».

A título individual, Pin alabó la gran actuación de Devin Wright. «Ha sido nuestro factor diferencial, aunque también han hecho un buen partido otros jugadores como 'Carlinhos' o Rubio. Frenar a Guerra al 100% es complicado pero Wright le ha incomodado para que no estuviera tan suelto como en el primer encuentro. Nos ha dado un plus de energía y ha estado bien en el rebote ofensivo». El técnico también aprovechó la novedad en la lista de Marín por Almazán para recordar que «siempre hemos empleado una rotación larga y ahora tenemos trece jugadores. Mínimo nos vamos a ir a un cuarto partido ante Palma y eso puede ser un factor».

FÉLIX ALONSO

Por su parte, Félix Alonso aseveró que «el Covirán nos ha hecho mucho daño en el rebote todo el partido, en especial en un primer cuarto en el que no hemos rentabilizado nuestro acierto en ataque». El entrenador del Iberojet detalló que «después no hemos ejecutado como debíamos la defensa del bloqueo directo en el tercer cuarto, en el que ellos se han cebado con los triples. Mi equipo ha hecho un esfuerzo tremendo por volver, pero cometimos un error grave en la defensa sobre Wright en la última jugada. Luego en la prórroga estábamos los dos equipos cansados y de ahí los errores en los tiros libres. El Covirán ha vivido del triple inicial de 'Carlinhos'».

Alonso restó relevancia a este revés al comentar que «tenemos que levantarnos. Sabíamos que era una serie complicada y toca pensar en el partido del viernes. Aquí se trata de ser el primero en ganar tres encuentros y vamos 1-1».