Curro Segura

«En el Betis no hay otro objetivo que ascender»

Curro Segura observa desde la banda en un partido de esta temporada con el Betis. /FERNANDO RUSO
Curro Segura observa desde la banda en un partido de esta temporada con el Betis. / FERNANDO RUSO

El técnico verdiblanco reconoce que el sábado espera «no distraerse con la atmósfera» en su primer partido oficial en Granada desde 2012

JOSÉ MANUEL PUERTAS GRANADA

Curro Segura (Granada, 7 de abril de 1972) vivirá el sábado un partido especial. Volverá por primera vez en partido oficial a un Palacio de los Deportes que dejó en plena amargura en 2012 por un CB Granada decrépito, y en el que vivirá el sabor de una de esas grandes tardes que poco a poco se recuperan en la ciudad y que reconoce que le gustaría sentir como local algún día, tras aquella amarga experiencia. Lo hará al frente de un Real Betis a velocidad de crucero, con ocho triunfos consecutivos, los tres últimos por más de 20 puntos y ante rivales de la zona alta.

–¿Meten miedo ahora mismo?

–No puedo negar que estamos en buen momento, con una solidez importante y que queremos mantener el mayor número de jornadas posibles. Las victorias ante rivales duros nos han hecho crecer en confianza.

–Vienen de ganar a Palencia, Ourense y Melilla por un global de +75.

–Se dan circunstancias. Cuando en casa nos hemos ido, al rival le ha costado y hemos sido capaces de seguir apretando. De ahí las ventanas. Y en Ourense ellos acusaron demasiado las bajas de los jugadores que tenían con selecciones. Estoy satisfecho por ese 'average', aunque no deja de ser anecdótico.

–¿Siente presión por ascender?

–Sí que la hay. Este equipo no está hecho con otra intención, y todo lo que no sea ascender es algo que no queremos. Es el objetivo principal y único y en eso estamos enfocados. Pero en el camino, sólo pensamos en el próximo partido. Ahora mismo la temporada acaba el sábado en Granada.

–Perdieron dos de los tres primeros partidos, ¿Hubo paciencia?

–Sí. Nadie estaba contento pero sabíamos que lo íbamos a revertir y que era algo puntual. El tiempo ha dado la razón al trabajo que hacíamos.

–Sevilla siempre es una plaza difícil, ¿Está enganchando a la gente?

–Está siendo lento, pero poco a poco viene más gente porque disfruta con lo que ve y va arrastrando a más.

–¿Ha vuelto la mejor LEB, o queda camino?

–Está muy lejos aún. Empieza a haber más proyectos con interés en subir, aunque en lo que a economía y presupuestos se refiere queda mucho. Pero sí es verdad que ya hay más equipos que ya miran de una u otra forma a ese ascenso. El cambio en la normativa de la ACB ha normalizado todo y eso es bueno para el baloncesto. Nos vamos a acercando a aquella LEB de hace una década, aunque queda mucho.

–¿Qué tal ve al otro granadino del equipo, Pablo Almazán? Empezó lesionado y sus números pueden dejar frío.

–Es un pilar fundamental, el capitán en la cancha y el vestuario. La estadística no dice muchas cosas del día a día, de los intangibles que da un jugador, de sus pequeños detalles o ayudas defensivas. Estoy muy satisfecho con él pese a que numéricamente no destaque. La lesión le ha hecho subirse a un tren en marcha, pero ya nos está dando mucho.

–¿Qué espera en su regreso al Palacio?

–Volver a ver la grada con un equipo totalmente arropado. La mejor noticia es volver a mi casa y ver a la afición con el equipo. Ver que se ha conservado ese sabor a baloncesto.

–¿Le costará aislarse del ambiente? ¿Hará algo especial?

–Trataré de mantener mi rutina, no distraerme con la atmósfera. Haré lo que hago habitualmente y trataré de estar centrado. Al final hay muchas canchas con gente a la que saludar.

–¿Fue esa de 2012 la peor temporada de su vida profesional?

–Seguro que sí. Pasó de todo y es una pena que el CB Granada desapareciera, por la forma en que ocurrió, por encima de los resultados. El sabor de boca fue muy malo.

–¿Qué aprende uno de algo tan duro?

–Cualquier experiencia en la que las dificultades son máximas te hace mejorar. Aquello hizo mucho daño al baloncesto, más que a mí como entrenador. Hubo malas noticias en todos los ámbitos. Empleos, impagos… Me quedo con que se conservaran las peñas, la cantera, la afición. Me quedo con eso y con ver a Manu Rodríguez de vuelta, que fue uno de los que sufrió aquello.

–Había pocos motivos para el optimismo con el baloncesto en la ciudad en aquel momento.

–Era difícil ser optimista. Por eso tiene tanto mérito hacer las cosas como las ha hecho la Fundación, ascendiendo deportivamente y quemando etapas muy bien. Y creo que van a estar entre los nueve primeros y jugando 'play offs'. Es el premio a un gran trabajo.

–Obviamente no a corto plazo, ¿Pero se ve algún día de nuevo en ese banquillo, sin las penurias del pasado?

–Ojalá. Me encantaría volver en una situación estable. De momento, Pablo Pin es el gran responsable de todo lo bueno que está haciendo el club y le deseo lo mejor, pero eso no quita que me gustaría quitarme algún día esa espinita clavada en un club saneado.

–Coincidió también en Granada con Mamadou Samb, ahora en el Betis. ¿Le ayudó eso a ficharle?

–Totalmente. Le conozco bien y su trayectoria posterior ha sido muy buena. Es un jugador sólido que nos ayuda mucho.

–Dice que ve al Covirán en 'play offs', ¿Qué le parece el equipo?

–Lo digo yo y lo dice la clasificación. Están haciendo un gran trabajo, especialmente en casa, donde tienen una gran energía. La apuesta por el bloque nacional y conservar lo que dio éxito el año pasado se ve en un gran inicio de temporada, que ahora deberán consolidar.

–¿Puede influir la clara victoria del Betis en la Copa Andalucía?

–La pretemporada cuenta poco y no es muy real. Quizá para nosotros era más importante, por tener más jugadores que acoplar. Pero no me fijo nada en los resultados, el sábado será distinto y espero al mejor Granada.

–¿Cree que le cuesta al Covirán cerrar partidos igualados?

–No me atrevo a hacer ese análisis. No creo que vaya más allá de algo puntual. La experiencia me dice que los finales apretados caen al 50%.

–¿Teme el juego interior granadino?

–Tienen mucha experiencia. Olmos, Rubio, o Bortolussi que está jugando muy bien. Wright da mucha solidez. Desde ahí generan el juego, y los pequeños tienen mejores opciones cuando los grandes brillan. Pero veo a un equipo compacto, no solo grandes y pequeños.