Beqa Burjanadze ve luz al final del túnel
«Entrenamos muy duro para que la primera victoria llegue en Lugo y aquí lo que importa no es como empiezas sino como terminas», afirma el georgiano
Beqa Burjanadze es una de las agradables sorpresas en positivo en el Covirán, gracias al desparpajo y la garra que pone cuando está en pista. « ... Me encuentro muy bien, no me acuerdo desde hace cuantos años no me encontraba tan bien, y anímicamente también, independientemente de los resultados de estas cuatro jornadas. Y esa palabra es clave, cuatro jornadas, porque aún nos quedan 30 jornadas más, estamos entrenando duro y fuerte para que primera victoria llegue lo más pronto posible y todos esperamos que sea en Lugo».
Esto da muchas vueltas, porque la pasada temporada el Leyma Coruña, su ex equipo empezó muy bien, ganó al Real Madrid y acabó el último. «Queda mucho por delante, no hay que venirse abajo. Queda muchísimo, y si miramos los historiales de los clubes, todo puede cambiar luego. El caso de Granada también fue raro, en su año de salvación empezó con un 0-5. Da igual cómo empiezas, lo más importante es cómo terminas, y hay que luchar todos juntos, de la mano, para que alcancemos el objetivo del club, que es la permanencia, y que Granada siga durante muchos años en ACB, yo estoy muy contento y adaptado, con la familia, las niñas en los colegios, cerca de casa, en la zona del PTS».
De hecho, el Covirán está teniendo una mejoría, porque con el Baskonia se pudo ganar y en Barris Nord hubo una primera parte bastante buena. «Somos un equipo nuevo, con un entrenador nuevo, la filosofía de juego es nueva, desde luego que mi sensación, como la de todo el equipo, es que jornada tras jornada se ve claramente la mejoría del equipo, y ahora sólo falta ganar, y al fin y al cabo es la victoria lo que cuenta, pero por otro lado, mirando a que llegue esa victoria, es fundamental esa mejoría global, cada semana que estemos mejor».
A nivel personal se le ve muy motivado, sale a la pista con desparpajo, tira de tres, colabora en muchas facetas del juego, el rebote le va bien también. «Sí, desde que empecé con el básquet, mi primer entrenador siempre me inculcaba que nunca fuese un jugador que dependiera de una cosa o dos, porque al no ser tirador puro, si no es mi día, eso significaría que no puedo ayudar al equipo. Nunca quise ser ese tipo de jugador, especialista, procuré serlo todo terreno, un jugador muy versátil, y creo que puedo ayudar en ataque, defensa, y con mi voz de liderazgo al tiempo si estoy fuera de la cancha. Me gustaría ayudar más dentro, claro está, obviamente soy competitivo y profesional, y me gustaría ayudar estando en la pista, al lado de mis compañeros, luchando con ellos, espero que así sea».
Todo terreno
Luka Bozic es el otro 'cuatro' pero son polivalentes y Ramón Díaz los pone algunos minutos juntos en el parqué. «Así es, yo creo que tenemos, por nuestra naturaleza, la posibilidad de jugar en la posición de 'tres' y 'cuatro' o 'cuatro' y 'tres', somos compatibles, podemos estar los dos al mismo tiempo en determinados momentos en la cancha. En el entrenamiento tenemos que hacer un buen trabajo para entendernos mejor, porque es un poco raro, en principio, que los dos 'cuatro' de un equipo jueguen juntos en la pista, pero durante mi carrera muchas veces he jugado con los otros 'cuatro', y la verdad es que los resultados salieron bastante bien. Por ejemplo Trey Thompkins y yo lo hicimos muchas veces juntos en el Coruña, una ciudad muy bonita por cierto, aunque Granada me encanta y gusta más por el sol y la temperatura que tiene. Con Trey jugué incluso yo de 'tres' y él de 'cuatro', y también teníamos físico los dos, por lo que era un quinteto súper físico y súper grande. El otro día también con Luka y yo, más Zach (Hankins), éramos bastante grandes y dominamos bastante bien el rebote».
Y esto provoca desajustes en la defensa rival. «Porque si estamos juntos en la pista, a Luka le defenderá un 'cuatro' en el poste bajo y a mí entonces un 'tres', con lo cual ahí yo ya tengo una ventaja física, sea para el rebote, correr o el poste bajo, entonces se crea una situación de ventaja automática y lo tenemos que saber aprovechar».
Beqa ya ha notado algún cambio por la llegada de Lluís Costa, en la dirección, al generar, en pases y crear más situaciones ventajosas en la pista. «Es la primera vez que juego con él, sí que he jugado varias veces en contra. El perfil de jugador que es a nosotros nos viene muy bien. Lleva pocos días con nosotros pero desde el primer día ya demostró lo que puede hacer, va a ayudar un montón, sobre todo para generar ventaja, para él o para sus compañeros. Desde luego que es muy listo jugando, posee mucha experiencia, y tener el dúo de bases así, con Jonathan, es un lujo».
El rebote es una de las principales virtudes de la torre georgiana y del Covirán, pese a que era el talón de Aquiles de la pretemporada. «Desde luego, una de las grandes cosas hasta ahora que estamos haciendo bien es el rebote, yo creo que tenemos que seguir haciéndolo, no tenemos que bajar el nivel ahí, simplemente subirlo en otras facetas».
Paciencia con Ramón Díaz
Al preguntarle a Burjanadze si hace falta paciencia con el equipo pero también con el entrenador Ramón Díaz, comenta que «necesita un periodo de adaptación, porque viene del baloncesto americano, de México, de Estados Unidos, la realidad de la Liga Endesa también es distinta. tenemos que estar pacientes con él, y él tiene que ser paciente y consciente de que esto es un proceso. Yo he tenido muchas conversaciones con Ramón y, en una de mis primeras entrevistas que tuve en Granada, también le dije que los jugadores estamos al 200% con él, y seguiremos estando con él, porque sabemos que tiene el volante y está atravesando por un proceso de aprendizaje, y de darse cuenta de lo que va un poco esta liga. Y por eso dije que, seguro, estoy convencido de que el cuerpo técnico llegará a esa conclusión, o llegará a esos puntos necesarios para hacer ajustes, para que nuestro equipo mejore, y ya está mejorando».
A la interrogante de si siente presión, o por lo menos cierta preocupación, de que el equipo no pueda asumir una victoria rápido para no quedarse descolgado, debido a que además de Breogán y Girona, el Covirán se medirá al Valencia y Real Madrid, partidos muy complicados de asumir, Burjanadze comentó que está «de acuerdo». «Los calendarios no son muy amigos nuestros, ni los siguientes partidos que vienen, los próximos. Pero, bueno, si pensamos que no podemos con esos rivales o que hay que ganar a la fuerza contra este tipo de equipos, eso nos generará un poco de ansiedad, el pensar que tenemos que ganar ya, con urgencia. Cuando piensas que tienes que ganar sí o sí es cuando te entra ansiedad, te entran los nervios y es cuando tú no eres tú, eso es peligroso».
Aconseja calma
El bravo pívot da consejos y recomienda que «debemos estar tranquilos independientemente de lo que esté pasando alrededor nuestro, independientemente de que seamos los últimos y que vayamos 0-4 ahora mismo. Estar tranquilos, no relajados, el estar tranquilos es positivo, y seguir con nuestro trabajo, ya que estamos mejorando mucho semana tras semana, pero todo eso no quiere decir que no estemos centrados en ganar. Nosotros tenemos que salir a ganar contra cualquier rival, sea fuera o dentro de nuestra casa».
Beqa está viviendo quizás el punto más alto de su carrera profesional, sobre todo gracias al gran Eurobasket que realizó. Georgia ganó a España, la eliminó, y también pudo con Francia. «Sí, la verdad es que vivimos un sueño, hecho realidad para nosotros, para el país y la selección, porque el objetivo era clasificarnos en el grupo. Al final vimos que jugábamos contra Francia. El último partido era contra Bosnia en la fase de grupos, teníamos que ganar para así evitarla y jugar contra Polonia. Y no hicimos un buen partido, perdimos contra Bosnia y afrontamos a Francia sin presión, a salir a jugar y a disfrutar, a dar todo en la pista para nuestro país y así lo hicimos. Ellos fallaron un par de tiros liberados, eso nos dio un empujón y también ganamos. Luego perdimos contra Finlandia, que también era un partido súper ganable para nosotros, pero los cabrones no fallaron ni una, ja, ja, pero me alegré por mi compañero Elias (Valtonen), y aún así tuvimos un gran verano para el baloncesto de Georgia».
Burjanadze, por último, asegura que le encanta Granada. «He comprobado lo que me dijeron, que el Covirán es un club familiar y súper cercano. Lo paso muy bien aquí, hay buen rollo».
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