LEB Oro

La sangre naranja de los Marín Ortega

Alo Marín entra a canasta ante su hermano Javi en el transcurso de la pasada campaña. /FERMÍN RODRÍGUEZ
Alo Marín entra a canasta ante su hermano Javi en el transcurso de la pasada campaña. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Alo y Javi Marín vuelven a verse las caras mañana en el Melilla-Covirán, la mejor prueba de una familia con una tradición sin parangón en el baloncesto nacional

JOSÉ MANUEL PUERTASGRANADA

Seguramente no tenga el reconocimiento mediático de otras sagas españolas como los Gasol, los Jofresa o los Hernangómez, pero el caso de la familia Marín Ortega, especialmente por la parte materna, no tiene igual en España en cuanto a su vinculación con el baloncesto. Cuando mañana miércoles Alo Marín, escolta del Covirán Granada, y su hermano Javi, base del Melilla Baloncesto, se enfrenten por primera vez en la LEB Oro, un escalofrío recorrerá a buen seguro la gaditana bahía de San Fernando, donde este particular clan tiene su origen. Y es que en el lado Ortega de la familia parecen nacer botando el balón. No en vano, todos sus miembros han sido en algún momento jugadores federados. Desde María Jesús, la madre de los hoy profesionales, y sus cuatro hermanos hasta los hasta trece primos de la familia, todos compiten o lo han hecho de forma federada alguna vez. Es más, aún hoy en el club 'Más que veteranas' de la localidad gaditana siguen jugando María Jesús y sus hermanas Inma y Cami.

Una pasión por la canasta que empezó efectivamente por María Jesús Ortega. Recuerda Alo Marín a IDEAL que su progenitora «estudiaba en la Compañía de María, cerca de casa, y empezó a jugar en el colegio. Ella fue la primera y luego ya se apuntaron mi tío Perico y el resto de sus hermanos». Tal fue la fiebre por el baloncesto que los abuelos del escolta instalaron una canasta en su casa veraniega, en Conil, donde toda la descendencia ha dado sus primeros pasos con la pelota naranja. Hoy día es poco menos que el santuario baloncestístico familiar. Afirma el gaditano que «es una canasta con una base de hierro que permite jugar hasta dos contra dos. De pequeño empecé a jugar en ella, y poco menos que mis padres y mis tíos me entrenaban allí».

Desde Melilla, su hermano Javi confirma a este periódico que «realmente, todos los primos hemos empezado en ella. Encima todos nuestros tíos han sido entrenadores, así que todos los veranos estábamos practicando a todas horas». Y es que de casta le viene a los galgos Marín, pues también su padre, 'Tano', fue durante años uno de los mejores jugadores de la provincia de Cádiz. Alo y él incluso compartieron equipo en la temporada 2008-09 en la Liga EBA en las filas del CB Cimbis, una entidad que, no por casualidad, había creado años antes en San Fernando 'Chano' Ortega, otro de los tíos maternos del jugador del Covirán, coincidiendo con la edad alevín de Alo. Para Javi Marín, aquel año en EBA con su padre y su hermano juntos fue «la bomba, porque nosotros nunca habíamos visto jugar a ese nivel en San Fernando».

Un ejemplo para la saga

De los trece primos el del Covirán es el mayor. Por ello, se sabe en buena medida «un ejemplo» para el resto, «más ahora que Javi y yo somos profesionales». También lo fue para el base del Melilla Baloncesto, siempre mirándose en tan fraternal espejo, y realmente más precoz que su hermano. «Javi siempre ha ascendido más rápido que yo, ya que es cuatro años más joven y debutó en Plata con un año menos que yo y este año debutamos los dos en Oro», asevera Alo, que admite que en la familia están «muy contentos» con el doble debut en la segunda categoría nacional.

Modestia de hermano, Javi se resta méritos, aseverando que en buena medida sus logros se deben a que Alo «fue el que abrió el camino del profesionalismo en la familia». De hecho, asume que en buena medida su fichaje por el Morón, donde ambos coincidieron dos años en la LEB Plata, pudo deberse a que «me conocían bien gracias a Alo».

La aventura en la LEB Oro ha empezado con responsabilidad para ambos. Las bajas en el perímetro de Josep Pérez y Manu Rodríguez dotaron de obligación al escolta en el triunfo del Covirán ante el Río Ourense en el debut, con el de San Fernando erigido en perro de presa del talentoso base uruguayo 'Pepo' Vidal en sus más de veinte minutos sobre el parqué, además de encargado de anotar la primera canasta de los de Pin en el curso, un triple nada más comenzar el choque. Admite Marín que para él, las bajas en el perímetro son «una oportunidad que debo aprovechar aunque sea algo malo para el equipo, porque se me presenta la oportunidad de tener minutos». Algo parecido ocurrió con Javi, a priori tercer base de la rotación melillense, pero con tiempo en el estreno ante Araberri de los norteafricanos debido a la baja del escolta nigeriano Caleb Agada, que tampoco estará disponible frente a los granadinos.

Un duelo respecto al que desde Melilla Javi afirma que el Covirán es «un equipazo, que ya tenía un bloque de categoría superior a Plata el año pasado y que además ha fichado muy bien». Prosigue señalando que medirse a Alo es «el partido más bonito de la temporada», y en tono jocoso reconoce que «últimamente me está ganando él los duelos, así que espero que ahora me toque a mí». Por su parte, su hermano mayor sitúa a Melilla como «uno de los favoritos a estar arriba por presupuesto y plantilla», y estima que «con apenas 48 horas de descanso y viajando en el mismo día será un partido durísimo».

En todo caso, el de mañana en el pabellón Javier Imbroda de Melilla volverá a ser un choque especial para los Marín Ortega. Por primera vez en LEB Oro, y con María Jesús y toda la saga atenta desde San Fernando. Una estirpe que, avisan, sigue dando fuerte. Nacido en 2009, el menor de los primos, también llamado Javi, ya juega con la selección gaditana alevín pese a que apenas es benjamín, y tanto Alo como Javi presumen de él aunque reconocen que por obvios motivos apenas pueden verle en la cancha. A nadie debería sorprenderle si ahí cuaja otro talento con sangre naranja forjada en una solitaria canasta de Conil.

 

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