Baloncesto | LEB Oro

La LEB Oro saca pecho

Álex Mumbrú entrenará este año al Bilbao Basket en LEB Oro. /LUIS ANGEL GîMEZ
Álex Mumbrú entrenará este año al Bilbao Basket en LEB Oro. / LUIS ANGEL GîMEZ

La segunda categoría del baloncesto nacional ha dado un salto de calidad y los rivales ya han avisado al Covirán en pretemporada

JOSÉ MANUEL PUERTASGRANADA

Tras su profunda depresión durante los años más duros de la crisis económica española, la LEB Oro se ha ido reflotando como competición progresivamente y parece claro que de cara a este curso se ha producido un nuevo salto de calidad que hará que los rivales del Covirán Granada a partir del primer fin de semana de octubre exijan el máximo a los de Pablo Pin.

Más allá de la mejora económica de la sociedad, y el consiguiente empuje a la salud financiera de los clubes, el definitivo desbloqueo de los ascensos a la Liga Endesa ha permitido que proyectos que parecían aletargados, sabedores de que alcanzar la máxima categoría era imposible administrativamente, hayan despertado en los últimos años.

Tras la flexibilización de los requisitos exigidos por la ACB, la promoción de San Pablo Burgos, Gipuzkoa Basket, Basquet Manresa y Breogán de Lugo es la mejor muestra de que el camino a la Liga Endesa parece libre de trabas en los despachos. Únase a ello además el descenso desde la ACB el pasado curso de dos grandes clásicos del baloncesto nacional, como el Real Betis Energía Plus y el RETAbet Bilbao Basket, ambos con la casi imperiosa necesidad de cara a la inminente temporada de regresar al nivel perdido, y se entenderá de inmediato que la LEB Oro que afrontará el Covirán será de un alto nivel.

Sin ir más lejos, y aunque los resultados de pretemporada siempre han de cogerse con alfileres antes de extraer conclusiones, echar un vistazo a los enfrentamientos entre los equipos de las dos primeras categorías del baloncesto nacional muestra una clara tendencia de acercamiento del nivel de los clubes de Oro a sus hermanos mayores.

Así, en la pretemporada del curso 2015-16, ningún equipo LEB fue capaz de vencer a un rival de Liga Endesa en los ocho partidos celebrados, algunos con resultados escandalosos a favor del primer escalón, como las victorias de CAI Zaragoza ante Palma Air Europa (53-79), o UCAM Murcia ante Força Lleida (62-94).

Es en los dos siguientes veranos cuando comienza a verse un cambio en la tendencia. En 2016, San Pablo Burgos logró alzarse con el triunfo ya mediado septiembre ante todo un Baskonia que, eso sí, jugó con varios jugadores del filial e hincó la rodilla en tierras del CID por 73-68. Sería el mejor aviso de los catellano-leoneses, que esa temporada lograrían su ansiado ascenso a la ACB.

En el resto de confrontaciones, hasta cinco, la victoria siempre cayó del lado de los equipos de la máxima división. Si avanzamos un año, hasta 2017, se jugaron once encuentros que cayeron en nueve ocasiones hacia equipos de la Liga Endesa, sumando ya dos triunfos los de Oro.

En este caso no supuso un vaticinio para un claro candidato a ascender, sino al contrario: las dos derrotas las cosechó el Real Betis Energía Plus: 73-69 ante Leyma Coruña y 73-68 ante Cáceres Patrimonio de la Humanidad, suponiendo el inicio de una temporada aciaga en San Pablo que acabó con el club hispalense abandonando la ACB por primera vez desde su llegada a la élite en 1989.

Sorpresas en verano

Y como si de una progresión casi aritmética en el último cuatrienio se tratara, la LEB Oro se ha impuesto tres veces a la Liga Endesa este verano, en un total de nueve amistosos. Casualidad o no, los encargados de hacerlo han sido tres de los principales aspirantes al salto de categoría. Así, el RETAbet Bilbao Basket de Álex Mumbrú se alzó con la Euskal Copa en Durango al desarbolar al Delteco GBC de Sergio Valdeolmillos (69-89) de una forma tan clara como el Chocolates Trapa Palencia pasó por encima del recién ascendido Breogán (85-68) en el partido de presentación de los de Alejandro Martínez.

Finalmente, el Iberojet Palma, que tras sufrir mucho el curso pasado para no descender se ha reforzado este verano considerablemente, se permitió el lujo de tumbar a un histórico como el Divina Seguros Joventut (75-71) en el Trofeo Ciudad de Palma.

Ciertamente, en deporte lo que pasa en verano no siempre es indicativo de lo que sucede después, pero parece evidente que los resultados de las últimas semanas confirman un augurio que ya se vaticinaba por el nivel de nombres llegados a la liga: el Covirán Granada afronta la LEB Oro más exigente de los últimos años.

 

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