Liga Femenina 2

Fiasco por inmadurez

Natabou (i) abraza a Sydnor tras ganar a Gran Canaria. /Ramón L. Pérez
Natabou (i) abraza a Sydnor tras ganar a Gran Canaria. / Ramón L. Pérez

La pívot decepciona con un flojo nivel en el arranque y se 'borra' luego a raíz de unas molestias, lo que motiva su adiós en el mes de diciembre

JUANJO MARTÍNGranada

Si hace dos temporadas el Ramón y Cajal 'pinchó' en hueso con el fichaje de Candice Agee –quien no llegó a debutar y que fue bien reemplazada sobre la bocina por Sasha Begenisic–, el conjunto granadino volvió a cometer un traspiés en la planificación deportiva con la incorporación de Isnelle Natabou. La pívot checa estaba llamada a ser el referente en el puesto de '5' y un buen complemento para Sydnor, que tendría así más capacidad de movimientos. Esa fue la idea sobre el papel, aunque los acontecimientos se desarrollaron de otro modo.

Con un gran potencial por su envergadura física, pero con sólo 19 años en su pasaporte, desde el principio se vio que necesitaba progresar mucho en los conceptos del deporte de la canasta, algunos de ellos básicos, como se alertó desde el propio cuerpo técnico. Su llegada al 'Raca' suponía la primera experiencia internacional para Natabou, quien demostró no estar a la altura de ese reto en cuanto a madurez.

Tras un gris debut –apenas tres minutos en la pista de Canoe–, la 'center' firmó en la segunda jornada su mejor actuación con 6 puntos, 6 rebotes y un tapón en el triunfo sobre Gran Canaria. Un ligero brillo que no ocultó las claras carencias de una jugadora que no sabía plasmar su superioridad física sobre sus rivales y que no liberó en materia defensiva a Sydnor. De ese modo, no tardó en salir del quinteto inicial en el que parecía tener un lugar garantizado a priori y pasó a tener un rol residual dentro de la batería interior, en la que la estadounidense tuvo que multiplicarse para liderar el ataque y, sin descanso alguno por el fiasco de Natabou, emparejarse atrás con las torres del oponente.

El horizonte de la centroeuropea se oscureció aún más por culpa de unas molestias en su rodilla. Aunque al principio se temió lo peor, el diagnóstico final fue más benigno de lo esperado y la checa pudo regresar a la actividad a finales de noviembre. Sin embargo, algo había cambiado en su mentalidad, pues evidenció su falta de compromiso al 'borrarse' de los partidos y poniendo como excusa su articulación.

Después de un decente desempeño en el feudo del UCAM (+12 en la valoración más/menos) en su vuelta a la acción, Natabou nunca fue capaz de remontar el vuelo y llegó al parón navideño con el mismo escaso impacto que hasta el momento. Entonces decidió que su marcha de Granada no era momentánea por tomar vacaciones, sino definitiva. Ante esa decisión el 'Raca' no puso ningún inconveniente, lo que motivó la rescisión del contrato entre ambas partes. El club granadino pasó página con el fichaje de Miscenko, mientras que la checa regresó a su país para jugar el tramo final con el Sokol (3'3 puntos y 2'8 rebotes en ocho partidos).