LEB Oro

Dosis de autoestima antes de arrancar

Bortolussi se cuela entre la defensa de Canoe camino de la canasta. /PEPE MARÍN
Bortolussi se cuela entre la defensa de Canoe camino de la canasta. / PEPE MARÍN

El Covirán cierra la pretemporada con una cómoda victoria en el Palacio sobre el Canoe

Juanjo Martín
JUANJO MARTÍNGRANADA

El Covirán se dio anoche un pequeño alivio en cuanto a resultados se refiere en una pretemporada que ya ha tocado a su fin. El conjunto dirigido por Pablo Pin conquistó una cómoda victoria sobre el Canoe (80-66), al que desarboló por momentos con ventajas por encima de los veinte puntos. Al contrario que en los anteriores amistosos frente al Betis, en los que los hispalenses emanaron superioridad durante la Copa de Andalucía, los rojinegros mostraron una mejor versión de lo que pueden ofrecer en apenas una semana, cuando arrancará la primera jornada de la LEB Oro. A ese estreno arribarán los nazaríes con la moral recompuesta después de sumar su primer triunfo de la preparación ante un contrincante de su misma categoría, tras las dos rubricadas sobre el Murcia de LEB Plata y los tres tropiezos consecutivos de esta preparación.

Los visitantes arrancaron este Memorial José Enrique de la Cruz con brío gracias a las acciones de Tyson Pérez, que aprovechó el leve desconcierto inicial de los locales para hacer daño en posiciones interiores. No obstante, ese panorama cambió de manera radical mediado el primer período. Una antideportiva de Guille Rubio sobre el dominicano del Canoe propició la última ventaja foránea con un '2+1' (14-15). La maquinaria defensiva de los granadinos entró en ese momento en acción para secar a su adversario y endosarle un 13-0 de parcial con el que prácticamente dejó el partido visto para sentencia nada más iniciarse el segundo acto (27-15).

El Covirán, sin Josep Pérez por unas molestias físicas en el abductor y al que se le reservó por precaución, encajó poco después de esa pequeña exhibición la mala noticia del 'pinchazo' en el isquiotibial de Manu Rodríguez. El escolta apenas completó cuatro minutos en cancha antes de 'romperse' y enfilar el camino hacia vestuarios, consciente de que no iba a regresar. Su estado para el primer partido de Liga contra el Ourense es una incógnita ahora mismo y su evolución en los próximos días determinará su disponibilidad para ese choque.

Con Tyson sobrepasado en pista trasera por la velocidad de Wright y de Rubio en las cercanías del aro, a los rojinegros sólo les faltaba atar en corto a los exteriores Fuentes y Lobo para que la victoria no peligrara en ningún momento. El perímetro funcionó bien en ese sentido al impedir que ninguno de los dos componentes del Canoe pudiera recibir en buenas posiciones de tiro antes del descanso, provocando que ambos pasaran desapercibidos durante el primer tiempo.

Por encima de la veintena

Esos minutos se cerraron con una renta para el Covirán cercana a la veintena (46-27), una barrera que rebasaron sin excesivas complicaciones una vez en el tercer acto. La escuadra nazarí acentuó su dominio en el rebote, Rubio exhibió su faceta más afilada de cara al aro, Bortolussi ratificó su valía y el goteo exterior de Marín y 'Carlinhos' completó una receta que fue sinónimo de victoria. El 10-0 endosado en esos instantes colocó a los anfitriones a punto de doblar a su rival y posibilitó que el resto del 'bolo' se convirtiera en un mero trámite. Con Tyson ya anulado anímicamente al ver que ni siquiera le entraban lanzamientos sin oposición alguna, los madrileños bajaron los brazos (56-29).

El técnico aprovechó para probar algunas variantes tácticas interesantes, como sacar a la vez a Almazán y Pardina para generar una notable ventaja física en los puestos exteriores. También hubo tiempo para que se estrenara con el primer equipo el canterano Pedro Sánchez, quien tuvo un par de minutos como recompensa al trabajo desempeñado a lo largo de este verano con los 'mayores'. En ese clima de relajación, el Canoe sacó provecho de la coyuntura para adecentar el marcador final y marcharse con un revés más digno (80-66).

A los rojinegros les sobró ese último cuarto, si bien a los aficionados congregados en el Palacio les sirvió para seguir preparando sus gargantas con la vista puesta en el primer partido oficial de la temporada del próximo domingo. La música de viento sonó para unos colegiados que castigaron con excesiva dureza los movimientos de los pivots del Covirán en los bloqueos, lo que se tradujo en un sinfín de personales en ataque que colmaron la paciencia de la hinchada. También de Olmos, quien fue eliminado por una técnica por sus protestas a los colegiados. Fue un inmerecido epílogo para un encuentro con el que el Covirán cerró con una sonrisa su preparación estival. A expensas de saber lo que ocurra con los 'tocados', desde el club extraen una lectura positiva a esta pretemporada que ha finalizado con una victoria que supone una dosis de autoestima justo antes de que empiece lo serio.

 

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