Baloncesto

La defensa ilumina el camino al título de Copa para el Betis de Curro Segura

El equipo dirigido por el entrenador granadino despliega una enorme labor en pista trasera que suprime por completo las bondades del Bilbao

JUANJO MARTÍNGRANADA

El Betis hizo buenos los pronósticos y se adjudicó el título de la Copa Princesa de Asturias tras doblegar con relativa comodidad al Bilbao Basket (80-70). El principal mérito del conjunto dirigido por Curro Segura fue el de rodear con un halo de sencillez la victoria de ayer, labrada a partir de una sobresaliente defensa que neutralizó a los vizcaínos en el segundo acto y, sobre todo, en el tercero. La escuadra de Álex Mumbrú se vio inoperante a la hora de rebasar la intensa presión a toda cancha que practicaron los verdiblancos, quienes forzaron varias pérdidas en un bando rival que sólo en los instantes finales del encuentro mostró algo de coraje para no encajar un revés más sonoro.

Pablo Almazán, duro

Los bilbaínos trataron de sorprender de inicio a los anfitriones, arropados por más de siete mil personas en las gradas del pabellón San Pablo. La inspiración en los triples así lo posibilitó, pues las cinco primeros canastas de los visitantes llegaron desde más allá de la línea de 6'75 , con Brown como estilete. El estadounidense no había podido entrenarse durante la semana por unas molestias físicas, pero forzó para jugar la final y exhibió su condición de máximo anotador. Sin embargo, el Betis no se puso nervioso y poco a poco fue adueñándose del ritmo del partido. Recuperó la continuidad ofensiva de la mano de Bropleh, infalible gracias a su exuberancia física, a la vez que endureció una defensa que el Bilbao no acertó a sortear. En cuanto desapareció la puntería exterior del oponente, los hispalenses recuperaron el mandato en el marcador y afianzaron su ventaja a raíz de la irrupción de Pablo Almazán. El granadino salió desde el banquillo para endurecer aún más el trabajo atrás de los sevillanos, asegurando el rebote defensivo e infligiendo daño en pista delantera con dos triples seguidos. Mumbrú detuvo de nuevo el partido para intentar despertar a sus jugadores, que siempre llegaban tarde a bloquear los tiros del otro equipo, si bien el liderazgo local se mantuvo antes de irse al descanso (40-35).

El título copero quedó escriturado por parte verdiblanca en un tercer cuarto en el que aumentó la presión sobre los bases de Bilbao para cortar desde el inicio los ataques del adversario. Cinco puntos seguidos de Dani Rodríguez dañaron la moral vizcaína y los puntos de Bropleh elevaron la distancia por encima de la decena. El despliegue defensivo de los béticos escapa a cualquier epíteto positivo y dejó en evidencia al otro gran candidato al ascenso. Los visitantes se estrellaron una y otra vez ante la muralla levantada por Segura alrededor del aro (61-44).

Sin el ariete de Brown, apagado tras el intermedio, nada alteró la fortaleza de los anfitriones hasta los instantes finales. Un arreón de orgullo comandado por los interiores Demetrio y Lammers apretó ficticiamente el marcador (74-67) a un minuto de la conclusión. El exnazarí Samb no erró con los tiros libres y un impresionante 'gorro' de Borg a Brown cercenó cualquier esperanza bilbaína de firmar una milagrosa remontada. De este modo, la Copa terminó merecidamente en las manos de un Betis que ya se relame pensando en un ascenso a la Liga Endesa hacia el que nadie parece capaz de detenerle ahora mismo.