Liga Femenina 2

Costuras al descubierto

Molina desborda por velocidad en el duelo ante Magec. /Fermín Rodríguez
Molina desborda por velocidad en el duelo ante Magec. / Fermín Rodríguez

El empeño y la entrega de Raquel Molina-Prados no han ocultado sus limitaciones para seguir siendo útil a 'Raca' durante este segundo curso en LF2

JUANJO MARTÍNGranada

La ilusión por competir al fin en Liga Femenina 2, después de varios años persiguiendo esa meta, supuso un sólido estímulo para que las integrantes del Ramón y Cajal rindieran por encima de sus posibilidades durante el primer año en la segunda categoría nacional. Sin embargo, ese incentivo desapareció a la par que el carácter novedoso de esta competición y se dio paso a una fase de consagración en la que muchas jugadoras de la escuadra granadina no estuvieron a la altura de lo que se esperaba, como es el caso de Raquel Molina-Prados.

La base castellana se perdió la mitad del curso anterior por culpa de una fascitis plantar que le sobrevino en el peor momento, cuando más relevante había conseguido ser dentro de los esquemas del 'Raca'. Tras renovar el pasado verano, el plan rojillo pasaba por volver a presenciar la intensidad y la energía que mostró en cancha mientras su pie se lo permitió. No obstante, esa estrategia saltó por los aires cuando, una vez removido el velo de la ilusión, las costuras quedaron al descubierto y se evidenció que no reúne las características necesarias para competir al nivel requerido en LF2.

Sin afectarle demasiado el hecho de salir desde el banquillo o formar parte del quinteto inicial, Molina-Prados fue completando su temporada a base de apariciones esporádicas en las que nunca abundaban los minutos. La jugadora siempre puso empeño con tal de ofrecer su mejor versión, aunque la categoría pronto la puso en su sitio y frenó su capacidad para generar impacto. El único instante en que recordó a su versión más resuelta fue a raíz de la lesión de Arrivi, lo que se tradujo en un aumento del tiempo en cancha. Su timón guió bien la nave en el triunfo en Murcia sobre UCAMy una semana después ayudó con sus cinco triples a poner contra las cuerdas al líder Promete, antes de que las riojanas pasaran por encima de las granadinas tras el descanso.

Con Arrivi de nuevo en la rotación, la contribución de Molina-Prados se vio reducida a su acierto en el tiro exterior, recurso del que echó mano para intentar superar la muralla de la defensa rival. Eso sí, su discreto 28% de eficacia tampoco le abrió ninguna puerta y de ahí que en nada sorprendiera la decisión del 'Raca' hace unas semanas de no renovarla para el próximo curso.