Baloncesto

El Covirán se lleva la victoria en la cancha del Araberri

Sergio Olmos y Bortolussi defienden en Melilla, para ganar en Vitoria habrá que mejorar. /LOF
Sergio Olmos y Bortolussi defienden en Melilla, para ganar en Vitoria habrá que mejorar. / LOF

El Covirán acude a la pista del Araberri con la idea de desterrar su irregularidad y cerrar bien la primera semana liguera

JUANJO MARTÍNGRANADA

Una de cal y una de arena. Ese es el balance que acumula hasta el momento el Covirán Granada, que esta tarde (18 horas) cierra la compleja primera semana liguera en la cancha del Araberri. El cuadro nazarí encadena su segunda cita a domicilio consecutiva al estar el Palacio de los Deportes ocupado con el World Pádel Tour, así que después del tedioso desplazamiento a Melilla le ha tocado cruzar el país en autobús para llegar a Vitoria.

El cansancio será por tanto un factor con el que tendrán que lidiar los nazaríes en esta ocasión si quieren concluir este primer 'repecho' de la LEB Oro con buenas sensaciones. Una victoria haría olvidar la desazón por el revés en tierras norteafricanas, mientras que una derrota les obligaría a realizar un examen de conciencia más profundo para corregir la situación antes de que adquiera un cariz preocupante.

Dentro de la relación de pecados a erradicar está la irregularidad en el juego de los rojinegros. El horrible segundo cuarto contra Ourense (1/15 en tiros de campo) tuvo continuidad en el pabellón melillense (3/13 en el tercer acto), con la diferencia de que esta vez sí le costó el partido. Las 'pájaras' en la cancha ya le han pasado factura a los nazaríes y por ello Pablo Pin les pide a sus hombres una mayor dosis de mentalización con tal de erradicar esos baches. «Debemos estar muy concentrados porque el cansancio aparecerá durante el partido y la única forma de batirlo es cumplir con nuestro plan de partido. Hay que sobreponerse y hacer un último esfuerzo antes de recibir la próxima semana a Canoe», expresa Pin.

El técnico detalla que esa estrategia diseñada para llevarse el triunfo pasa por «no regalar el balón e imponer nuestro ritmo. En defensa estamos bien, pero en ataque tenemos mucho que mejorar». El granadino incide en esa línea argumental al expresar que «analizando el choque contra Melilla conté 6-7 canastas sencillas que, de meterlas, nos habrían abierto el campo. Tenemos que ser más duros y resolutivos en los tiros fáciles para mejorar nuestro porcentaje en los tiros fáciles».

Manu, recuperado

En la misión de volver a ser temido en el perímetro sí podrá ayudarle al Covirán Manu Rodríguez, ya recuperado del 'pinchazo' en el aductor sufrido en el último amistoso de pretemporada. El escolta podrá regresar a la acción y en principio la enfermería rojinegra se queda vacía, tras hacer su debut en Melilla el base Josep Pérez, la otra ausencia del equipo en la primera jornada.

Precisamente el juego exterior será uno de los puntos calientes del encuentro, puesto que frenar a Junior Robinson se antoja fundamental ante los escalofriantes números del estadounidense en estos dos primeros partidos (medias de 40 puntos y 36 de valoración). «Cuando te enfrentas a un jugador como él hay que bajarle los porcentajes de tiro, pero también hacer una buena defensa colectiva sobre el resto para que no haya varios rivales que sumen en anotación», señala Pin.

Eso sí, el brillo individual de Robinson no le ha servido a Araberri para ganar ninguno de sus dos compromisos. Melilla -en la prórroga- y Valladolid han dado buena cuenta de los vitorianos, que aún no conocen la victoria. Que esa circunstancia se mantenga después de esta tarde dependerá en buena manera de la versión que plasme sobre la pista el cuadro rojinegro y de la efectividad que exhiba a ambos lados de la cancha. Sólo así podrá sobrevivir a un duelo directo ante un equipo que está llamado a priori a luchar también por evitar el descenso.

 

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