Voleibol

«Es el momento de Manolo Berenguel»

Ramón Sedeño y Manolo Berenguel sostienen la bufanda del club, con los hijos del técnico Iago y Manuela. /J. J. A.
Ramón Sedeño y Manolo Berenguel sostienen la bufanda del club, con los hijos del técnico Iago y Manuela. / J. J. A.

Presentación oficial del técnico de Unicaja Almería cargada de simbolismo, entre los trofeos más preciados | Ramón Sedeño piropea a la afición ahorradora al definirla como «la más entendida de España» y el nuevo míster subraya que «hay equipo para ganar los tres títulos»

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERAALMERÍA

En un espacio cargado de historia, la representada en cada uno de los trofeos que se han logrado por Unicaja Almería, Ramón Sedeño reconoció, como presidente del conjunto blanquiverde, lo extraño que es utilizar el verbo 'presentar' para aplicarlo a Manolo Berenguel, que será el técnico cuando se inicia la trigésima campaña consecutiva en la máxima categoría del voleibol español, pero a su vez lo ha visto idóneo al ser un nuevo inicio para el almeriense. «A Manolo se le conoce sobradamente tanto en Almería como en el 'universo voleibol', eso es obvio, pero no es menos cierto que en este acto, entre trofeos, recibe su 'bautismo' como primer entrenador de la Superliga Masculina». El mandatario ahorrador envolvió la presentación de un simbolismo claro para concluir con que «cada cosa en la vida tiene su momento, y este, ahora, es el momento de Manolo Berenguel».

Se refirió a que «en la campaña 1988/1989 comenzó, a sus 18 años de edad, siendo un receptor de Primera Nacional y lo terminó como receptor en División de Honor porque fue uno de los integrantes de ese equipo histórico que logró el ascenso a la máxima categoría del voleibol español; por eso, cuando Unicaja Almería se dispone a cumplir 30 temporadas en la élite, es el momento de que Manolo cierre el círculo que él mismo abrió».

Por todo, el máximo mandatario deseó suerte -la que él tenga será también la del equipo- a un hombre al que considera capacitado -logró un triplete con Logroño, en categoría femenina, y fue el segundo de Unicaja cuando lo conquistó en chicos-. «Conoce esta casa a la perfección, tiene personalidad y liderazgo, y sobre todo está derrochando desde incluso mucho antes del inicio de su andadura una gran ilusión en el proyecto».

Sin palabras

Manolo Berenguel, visiblemente emocionado en su presencia ante los medios de comunicación y en presencia de sus familiares más directos que estuvieron presentes en su 'puesta de largo', no dudó en reconocer que solamente tiene «palabras de agradecimiento» al haber sentido «una alegría inmensa» en el momento en el que Guille Carmona le comunicó, en nombre del presidente del conjunto blanquiverde, que iba a ser el primer entrenador de Unicaja Almería. «No tengo palabras para expresarlo, un hombre del club de toda la vida y ahora tener el lujo de dirigirlo, es un sueño hecho realidad». Además, sus primeras horas en el cargo están cumpliendo sus expectativas. «Se me está dando, en la medida de lo posible, todo lo que estoy pidiendo y además se ha confeccionado una plantilla excepcional y todos son muy buenos pasos para que esto sea un éxito». Eso sí, con mucha cautela, expresó que «las cosas hay que demostrarlas con hechos».

El entrenador almeriense fue contundente al respecto. «A mí no me gusta mucho hablar en los micrófonos, sino hacerlo en la pista, y solo entiendo una cosa, que es trabajo, trabajo y más trabajo, y seguro que con eso y con el grupo que se ha hecho, tanto a nivel deportivo como a nivel social, vamos a hacer una campaña muy buena». Más en concreto, no ocultó su ambición. «Estamos vivos en los tres títulos y por qué no voy a decir que podemos optar a los tres, tenemos una plantilla para eso, aunque los equipos se refuerzan y tenemos la suerte de que el cartel de favoritos no lo tenemos nosotros, el actual campeón de todo es Teruel ha confeccionado un súper equipo y tiene que defender los títulos».

Bendito problema

Dicho eso, sí asumió que tiene un «bendito problema» a la hora de formar su primer sexteto por la calidad de la que hace gala la plantilla blanquiverde conformada esta temporada. «Me encanta tenerlo -el problema- y habrá enfados de jugadores de 'por qué yo no juego', el mismo que tenía yo cuando veía que podía jugar y no jugaba, pero es que eso es muy bueno para la competitividad de la plantilla, siempre y cuando sea sana, y para eso ahí estoy yo y el cuerpo técnico, para manejar esas situaciones; no saber a quién poner, el seguimiento que se va a hacer durante la semana de los jugadores, técnico-táctico, estadísticas y demás, veremos quién juega y quién no, estando entre la espada y la pared». Su debut como técnico del primer equipo ahorrador no depara desconocimiento. Sabe perfectamente quienes son todos sus jugadores, dentro de una plantilla que «sí es una de las mejores de España».

Además, el grupo confeccionado tiene un añadido especial que deberá ayudar a llenar el Pabellón Moisés Ruiz cada vez que haya día de voley. «Tenemos la suerte de que hay mucha gente de Almería, que es importante, porque, si el club ya es grande, el objetivo es hacerlo más todavía y ese es uno de los pasos que estamos dando». El reclamo está claro en todos los frentes posibles. «El cuerpo técnico que tenemos engancha a la sociedad y, si sumamos a la gente joven del plantel, a otros que han pasado por aquí y que tienen nombre a nivel nacional e internacional, va enganchar al público almeriense, que entiende de voley y, desde aquí, le hago un llamamiento porque queremos estar arropados». El mismo piropo hacia la afición fue sostenido por Ramón Sedeño desde hace años.

De hecho, el presidente aprovechó para recordarlo una vez más. «La afición de Almería es la envidia de todos los clubes que pasan por aquí, porque es la afición que más sabe de voleibol, ojo, que son 30 años viendo el mejor voley y luego la gente sabe si va a haber espectáculo o no». Para Ramón Sedeño «es una alegría hablar con la gente de Almería cuando habla de voleibol» y manifestó, en ese aspecto, que «el club ha puesto todo de su parte, todo lo que puede estar en su mano para que el pabellón se llene, con una gran suerte este año y es que la plantilla se ha cerrado más rápidamente que nunca, y la ventaja de que los jugadores o sus representantes han sido los que nos han llamado para venir. Antes los buscábamos nosotros». En ese sentido, afirmó sentirse orgulloso de «tres años de una trayectoria inmaculada del club, que tiene garantía y credibilidad en el mundo del deporte».

Atractivo

El «funcionamiento» de Unicaja Almería, «en comparación a otros sitios y no solo en España», ha ayudado a acrecentar su atractivo para formar parte de él «y eso es algo que los almerienses deberían tener en cuenta. La imagen que difunde fuera y que es algo importantísimo y que, si se valorara de verdad, posiblemente también respeto institucional sería completamente distinto en algunos sentidos». Ese fue el mensaje de Ramón Sedeño como cierre de una rueda de prensa en la que puso de largo al cuarto almeriense que dirige al equipo -primero fue el añorado Moisés Ruiz, con el que debutó en la primera plantilla, y luego llegaron Carlos Carreño y José Maqueda-, y que, como no podía ser de otro modo, quiere marcar su estilo propio.

En ese sentido, Manolo Berenguel fue claro. «Me quedo con lo mejor de cada uno de los de antes y no solo de los almerienses, sino de Fernando Muñoz o Piero Molducci, pero no quiero mirar atrás; pongo desde esta línea para adelante; dice alguna gente que si es para seguir la línea de trabajo de Piero, para nada. Yo quiero mi propia línea y quiero que mis objetivos se cumplan y que el día de mañana se me recuerde por títulos y por el buen paso que tenga dentro del club».

Su pasión es el voleibol. «Lo que me gustaría es poder dedicarme el resto de mi vida a esto; yo tengo la suerte de que hago lo que me gusta y en mi casa; me encantaría que esto siguiera por muchos años, pero no se sabe».

Por último, viendo la Superliga más o menos parecida a años anteriores, midiendo el crecimiento de los demás clubes, Berenguel se mostró convencido de que cuajará el proyecto puesto en marcha por el conjunto blanquiverde. «Con mi forma de ser, en la plantilla que se ha confeccionado, no va a haber ningún problema de ningún tipo, al contrario, va a ser un toma y daca de motivación de ellos hacia mí y de mí hacia ellos». Además, se sabe separar la amistad y el trabajo. «Nos conocemos y se palpa el buen rollo, y no ha hecho ni falta decir que donde hay confianza... desde el primer momento me están demostrando que las cosas, si se está trabajando, son serias». Competitivo «tanto fuera como dentro de la pista, en el día a día también, porque ahí se marca la diferencia», el almeriense entra enchufado los primeros días de la pretemporada. «Tenemos el tiempo justo para preparar el equipo, tenemos una pretemporada muy buena en la que el club me ha respondido a la petición de jugar, jugar y jugar, y el equipo va a llegar en ópticas condiciones al primer título».

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