Unicaja Almería

Manu Parres, que va de semifinal en semifinal, está listo por si le toca

El central Manu Parres, abrazado a sus compañeros, fue pieza clave para estar en la final de la Copa y ahora quiere llegar a la final de la Superliga./PACO ALONSO
El central Manu Parres, abrazado a sus compañeros, fue pieza clave para estar en la final de la Copa y ahora quiere llegar a la final de la Superliga. / PACO ALONSO

El central se lesionó en Melilla siendo clave para el pase de Unicaja a la final de la Copa del Rey y vuelve a vestirse de corto cuando su equipo busca la final de la Superliga en Ibiza

F. L. C.Almería

Han sido poco menos de dos meses de trabajo físico específico y de duro esfuerzo mental. Y es que Manuel Parres comenzó la temporada siendo suplente, pero le dio la vuelta a la situación y logró contar desde el inicio para Manolo Berenguel, para ser una pieza muy importante para Unicaja Almería. De hecho, en la semifinal de la Copa del Rey disputada en el J. Imbroda de Melilla fue jugador determinante para la consecución del triunfo sobre UBE L'Illa Grau... pero hasta ahí llegó. En una desafortunada acción sufrió una fractura en una mano que lo ha mantenido apartado del grupo, pero en tiempo récord su nombre volvió a encenderse en el marcador del Pabellón Moisés Ruiz este pasado fin de semana. El ilicitano se lesionó en una semifinal y regresa en otra, de la de Copa a la de Superliga, con una sensación agridulce muy humana.

En ese sentido, su entrega al equipo blanquiverde es todo un ejemplo. «Independientemente de que se gane o no se gane, de que se consiga el título o no se consiga el título, yo creo que el balance para el equipo debería ser positivo, pero, obviamente, por mi parte, de manera individual, será más negativo que positivo. Eso sí, si se consigue acabar de una manera brillante, por el equipo me voy a sentir súper contento, por todos mis compañeros, y yo me voy a sentir partícipe, porque hasta la lesión en mayor o menor medida ayudaba al equipo». Daría por buena la sucesión de actos si llegase la duodécima Superliga y advirtió sentirse orgulloso de que «el equipo está compitiendo muy bien y ahora nadie bajará los brazos ni el nivel competitivo, pero esto es deporte y se gana o se pierde».

Si hace falta...

Claro está que una cosa lleva a la otra y, si nada malo sucede, algo que de un modo encomiable por su parte desea, asume que será muy complicado que vuelva a jugar esta temporada con Unicaja Almería. «Situación actual de cuatro centrales, soy realista, yo sé que llevo mucho tiempo sin entrenar con el equipo y que es muy difícil que pueda participar en lo que queda de competición, pero si hace falta y el entrenador lo cree necesario en algún momento en el que la cosa se complique de más y necesite echar mano de mí, voy a estar disponible». Para ello no ha parado de trabajar en todo este tiempo en solitario y de nuevo ahora con el grupo. «Estoy intentando entrenar lo mejor posible y coger algo de ritmo para si llega esa ocasión, que ojalá que la gente que está en mi posición lo siga haciendo igual de bien y no haga falta que entre, sería lo perfecto, pero en caso contrario voy a estar ahí y si se necesita de mí; sé que hay tres compañeros por delante de mí que llevan entrando todo el periodo que yo he estado lesionado».

El ir a más, eso sí, al menos le va a servir para ayudar en los entrenamientos y en otras facetas en las que se necesita su concurso. «Mis sensaciones son mejores que cuando estaba fuera, claro; ya estoy tocando balón, estoy cogiendo forma física de ataque, de desplazamiento en bloqueo, el saque es lo que con más facilidad he cogido; es una lástima y estoy un poco decepcionado por cómo han sucedido las cosas, pero no se puede mirar atrás y lo que me queda es ir acumulando esas sensaciones y ayudar al equipo en todo lo posible; si no lo puedo ayudar en la pista, que sea fuera, psicológicamente, dando indicaciones, apoyando a los compañeros en los partidos para que los objetivos se cumplan, queda mucho, queda lo más importante y cualquier cosita va a sumar, así que lo que intento es que todo lo que pueda hacer será para sumar».

El tiempo de recuperación se ha acortado en las fechas. «Parte son las ganas que tengo, pero también hay un gran trabajo ahí; no estoy al cien por cien, porque quieras que no llevas tiempo sin entrenar y eso se nota, pero bueno, las ganas están y de aquí a lo que queda de competición espero sí estar a tope, y como he dicho, tengo la mente puesta en ayudar al equipo lo máximo posible». Será fundamental ante un Ushuaïa Ibiza Voley que dará mucho más en su pista de Es Viver, de momento, en el primer partido. «La gente está concentrada en este viaje a Ibiza para poder culminar la eliminatoria allí y no dejar posibilidad a volver aquí, así que seguir trabajando como estamos haciendo para ello y la mentalidad es de una final, cada partido es así, no podemos pensar que vamos 2-0 arriba, que podemos perder dos partidos y luego ir a un quinto... para nada, ir a partido único, solamente el del viernes».

No están muertos

No escatimó elogios al cuadro pitiuso, rival de semifinales. «Es cierto que Ibiza tiene muy buen equipo este año y no hay que darlos por muertos, ellos van a querer ahí en su casa dar el do de pecho y ganar como lo hicieron en el último partido de liga, pero para eso tenemos que salir mentalizados al cien por cien y tener presente que es un equipo muy bueno, muy competitivo, algo que ya se vio aquí; somos conscientes del nivel del posiblemente mejor equipo que haya formado desde que está en Superliga, pero estamos preparados para ello». En referencia a los tres últimos partidos, el primero, el de Es Viver en la fase regular, lo vio desde la pantalla. «Desde fuera las cosas se ven más claras y se ven más fácilmente los errores, es más fácil desde casa que desde el pabellón y por eso sé que este será un partido totalmente diferente al último, en el que Ibiza nos pasó por encima como un rodillo, sacaron muy bien, muy fuerte los dos primeros sets a un nivel altísimo, no pudimos aguantar recepción, y después reaccionamos».

Aseguró tenerlo claro. «Ahora mismo, el del viernes, es una final y, según lo que pase en el mismo, pues a pensar en el siguiente o a descansar para la gran final, como si fuera el último de la liga». Esto lo afirmó haciendo «una valoración final del fin de semana que es muy positiva, en el que se consigue cerrar un partido en el quinto set tras competir muy bien y tras relajarnos en el tercero y en el cuarto, los dos primeros a un muy buen nivel, en el que se consigue sacar el segundo con un primer set muy psicológico y mucha tensión en los puntos finales, un toma y daca, y lo importante es que sacamos el partido 3-0 con el segundo y el tercero con muy buen juego». Falta la culminación. «No nos podemos relajar para nada, los dos partidos ya son pasado y no se va a ir a Ibiza pensando que va a ser parecido a lo del Moisés Ruiz; ellos van a jugar mucho mejor, lo que hay que esperar es un partido muy disputado, con puntos de tú a tú, y a confiar en el trabajo que estamos haciendo».