Fran Ruiz, adrenalina pura

Fran Ruiz descarga adrenalina tras celebrar un punto con Unicaja Almería./CRISTINA DE ARRIBA
Fran Ruiz descarga adrenalina tras celebrar un punto con Unicaja Almería. / CRISTINA DE ARRIBA

El receptor de Unicaja vive con normalidad todo momento de estrés en los partidos frente a Teruel, aspecto clave para ganar «una serie larga de partidos largos»

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

Pura energía vital, emana tanta vida de su interior que 'lo natural' es que produzca lo que aplicado a los volcanes se llama erupción. No lo puede evitar, pero tampoco hace falta que lo haga, puesto que es toda una suerte para el voleibol contar con su fuerza. Fran Ruiz tiene muchas cualidades, pero la principal es la de 'dejarse llevar' por la situación, 'alimentándose' del juego para darle siempre la respuesta certera a cada momento. Efectivamente, la naturalidad alcanza su esplendor cuando lo que hace ante situaciones delicadas parece 'fácil', y no lo es, sino más bien lo contrario. Lo mejor de todo es que este cordobés de un salto prodigioso lo disfruta y de nuevo tiene una oportunidad ante si. «Creo que es una cita súper importante, la que más de todo el año, una cita en la que te juegas la liga y tanto yo como mis compañeros llegamos con las pilas cargadas y con los ánimos a tope, deseando ya que sea el sábado».

Será el arranque de la final, una más en su trayectoria, y la primera defendiendo los colores blanquiverdes. «Cada final que un jugador juega es un plus de motivación y de querer ganarla como si fuera la primera y creo que después del año tan largo, tantos entrenamientos, tantos partidos, tantos viajes... jugarla es 'la guinda al pastel', y ojalá que se gane», expresó con máximo deseo. Para ello será fundamental que todo lo que genera salga proyectado. «El momento de que todo lo que nos quede, echarlo, y ya llegar a donde haya que llegar, a cinco sets, a cuatro, a lo que sea, pero lo que quede dentro de cada cuerpo de cada uno de nosotros, echarlo, y hasta el final», expuso el receptor internacional. Claro está, delante dijo que se piensa lo mismo. «Tanto Teruel como nosotros iremos con todo, los dos queremos ganar sí o sí, y creo que nos conocemos perfectamente y que el que menos errores cometa, el que esté al cien por cien más tiempo, ganará la final», sentenció.

Carácter

Unicaja Almería así ha dado con el modo de llegar a la cita decisiva. «Hemos demostrado en la semifinal que, aun perdiendo y jugando sets largos de tú a tú, verdaderamente se ha sacado el carácter y ha sido cuando más unidos hemos estado, y eso de cara a la final nos viene muy bien, porque venimos de una serie de cuatro partidos contra Ushuaïa Ibiza, que no nos lo ha puesto nada fácil, que nos ha llevado al límite en muchos sets, en los que el equipo ha sabido sufrir, sabido jugar y, lo más importante, sabido estar unido». Por lo tanto, se ha dado con la solución al problema otras veces dicho. «Si a lo mejor se pierde el set te hace mucho más fuerte, porque un partido no está tan bien como quieres, pero sabes seguir jugando y seguir jugando, y es verdad que Teruel los dos primeros partidos los tuvo difíciles, pero no ha tenido un paso sufrido como nosotros, así que vamos más 'curados' en ese sentido».

Respecto a lo vivido ya contra los de Miguel Rivera, nada sirve. Son tres las citas disputadas, dos en Teruel en las que el equipo almeriense no dio la talla. En la Copa del Rey, en campo neutral, Unicaja Almería fue mejor. «No me quedo con ningún antecedente porque la final es totalmente diferente, los dos equipos llegan con las ganas, con la ilusión, con la mentalidad única de la victoria, y sí, empezamos en su casa, sí, es verdad que no hemos tenido buenos resultados, sí, es verdad que no hemos hecho ningún set, pero sé, y estoy completamente confiado, que va a ser totalmente diferente, y que el partido del sábado va a ser completamente diferente al del domingo, y que el del viernes será totalmente diferente a los dos de antes, y así que hay que ir, punto a punto, set a set, y con la cabeza donde hay que tenerla». Confesó que nada lo descentra y nunca jamás ha dudado. «Hemos tenido momentos difíciles, e Ibiza podría haber pasado, pero siempre he confiado plenamente en el equipo y en el cuerpo técnico, así ha sido en toda mi carrera».

De hecho, «se está donde se quería estar desde que se hizo el equipo, donde este club siempre llega todos los años, es una oportunidad súper bonita y hay que darlo todo y aprovecharla», aseguró. Esa apuesta ha sido por si mismo y por sus compañeros. «Al fin y al cabo la liga es muy larga, antes éramos 13 jugadores, ahora 14, de los que todos podemos jugar cada partido, y creo que al principio me tocó estar un poquito más fuera y que cuando me ha tocado jugar, ya dije que iba a dar mi cien por cien, en ello estoy», manifestó. A su lado en el último y definitivo partido de la semifinal, dos chicos de 20 años. «Tanto Fran Iribarne como Rubén no hacía ni falta que lo demostrasen; todo el mundo sabe que tienen la capacidad más que de sobra para jugar cualquier partido, cualquier final o semifinal o lo que les toque; lo están haciendo muy bien».

Ganas, fuerza e ilusión

Eso lo traslada a todo el grupo, los más asiduos en la titularidad y los menos. «Como siempre digo, el equipo llega muy bien, unidos, con ganas, si bien hasta que no se llegue al sábado no se puede saber, pero lo cierto es que ganas, fuerza e ilusión no nos falta». Más 'voluble' el 'equipo tipo' de Unicaja Almería a lo largo de la temporada, a su juicio será obligado también un duelo de banquillos. «Teruel a lo mejor tiene su 'siete ideal' más ceñido, pero los otros compañeros que tienen fuera, cuando han tenido su momento en pista, lo han hecho muy bien y no tienen diferencia de nivel y creo que los dos equipos tenemos una plantilla súper buena, en la que cualquier jugador puede jugar y creo que en la final todos los jugadores de ambos se van a necesitar».

Claro está que su pronóstico es el de que «la serie va a ser larga y los partidos van a ser largos, y cada jugador que esté en el campo va a estar al cien por cien», aseguró. Tras el desgaste infligido por Ushuaïa Ibiza en la larga serie de semifinales, da por buena la semana de receso, aunque con la sensación de que se ha hecho larga. «A estas alturas, cuando llevas tanto desgaste físico y mental y todo lo que acarrea todo esto, claro que viene bien el descanso, pero es verdad que el parón de la competición te frena y piensas que ya queda muy poco para que empiece la final; el trabajo tampoco lo hemos parado y que llegue el sábado lo antes posible».

El último elemento es el ambiente de Los Planos, que conoce muy bien. «Te da ese plus de fuerza, de motivación cuando juegas en tu casa, en tu pabellón, delante de tu público, te da ese subidón de más, y siempre lo digo 'con la coña', cuando me ha tocado jugar en contra de Teruel o en otro sitio donde haya mucho público yo me pienso que me animan a mí y me motivo más y juego bien».