Voleibol

Fran Iribarne, fichaje al cuadrado para pista y para grada

Poderoso ataque de Fran Iribarne, por encima de bloqueo, en el partido del pasado sábado.
/MOISÉS MARTÍNEZ
Poderoso ataque de Fran Iribarne, por encima de bloqueo, en el partido del pasado sábado. / MOISÉS MARTÍNEZ

El receptor almeriense está llamado a grandes cosas con su Unicaja y así lo siente, mientras su gente se ha instalado en el Moisés Ruiz para darle color y ambiente de fiesta a cada partido de local

JUANJO AGUILERA ALMERÍA

De una pureza extraordinaria, porque desde su interior se desborda la nobleza y la empatía y en el exterior brilla un voleibol de talento y esfuerzo, Fran Iribarne es el vivo retrato de la mejor cara de Almería, la de su gente. De la tierra, del barrio del Zapillo para más señas, este jugadorazo tiene rota la calculadora porque no le van ni el botón de restar ni el de dividir. Él suma sobre la pista en el día a día y cuando llega el partido y su familia y amigos multiplican desde la grada. Su fichaje fue por partida doble, puesto que se ha recuperado a un enorme profesional llamado a hacer grandes cosas y se ha incorporado con él al Moisés Ruiz una generosidad hecha grito de aliento infatigable para todo el equipo, no solo para el receptor.

Así son los Iribarne y los Fernández, porque los dos apellidos cuentan tanto en la pasta de la que está hecha el jugador como en el colorido y espectáculo de grada que se disfruta cada jornada como locales. «Al final mi familia es parte de la grada y no porque yo esté jugando va a animar más ni nada de eso; son en gran medida como yo en eso, que estoy en el banquillo y estoy casi pero que si estoy jugando ellos lo dan todo y solo quieren que haya espectáculo y animarnos; tienen claro que cuando estemos abajo nos intentan subir». Cuesta mucho entrar en el equipo titular y es algo que se acepta, como no podía ser menos, pero este sábado sí que Fran jugó de inicio y partido entero para un registro de 85% de recepción positiva.

Con lesión

Superada una lesión en el ojo volvió el sábado pasado; para él «cada principio de semana es una oportunidad»

Iribarne llegó, y es justo añadirlo, sin salir del todo de un problema en un ojo que lo apartó del equipo en la semana previa a Soria y del acta de Los Pajaritos. «Pasé una semana mala pero gracias a Dios ya va mejor porque el doctor José García me ha ayudado mucho, me ha hecho revisiones permanentes y ya está casi del todo curado». El receptor se levantó el lunes anterior con conjuntivitis pero fue a su trabajo, que es su vida. «Tuve la mala suerte de que al día siguiente, entrenando por la tarde, me dieron un pelotazo en el ojo y a raíz de eso y de lo que padecía me sangró por dentro y fue un susto importante, sí». Viajó con el grupo, pero no se vistió de corto, lo que sí pudo hacer este pasado domingo frente a San Sadurniño.

Ello fue debido a algo que no olvida el almeriense, y es la certeza de que todos y cada uno de los miembros de la plantilla disponen de las mismas ocasiones y de que tienen en sus manos, piernas y cabeza el poder jugar. «Manolo al final lo bueno es que da muchas oportunidades a todo el mundo y eso es un plus para la siguiente semana, a la que vas con mucha más motivación, te dan más ganas, por así decirlo, al saber que el entrenador cuenta contigo y puede seguir haciéndolo, y por ello consiste en aprovecharlo, en intentar hacerlo lo mejor posible y si se sigue así, pues mejor». No por repetido pierde valor. «Como muchas veces hemos dicho, del equipo que tenemos los trece que estamos podríamos jugar todos».

La mentalidad que ha conseguido instaurar en su grupo el técnico es clave para la motivación en grado superlativo. «Cada principio de semana cuenta muchísimo y Manolo eso lo valora bastante». Fran Iribarne busca su sitio y su mejor versión y en el camino no le importa un posible menor lucimiento personal si su trabajo más sucio ayuda al objetivo general, que es la victoria, sabiendo además que la consecución de la misma es cara. «Nos vendría muy bien terminar la primera vuelta invictos, más que nada por la clasificación para la Copa del Rey directamente en semifinales, algo que creo que a todos los equipos les interesa, y continuar en cabeza». Unicaja Almería ya se ha medido a dos de cabeza -CV Teruel y Urbia Voley Palma- y las cuentas pasan por rematar la faena en las cuatro jornadas que quedan para la llegada a esa meta parcial.

Lo que queda

Así, de los que pugnan actualmente por arriba queda «Ibiza en casa y se acaba en Santander, con Barça Voley este fin de semana fuera y nos visita Vecindario». Se cumple lo de siempre. «No lo sabes porque todos los equipos van a muerte y no te esperas los resultados y llegan las sorpresas». Se intentará evitar ante el conjunto culé, si bien se tendrá precaución extrema, como siempre, con el añadido de jugar el domingo a mediodía. «Un poco raro sí es porque al final estamos acostumbrados todos los jugadores de la Superliga a los sábados por la tarde, pero bueno, nunca viene mal un cambio pese a que ellos están acostumbrados a ese horario y sí querrán aprovecharlo, pero no creo que no nos afecte mucho».

Sobre el rival, un equipazo que remontará seguro, ojalá que después de medirse a Unicaja. «No tiene nada que ver un equipo de un año para otro, tras la fantástica temporada que hizo el Barça, y cada partido de mitad de tabla es una final; ahora ante Soria casi le gana, cuando Soria con Ignacio ha subido mucho, así que lo que me demuestra es que los azulgrana van a ir subiendo poco a poco y ante nosotros van a estar muy motivados y van a querer meternos caña». Pero los blanquiverdes están preparados. «Pasamos muchas horas todos juntos y cada vez todo el mundo va viendo cómo se va confeccionando el equipo, cómo vamos ajustándonos cada uno a los otros, y estamos viendo que este equipo no tiene techo esta temporada».

Así, disfrutó de minutos el pasado sábado en un 'partido engañoso' ante San Sadurniño. «Parece que no, pero son difíciles porque al final el otro equipo nos ve superiores y les echa más ganas, por así decirlo, así que parece que no, pero es complicado plantearlos y jugarlos, y se vio que 'Sansa' hizo un buen papel; el primer set sí que lo ganamos cómodos, pero los dos siguientes nos pusieron las cosas difíciles». Se supo «sacarlo bien» y se disfrutó ante un rival de voley y valores. «San Sadurniño lleva mucho tiempo con un equipo senior jugando más o menos en la élite y este es el primer año que está en al Superliga, se nota que es un equipo humilde, que tiene las cosas claras y sabe a lo que viene, un equipo bastante respetuoso y un placer jugar con ellos».

 

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