Granada despide a Chicho: «Tocó los corazones de millones de personas, inspiró para que consiguieran sus sueños»

Instante del funeral de Chicho Ibáñez Serrador. /Alfredo Aguilar
Instante del funeral de Chicho Ibáñez Serrador. / Alfredo Aguilar

El creador televisivo descansa ya en el cementerio de San José junto a su madre, tras un entierro en el que un centenar de granadinos ha acompañado a familia y amigos

JAVIER MORALESGRANADA

Se podría decir que Narciso 'Chicho' Ibáñez Serrador inventó la tele en color en España. No en el sentido técnico -el 'Un, dos, tres' arrancó en blanco y negro-, pero sí llevando a millones de salones las nuevas sensaciones de su arriesgado lenguaje audiovisual, inédito hasta entonces, y la sonrisa de decenas de rostros a quienes supo descubrir y entrenar para convertir en estrellas que aún hoy asoman por nuestras pantallas. Así le han recordado hoy quienes han dado su último adiós, en el cementerio de San José, en Granada, al creador, que falleció el pasado viernes en Madrid a los 83 años. Desde las seis de esta tarde descansa junto a su madre, la actriz Pepita Serrador.

Muere Chicho Ibáñez Serrador

Su hija, Pepa Ibáñez, ha dedicado las últimas palabras a 'Chicho', entre lágrimas y con un resquicio de Sierra Nevada como fondo, el lugar en el que quiso ser enterrado. Se ha referido a él como una persona «bondadosa y humilde», que supo ayudar a quienes, como él en su momento, tenían dificultades para comer. «Me enseñaste a ser perfeccionista, exigente y un poco mandona», ha leído Pepa rodeada de los granadinos que han querido despedirse del creador. «Ese amor infinito siempre lo voy a llevar conmigo. No podría estar mas orgullosa de ti. Has tenido una vida maravillosa, única, ejemplar. La gente te está tratando de leyenda, es un honor tener un padre que con tantísimo esfuerzo tocó los corazones de millones de personas, inspiró la vida de muchos para que consiguieran sus propios sueños y permanecerás en la memoria colectiva de todo un país».

Los restos mortales de 'Chicho' han llegado a Granada pasadas las 16.30 de la tarde. Entre los aplausos del centenar de granadinos congregado para despedir al director y guionista, el cuerpo sin vida de Ibáñez Serrador ha entrado en la capilla del cementerio. Junto a él, rostros conocidos como el del periodista y presentador Alfredo Amestoy, con quien compartió etapa en RTVE y que frente al féretro ha dirigido unas palabras a su «maestro»: «Los restos descansan junto a su mamá. Que Dios se encargue de su alma, que de los restos de su hijo nadie mejor cuidará que el lugar más bello de la gran Granada, donde estará Chicho de aquí a la eternidad».

Ante los medios, Amestoy ha recordado que su compañero y amigo había pasado «tres años muy malos», por lo que la 'cara buena' de la moneda ha sido que «ha dejado de sufrir». «El cariño de la gente hacía que fuera convocado, buscado, y eso le violentaba más, el no poder corresponder», ha señalado. «Sociable, generoso, cordial, alegre», así lo ha descrito el periodista afincado en Motril. De su etapa junto a 'Chicho' ha recordado las argucias para sortear la censura, «también con Felipe González» y el intento de formar una empresa junto al productor y realizador Valerio Lazarov: ISLA (Ibáñez Serrador, Lazarov, Amestoy. «Los dos eran unas personas muy buenas y generosas, no quisieron romper sus propias empresas», ha relatado.

Luis Larrodera, quien fue cara visible de la etapa más reciente del 'Un dos tres', ha recordado a Narciso como un jefe con «sentido del humor cuando menos te lo esperabas», capaz de «destensar» cualquier situación con su alegría ácida, como un contador de historias que podría repetir el mismo chascarrillo 16 veces, y todas ellas de forma distinta. «Me regaló su amistad, trabajamos juntos, lo llevo conmigo allá a donde vaya, con la cabeza muy alta y el honor y el orgullo de haberlo podido hacer», ha dicho ante los medios en referencia al concurso televisivo.

«Chicho', gracias en nombre mío y de mi familia por los ratos que nos has hecho pasar y las penas que nos has quitado. Gracias», ha proclamado uno de los curiosos que se han acercado al cementerio. En el adiós de Granada al pionero de la televisión en España se han entremezclado las lágrimas con las anécdotas de risas y miedos en las cientos de noches ante una televisión que empezaba a sacudirse el polvo del franquismo. «Son muchos años viendo sus cosas, sus películas, sus programas... Yo veía las 'Historias para no dormir', como no había otra cosa, nos entretenía», rememoraba Pepita a las puertas de la capilla junto a su marido, ataviado con cámara para atesorar un último recuerdo.

Primitivo y Mari Carmen lo recuerdan especialmente por el 'Un dos tres' y en la tarde de este domingo, caluroso bajo el rígido sol tras el Generalife, han querido mostrar su cariño a esta figura de la cultura televisiva. «Son memorias de muchos años, nos daban miedo sus películas de terror», comentaban entre risas.

A los elogios por su «generosidad, su creatividad, talento, humor y originalidad» se ha referido la hija de Ibáñez Serrador, la «más orgullosa» por el «gran corazón» de su padre. Un hombre «con poderes especiales», el «súperjefe y maestro de todos los maestros que sembró semillas de amor e ilusión». «El cariño no va a dejar de crecer y te lo devolvemos eternamente para que lo disfrutes en tu nueva aventura allá donde estés». La historia de Chicho, y con ella un buen pedazo de la televisión española, ha finalizado junto a la Alhambra, a las faldas de Sierra Nevada, en ese rincón del cementerio que su madre eligió hace décadas.