El encanto de dormir en las habitaciones que acogieron a Lorca en su viaje a Lanjarón

El encanto de dormir en las habitaciones que acogieron a Lorca en su viaje a Lanjarón

El emblemático Hotel España, inaugurado en 1917, conserva el piano que solía tocar el poeta y su amigo el compositor Manuel de Falla

RAFAEL VÍLCHEZ

Las habitaciones que ocuparon durante tres lustros la familia García Lorca en el histórico Hotel España de Lanjarón se han convertido en atractivo turístico de primer orden en la Alpujarra. Cada año que pasa son más las personas que visitan este lugar cercano al Balneario de Lanjarón. Hace unos días lo visitaron el presidente de la Fundación Andaluza de la Prensa, Centro de Estudios Periodísticos y Museo de la Prensa, Ramón Burgos, y su esposa la célebre periodista y locutora, Encarna Ximénez de Cisneros. A este matrimonio le encantó contemplar el lugar preferido por Federico García Lorca para alojarse que ya tiene 102 años.

El gerente de este establecimiento, Francisco Gálvez Salinas, acompañado de su esposa, Isabel Molina, ha manifestado que el Hotel España de Lanjarón «es un edificio histórico que además de ser el decano de los establecimientos hoteleros del municipio alpujarreño fue lugar de encuentro de numerosos intelectuales, artistas, empresarios, miembros de la nobleza, etcétera en las primeras décadas del siglo XX».

«El establecimiento fue lugar de encuentro de intelectuales, artistas, nobles y empresarios»

De todas ellas, el más insigne de los visitantes fue Federico García Lorca, que acudía con su familia. Durante 15 años la familia Lorca veraneó en este lugar porque a doña Vicenta, la madre de Federico, le sentaban muy bien las aguas minero-medicinales del Balneario de Lanjarón. «Entonces, para honrar su memoria y su recuerdo, hace unos años restauramos con precisión y con todo detalle la estancia de García Lorca y la de su familia y tengo que decir que la idea ha tenido gran acogida y aceptación. A la gente le encanta conocer los aposentos de la familia Lorca del Hotel España», aseguró Gálvez.

Valor documental

El Hotel España atesora también algunos objetos de gran valor documental y sentimental, como el piano que tocaron García Lorca y Falla. El Hotel España se llamó en un principio Gran Hotel España cuando lo construyó Bernabé Pagés Hernández. Desde un principio contaba este establecimiento de terraza, instalaciones de agua corriente, cuartos de baño, salones y comedores de lujo, una consulta con rayos X a cargo del doctor Fidel Fernández Martínez y cocheras. El propietario del hotel disponía de un vehículo de su propiedad que podía ser utilizado por cualquiera de sus huéspedes. En un principio la pensión completa costaba 12 pesetas.

Según Francisco Javier Estévez y Baltasar Estévez (autores del libro de 675 páginas 'Lanjarón en la prensa granadina del siglo XX') «algunas de las personas que se alojaron en el Gran Hotel España, según 'Granada Gráfica', fueron su Alteza el Principe D. Gabriel de Borbón; General Saro; Conde de la Conquista, de Ronda; Conde de Padul, de Granada; Marqués de la Torre de Orán, de Granada; Marquesa de Casa-Blanca, de Granada; Marqués de Castellón; Condes de Villapadierma, de Málaga; Marquesa de Santa Teresa, de Alicante; Marqués de Casa Pavón, de Jerez; Marquesa de Diéchar, de Granada; Marquesa de Cavacelise, de Granada; Conde de Calatrava, de Granada; Marquesa de Huso, de Lucena; viuda de Sacarello, de Gibraltar; doña María Millán Astray, de Melilla y don Julio Cebrián, director médico del Balneario».

«Restauramos con todo detalle la estancia y la idea ha tenido gran acogida y aceptación»

En la correspondencia que cruzó Lorca desde Lanjarón elogia la eficacia de las aguas del Balneario. «Mi madre ha tenido unos fuertes cólicos hepáticos y hemos tenido necesidad de venir a Lanjarón con gran prisa. Gracias a Dios esta agua de la Capuchina la ha puesto buena con una rapidez milagrosa». En Lanjarón, Federico García Lorca trabajó en al menos dos poemas del Romancero Gitano: el de San Miguel Arcángel y Reyerta de mozos, que luego titularía Reyerta. En varias cartas elogia el pueblo de Lanjarón y el Balneario. Lorca también diseñó varios dibujos, algunos con alusiones locales como el inspirado en la imagen de San Sebastián (patrón de Lanjarón) y el dedicado a San Roque.