«El toreo está en un momento de transición, para bueno»

Parrado no se pensó la propuesta de pregonar en Granada./R. I.
Parrado no se pensó la propuesta de pregonar en Granada. / R. I.

El pregón se celebrará mañana a las 20.00 horas en el patio del Ayuntamiento de Granada

MARÍA DOLORES MARTÍNEZ

El periodista y crítico taurino Luis Miguel Parrado será el encargado de inaugurar mañana en el patio del Ayuntamiento de Granada (21:00 horas), la Feria del Corpus con la lectura del pregón taurino, organizado por la Tertulia Taurina 'Los Tres Juanes' de Atarfe, con la colaboración de la Casa Consistorial y El Corte Inglés.

–¿Qué representa para usted pregonar una feria como la del Corpus de Granada?

–Granada es mucho Granada. No es solamente el sitio donde voy a ver toros para la Feria, sino que es el lugar donde me escapo cada vez que tengo ocasión. Tengo una fecha marcada en el calendario, la del Martes Santo, en la que procuro estar siempre. Por eso el pregón supone tanto para mí. Di el de Linares en 2014 y desde entonces me han pedido que lo haga en algún sitio más y no lo he aceptado. Un pregón es algo muy personal e íntimo y cuando me propusieron el de Granada no me lo pensé.

–¿Cuándo y de qué modo empieza esa relación con nuestra tierra?

–Eso lo desvelaré en el pregón, pero sí puedo adelantar que la primera vez que piso Granada es un 28 de enero de 1991 para incorporarme al servicio militar.

–¿Qué opina de nuestro ciclo y, en especial, el de esta edición?

–La feria de Granada me encanta e incluso he estado en la tesitura de elegir entre otra feria y Granada para 6 Toros 6 y me he quedado con Granada. Con respecto a la feria de este año tampoco soy un 'tomasista' acérrimo, ni tengo a José Tomás como Dios ni como religión. Para mí lo mejor de que esté en Granada, aparte de que los de los bares y restaurantes van a hacer su agosto, es que va a haber tres novilladas sin caballos y una con caballos dentro de feria. Si no hubiera estado José Tomás, hubiera sido imposible. Además, el José Tomás que a mí me gustaba de verdad es el que va desde 1999 a 2008 y ese ya no lo voy a ver.

–¿En qué momento se encuentra la Fiesta de los toros?

–En un momento de transición para bueno. Ha pasado la travesía del desierto porque le afectó mucho la crisis. Fue un frenazo en seco, sobre todo para los ganaderos, que se encontraron de un año para otro con que los festejos se habían reducido un montón. Ahora la Fiesta está remontando.

–Eso con respecto a la Fiesta. En el campo del periodismo taurino y después de tres décadas dedicadas a la profesión ¿en qué cree que ha cambiado todo?

–Mucho y muy a peor. Antes yo comparaba a los que empezábamos con la propia carrera de un torero. Sin pasar miedo, evidentemente. Tenías tu día D y tu hora H y eso era como cuando a un novillero lo ponías en Madrid. O resolvías o te quedabas en tu casa. Y costaba mucho ir hacia delante. Cuando empecé en la cadena Ser de Andújar e ibas a acreditarte te decían que ya se habían acreditado la Ser de Linares y la de Jaén. Y ahora se acredita hasta el del último blog, que lo ha creado para ir a los toros. El problema no es que se acredite, es que lo acreditan. Y luego hay muchas prostitutas de la profesión, que por una entrada o por un pase de callejón hacen una crónica o unas fotos y muchas veces quita del medio al profesional que sí cobra y va por derecho.

–Está reconocido como uno de los grandes expertos del campo bravo. ¿Sigue siendo un gran desconocido?

–Ahora menos, pero cuando yo empecé entrar en una ganadería era poco menos que entrar en el Vaticano. Ha habido un aperturismo brutal y la crisis hizo posible que empezaran con las visitas rurales y las comidas camperas y ahora mismo cualquier aficionado puede acceder prácticamente a cualquier finca de bravo. Y en el campo es donde está la auténtica verdad de todo esto.

–Además de como crítico, también ha recibido importantes galardones por su manejo de la cámara. ¿Cómo surge esa pasión por la fotografía?

–Cuando empiezo a hacer reportajes para 6 Toros 6 normalmente venía conmigo un fotógrafo, pero sentía la necesidad de tener para mí la foto de un semental, de una vaca o de un toro y eso se convirtió en una pasión.

–¿A quién tendrá más presente el día del pregón?

–A mis hijas, que no van a estar. La primera vez que pisé Granada fue con veinte años y para que no sucediera lo mismo con ellas las dos la conocieron con sillita. A amigos y compañeros que hicieron el servicio militar conmigo los voy a tener presentes y en presencia, pero me voy a acordar mucho de ellas.