«Del punk me gusta la parte de creer en otra forma de hacer las cosas»

«Del punk me gusta la parte de creer en otra forma de hacer las cosas»

Presenta hoy con Jorge B. Ortiz 'Historia inventada del punk', donde dan una vuelta de tuerca al movimiento de los 70

PABLO RODRÍGUEZGRANADA

¿El resumen de 'Historia inventada del punk'? «Que si no os gusta, que os jodan». Puro espíritu punk. Así es el tebeo que reúne al guionista Jorge B. Ortiz con el dibujante Juarma, uno de los más certeros en la actualidad en Granada. Ambos dan un repaso a un movimiento con vocación de destrozar los convencionalismos y permitir a los demás ejercer activamente su libertad. Ese es el alma punk al que se enlazan los dos artistas en un cómic que suena a Billy Childish, a Androids of Mu, a Jay Reatard, a Sheer Mag, a Accidente y hasta a Camarón. Destrozo delicioso se presenta hoy viernes a las 19 horas en Subterránea.

-Me han avisado, ¡el Juarma está 'on fire'! En un año, ha sacado 'Romance Neanderthal', 'Poemas escritos a navajazos' y, ahora, 'Historia inventada del punk'. No para...

-Bueno, 'on fire'... Más bien 'quemao' estoy . Y suelo reaccionar haciendo cosas. Me da vidilla expresarme y contar historias. Es lo que más me gusta hacer y lo que mejor se me da. Y todo surge de un modo espontáneo y natural. Por ejemplo, lo último que he hecho. Escribir unas historias raras con el bloc de notas del ordenador y subirlas a un grupo de facebook privado de amigos cercanos y familiares durante dos meses. Sin guiones previos, sin planificación, improvisando sobre la marcha. Y me ha salido una novela: 'Al final siempre ganan los monstruos'. Te quiero decir con esto, que te puedes quedar en tu casa viendo la tele, quejándote, llorando y dándole vueltas a las cosas. O que te puedes pasar el día en un bar poniéndote hasta el culo. Pero es maravilloso poder apretar los dientes y pelear y sacar toda la rabia que tienes dentro haciendo cosas.

-Regresa con 'Historia inventada del punk', que debía haber salido hace unos meses. ¿Por qué el retraso?

-Lo terminamos hace año y medio. Nos lo hemos tomado con mucha calma. Jorge B. tenía muy claro como quería que quedara el tebeo y se ha encargado de las partes feas, las de buscar un editor, entre otras. Ha sido una historia rara desde el principio. Conocí a Jorge B. , me pilló en un día tonto o yo qué sé, y me lió con el tebeo que tenía en la cabeza. Empezamos a trabajar juntos hace cuatro años. Ha sido un proceso lento. Suelo trabajar en el campo en Deifontes, de temporero en la cereza y la uva en Francia... y a veces era imposible mantener un ritmo rápido. Pero ha sido divertido hacerlo así. He aprendido mucho de Jorge B. Y ha sido además una experiencia maravillosa que me ha dado grandes amigos por el camino.

-Sin embargo, en este tiempo te ha dado también para publicar 'Poemas escritos a navajazos'. No le imaginábamos más pendiente del verso que de la viñeta...

-Bueno, no me interesan nada los versos. Ni siquiera me importaban mucho cuando los escribía. Los poemas de ese libro los hice entre los 16 y los 21 años. Los tenía escondidos en un archivador. Al conocer a Jorge B., que escribe poesía, pues le conté que de chaval hacía poemas. Al tiempo se los pasé. Le gustaron. Me animó a sacarlo. Y autoedité el poemario. Es una de las cosas más bonitas que me ha pasado, poder editar esas cosas raras que escribía y que nadie leyó nunca.

-Xabier Laborda dice: «La historia es siempre una invención». En vuestro caso, lo digo por 'Historia inventada del punk', se agradece la honestidad.

-Supongo. Tampoco creo en las certezas, las verdades absolutas, los dogmas. No creo en nada. Y todas las historias las cuenta alguien. Asimilamos la historia que más nos gusta. Leemos las patrañas que nos justifican a nosotros mismos. Los algoritmos de las redes sociales nos filtran una visión del mundo que encaja con la basura que pensamos. Nosotros con ese título ya avisamos: es la historia que ha escrito Jorge B. Su forma de ver las cosas. Y la he dibujado yo. Si no os gusta, que os jodan... (Risas)

-Nació en el 81 y no le pilló la gran ola, pero... ¿qué punk vivió?

-A nosotros nos tocó otro punk. El punk kalimochero, el mestizaje, las cassettes que nos pasábamos unos a otros, los tebeos de Azagra... Nos daba igual mezclar heavy con punk y con rumbas. Tampoco tengo una visión muy formada del movimiento punk. Consumo las partes que me interesan, y gracias a internet he podido descubrir cosas tan marginales y genuinas como Androids of Mu o The Inmortal Mice Men. Del punk me interesa comprar fanzines o discos o libros. Pero no me cierro a consumir otras cosas que no encajan en esa etiqueta. Del punk me gusta la parte de creer en otra forma de hacer las cosas. Me atrae mucho la parte del 'hazlo tú mismo'. La provocación y la rebeldía. La marginalidad y el boca a boca. El salirse de lo establecido. Luego el movimiento punk. Pues a ver. Ahora los punkis huelen bien. Supongo que es un punk distinto, que evoluciona con los tiempos. Al final asimilas etiquetas y tus gustos los marca lo de sentirte que formas parte de algo. Que cada cual elija lo que quiera ser. Me parece estupendo.

-¿Qué queda vivo de él?

-Supongo que todo. La gente con ganas, entusiasmo, energía por hacer las cosas de un modo distinto. Que luchan para transformar la sociedad. La gente que hace fanzines, o serigrafías, o se montan sus grupos y sus circuitos. Eso es maravilloso. Y con esta crisis eterna, está más vivo que nunca. La gente no se acomoda y cuestiona con su forma de expresarse este presente tan tonto en el que vivimos. Estará vivo siempre mientras a las personas nos queden ganas de enseñar los dientes y pelear.

-¿Qué lecciones nos vendría bien aprender de aquellos punketas?

-Pues quedarnos con aquellas que no implicaban la autodestrucción de las personas. Con las partes que realmente cambiaban las cosas y contribuían a hacer un mundo más justo, las que iban a la raíz de las desigualdades. Yo qué sé. Todo el mundo conoce a los Sex Pistols, por ejemplo. Es lo que se asocia al punk. Pero deberíamos prestar más atención a Billy Childish o Androids of Mu o Jay Reatard o Sheer Mag o Accidente. De estos se pueden aprender cosas más positivas. A mí me parece lo más punk que puede existir. Lo más genuino.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos