El pianista Muñoz Cañivano estrena hoy una obra de Germán Tejerizo Linares

El pianista Juan José Muñoz Cañivano./JAVIER CELORRIO
El pianista Juan José Muñoz Cañivano. / JAVIER CELORRIO

'La fortaleza del Monte Sacro' se oirá por primera vez esta tarde a partir de las 20:00 horas en el Auditorio de Caja Rural Granada

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

El pianista Juan José Muñoz Cañivano va a ofrecer en la tarde de hoy un recital en el auditorio de la Fundación Caja Rural Granada (Avenida Don Bosco), donde estrenará la obra del compositor granadino Germán Tejerizo Linares, titulada 'La fortaleza del Monte Sacro'. Una obra que el autor finalizó en el año 2014, y que tiene una duración de algo más de 12 minutos. Tejerizo es, además de compositor y arreglista, abogado, graduado social y master en Derecho Tributario, amén de investigador sobre temas históricos granadinos, en torno a los cuales ha escrito varios libros.

Como complemento a este estreno absoluto, el recital incluye la interpretación de la 'Sonata en Do mayor, KV. 330', de Mozart, y los 'Cuadros de una exposición' de Mussgorsky. La primera de estas piezas, la sonata mozartiana, es la primera de las que el genio de Salzburgo compuso en el verano de 1778, cuando pasaba una temporada en París. De sus cuatro movimientos, el primero es un allegro moderato, donde el tempo se contiene para ofrecer al oyente una introducción calma, que abre paso al 'andante cantabile' que constituye el núcleo central de la pieza, y que muestra algunas de las características formales que en aquella época eran habituales en Mozart, como melodías limpias, perfectamente reconocibles, y que evocan por igual la tranquilidad y la melancolía. Termina la obra con el 'alegretto', perdido en parte, y que concluye los temas enunciados en los dos primeros movimientos.

En cuanto a 'Cuadros de una exposición', es, de largo, la pieza más conocida de Mussgorsky, y una pieza muy interpretada por Muñoz Cañivano. Sin ir más lejos, la ejecutó en el homenaje rendido a Debussy en el 150 aniversario de su nacimiento, allá por 2012. Son un total de 11 piezas compuestas por el autor para piano, y que luego orquestaría Ravel, entre otros autores. Aunque su tono no corresponde, en ocasiones, con los cuadros en los que se basa, es un interesante paseo por la relación entre el arte y la música de principios del siglo XX.

El intérprete

Nacido en Barcelona, Juan José Muñoz Cañivano inició sus estudios musicales a la edad de seis años en el Conservatorio de Música de su ciudad natal. Posteriormente trabajó con algunos de los más cualificados pianistas españoles, como Ángel Soler en Barcelona, Joan Moll en Palma de Mallorca y Pilar Bilbao en Sevilla. Ha trabajado con pianistas de la categoría de Breda Zakötnik (del Mozarteum de Salzburg), el norteamericano Michel Caldwell (discípulo de Vladimir Ashkenazy), Vlado Perlemuter, y recibido consejos del gran pianista búlgaro Alexis Weissenberg.

En la actualidad desempeña una gran labor concertística, ofreciendo recitales y colaborando en muy diversas agrupaciones de cámara junto a grupos y solistas de la talla del Cuarteto Kocian de Praga, el flautista Vincenç Prats (solista de la Orquesta de París), el oboísta Dorin Gliga (de la Orquesta Georges Enescu de Bucarest), el chelista Igor Musteata, la guitarrista Mª Esther Guzmán, etcétera. Su versatilidad, su capacidad interpretativa y de comunicación con el público, amén de una técnica sólida, le permiten obtener los más grandes éxitos y despertar el entusiasmo allá donde actúe, siendo considerado como uno de los más firmes valores del panorama pianístico actual.