Tony Momrelle: Sentado en el muelle del Genil
Tony Momrelle: Sentado en el muelle del Genil de Granada
Juan Jesús García
Sábado, 1 de noviembre 2025, 12:48
Tras dos sesiones completamente 'underground' para ir ambientando, el Festival de Jazz de Granada arrancó su edición número 45 con una sesión de british soul ... y 'bailables'. Los más memoriados recordarán que Tony Momrelle, bastante mozuelo en las fotos, estuvo ya con Incognito en las Tendencias salobreñeras. Tan ligado está el cantante a esa marca, que buena parte de sus acompañantes en el teatro Isabel fueron también de ese entorno, del Acid Jazz, en bandas como Simply Red, US3 o los mismos Incognito, caso del guitarrista, el bajista y el baterista. Cuatro músicos por tanto que hablaban lenguajes similares al servicio del vocalista Momrelle, al que su parecido reconocido por el propio Stevie Wonder (la anécdota de su llamada fue parte del show) le persigue, si bien es fácil encontrarle más cerca de Donny Hathaway o de Marvin Gaye, por citar dos veces con esa reverberación tan cálida en la voz.
La sesión inaugural del festival comenzó con ese buen groove del soul más 'palmero', incitando a participar siempre al público, que en el tramo final ya se puso de pie definitivamente. Es lo que pedía una auténtica sesión de bola de espejos y pata de elefante, que con seguro a buena parte de los presentes 'nos' dio tiempo a llevar orgullosamente en su momento. En las zonas instrumentales hubo querencia por el 'smooth' más ambiental y cierto 'muzak' elegante a lo Donald Fagen (son ingleses, no olvidemos); con espacio para el teclista cuyos susurros armonizados recordaron a los que, con seguridad dará Richard Bona en la clausura, ¡qué cosas! Por su parte el guitarrista, más rítmico que otra cosa, se desatapó con un largo solo, expresionista al principio para terminar en pleno desparrame hendrixiano, que permitió una caída al vacío al continuar el tema cortado a navaja. Los rítmicos también tuvieron su momento, aunque en modo punto y coma.
Pero el dominio de la noche fue para el cantante. Obvio. Protagonista que debiera haber sido de la versión europea del documental 'A 20 pasos de la fama, pues la relación de artistas a los que ha secundado no caben en las 300 palabras de esta nota. La impecable afinación de Momrelle y su capacidad de maniobra vocal de tenor alto fueron muy brillantes, contagiando su feeling templado, acariciante y amable. Si hay que elegir, uno se quedaría con la parte central del concierto, menos funky-disco-pop, donde fue abriendo los tiempos con una estremecedora balada a piano y voz, 'Remember', precedida de la amigable 'All i Need' con su estribillo tan pop, y seguida de piezas como la latina 'DIffeerent Street', o el homenaje a sus ídolos Stevie Wonder y Marvin Gaye con 'Golden Lady'. Solo faltó una proteica sección de metales para 'hacernos un Otis Reeding', y sentarnos, en nuestro caso en el muelle del embarcadero del Genil, «a ver la vida pasar».
Y prepárense que hoy sábado llega Harold López Nussa dispuesto a hacer una enorme descarga 100% cubana.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión