Alejo Estivel, Tequila: «Nos sentíamos rockstars ensayando en nuestro local mucho antes de ni siquiera grabar un disco»

Alejo Stivel y Ariel Rot./EP
Alejo Stivel y Ariel Rot. / EP

J .J. G.Granada

Cuesta encontrar canciones que traspasen la barrera del tiempo. Las de Tequila lo hacen, tres generaciones ya después de que fueran creadas. Son infalibles en los karaokes, amenizan viajes de jubilados, y sonando (pasó ya) en los entreactos festivaleros pusieron a bailar a premillenials, millenials puros y postmillenials todos juntos. Esta vez en directo seguro que rebajan algún milímetro el suelo del recinto del Festival del Zaidín. Es solo rock and roll en la plaza del barrio. Los hispano-argentinos inauguran la edición 2019 de los festivales del Zaidín.

-¿Recuerdan cuando comenzaron tocando en los colegios mayores?

-Sí por supuesto. Fue una época muy divertida. Estábamos empezando y un colegio mayor con 200 personas era como el Madison Square Garden para nosotros.

-A la par que su ídolo (y compañero) Moris tocaba por los bares solo con su SG, puro rock and roll...

-Sí. Y nosotros le hicimos de banda para la grabación de su primer disco.

-Por cierto que él dedicó (y ustedes grabaron efectivamente) algunas de las canciones más hermosas dedicadas a Madrid...

-Así es. 'Nocturno de princesa' por ejemplo.

-¿Fueron ustedes las primeras rock-stars de este país? ¿Se sintieron así?

-(risas) ¡Nosotros nos sentíamos rock stars ensayando en nuestro local mucho antes de ni si quiera grabar un disco!

-Cuentan otros mitos (recientemente recuperados) como 091 que por aquel entonces ellos viajaban en una furgoneta de frutería y les veían pasar con un bus vivienda... ¡nivel!

-Bueno... En nuestros comienzos todos viajábamos dentro de un Renault 5 (risas). No era un autobús sino una furgoneta, muy moderna y muy acondicionada, eso sí con las que hicimos, no sé, 300.000km o así.

-Les recuerdo como cinco muelles encima del escenario ¿el cuerpo acompaña todavía a ese requerimiento de energía?

-Por suerte sí. Este año tenemos una gira de más de 30 conciertos y ¡el cuerpo todavía responde!

-Su musicalidad tan burbujeante, aunque aquí lo desconocíamos estaba en la tradición del rock and roll nacional argentino, toda una escuela...

-Efectivamente nuestra escuela fue el rock argentino y anglosajón: Beatles, Charly García, Led Zeppelin, Jimi Hendrix, The Who, Spinetta, Rolling Stones, Pappo... Había en Argentina mucha cultura de rock y de blues que fueron una escuela muy importante.

-Lo que sí es que trajeron frescor a un entorno grisáceo y plomizo del rock mesetario, el 'rollo', la música layetana y todo aquel entorno...

-Estoy de acuerdo completamente, fue así, no hay más que ver nuestras portadas y oír las canciones que hicimos y las coetáneas.

-Si bien no intentaron saltar el charco ¿o sí?

-Cruzamos el charco y nunca mejor dicho, hacía aquí: Yo vine en barco. No fuimos no tanto por la distancia como por la dictadura: mis padres figuraban en las listas negras que han aparecido físicamente hace no mucho en un sótano, allí estaban ambos... Así que el apellido no ayudaba mucho para poder editar discos allí.

-Lo dijo el sabio de 'Blade Runner': «la llama que arde con el doble de intensidad dura la mitad» ¿fue su caso?

-La llama en nuestro caso es intensa y duradera. Todavía sigue ardiendo.

-¿Qué fue del quinto disco que nunca salió... quedó algo pendiente?

-Ese disco será como el arca perdida, seguirá perdido.

-Ariel continuó con Rodríguez y una admirable carrera solista, usted graba a otros y tiene mentalidad, lógicamente, más técnica... ¿cuándo escucha aquellos cuatro discos cambiaría algo?

-Suenan como la época en que se hicieron y esos discos para mí son clásicos. Y a los clásicos mejor no tocarlos. Están muy bien como están.

-El otro día en un hotel de viajes del Imserso para jubilados el dúo de amenización tocaba 'Salta', y a la vez la usan en guarderías ¿cómo se consigue esa horquilla de clientes?

-Ya me gustaría saberlo a mí, es el secreto del rock and roll, es un misterio. Es magia.

-Y ahora que Mick Jagger anunció en mitad de un concierto que acababa de ser bisabuelo ¿de verdad van a dejarlo?

-Lo dejamos, de verdad, créaselo. Este es el 'Adiós Tequila Tour'. El último concierto en el Wizink Center de Madrid el 20 de marzo de 2020.