Maka: "He dado un lavado de cara a la fusión flamenca"

El cantante granadino presenta sus nuevas canciones en una segunda fecha en Granada, esta vez en Industrial Copera este sábado

JOSÉ IGNACIO CEJUDOGRANADA

Desde Almanjáyar para el mundo. El cantante granadino Maka actúa este sábado por la noche en la Industrial Copera como segunda cita este mes tras su anterior lleno en la Sala El Tren. En ambas ocasiones ha agotado todas las entradas. Se trata de un artista capaz de lucir en géneros tan distintos como el rap, el flamenco, el reggaetón, el trap, la salsa o la bachata. Alguien que creció soñando con que le escuchara su barrio y que ahora mira a Latinoamérica.

-Presenta 'Dvende', del que por ahora sólo se pueden escuchar cuatro adelantos. ¿Qué va a encontrar su público en este nuevo trabajo y cuándo va a salir en plataformas digitales y físico?

-Se van a encontrar mucho mestizaje como siempre pero esta vez más arraigado a sonidos andaluces más tradicionales mezclados con la música urbana y latina más actual. Los 15 millones de visitas dejan claro que estos deben tener su tiempo de maduración en redes antes de sacar el disco. Haré una segunda vuelta de la gira con el disco ya fuera.

-Estos adelantos coleccionan una cifra de visitas imponente en Youtube. ¿Satisfecho con la acogida?

-No me lo esperaba. Pensaba que iría bien porque sé lo que estoy creando, pero es exagerado. No me gasto un duro en publicidad, es todo por el boca a boca. 'Cositas del amor' suma ocho millones de visitas. Uno nunca sabe lo que puede alcanzar.

-Es probablemente el artista más multidisciplinar del panorama. ¿Ha encontrado ya un sonido definido o sigue en esa búsqueda, cómodo en la variedad?

-Yo tengo mi sonido ya característico y creo que todo el mundo lo conoce. He dado continuidad a la fusión flamenca, la he actualizado a la música que estamos viviendo nosotros, el reggaetón y el trap, el nuevo pop. Le he dado un lavado de cara a la fusión flamenca y he apostado por algo por lo que poca gente apuesta. La fusión flamenca te puede limitar un poco pero quiero llevarla al público latino colaborando con artistas de allí.

-¿Cree que esa versatilidad en estilos tan diferentes, esa apuesta tan personal, le ha acarreado algún problema de aceptación musical?

-Ahora la gente ha abierto mucho la mente. En mis inicios nadie apostaba por mí, ni el que dice que lo hizo. He vivido una serie de episodios que para mí se quedan, pero sabía que iba a llegar. La gente está equivocada con la pureza. Se lleva en la persona, ya puedes hacer lo más raro del mundo que si lo haces con el corazón y sin pensar más que en trasmitir lo que sientes, es puro. Al entrar el reggaetón y el trap en la escena española el público se ha abierto a conocer otros estilos, a bailar, a pasarlo bien, sin prejuicios musicales. Las nuevas generaciones me han dado la oportunidad de mostrarme tal y como soy.

-¿Cuál de los estilos que cultiva le llena más personalmente y cuál cree que conecta mejor con su público?

-Yo conecté muy bien con las instrumentales de trap, tienen un sonido muy característico y lo enganché muy bien con la crudeza de mis letras. Es el trap flamenco como subgénero el que me ha dado el impulso y también creo que es el estilo que mejor conecta, o al menos con un público más amplio.

-Sus canciones siguen hablando sobre todo del amor con la particularidad de hacerlo en un contexto complicado, de marginalidad en bastantes ocasiones. ¿Cómo crece el amor en un barrio como el suyo, Almanjáyar?

-Exacto. Hemos vivido una serie de experiencias que no se pueden vivir en otro barrio. Vives cosas que te hacen mostrarte diferente hacia el amor, como la traición. Las canciones de la radio te cuentan una historia bonita pero edulcorada, y yo lo hago desde historias reales, con la crudeza del amor que no te enseñan en la escuela. Es la particularidad que le doy a mis letras. Eso es ser puro, lo bueno y lo malo de la persona. En un barrio así vives cosas más extremas y es lo que aporta la singularidad a mis temas aunque sean de amor.

-Ya ha empezado a girar sin Dellafuente y de momento la respuesta de su público es intachable: más y más sold-outs incluso en ciudades no tan grandes.

-Tampoco esperaba esa respuesta de la gente. Separarnos nos ha hecho bien a los dos, aunque nos duela. Creo que una parte del público estaba deseando que saliera yo solo también. Ha ocurrido en el momento adecuado para ambos.

-Granada ha respondido llenando las dos salas más importantes de la provincia.

-Y se ha quedado mucha gente fuera, estamos valorando hacer una tercera fecha. El año que viene queremos hacer algo grande, para 2.000 o 3.000 personas y también para menores. Ir a cualquier lado en Granada y sentir el cariño de la gente de esa manera, ese respeto, las colas... no se me va de la cabeza. Esta es mi tierra y es un sueño. Yo quería que me escuchara mi barrio, pero ya tengo que pensar en toda España y Latinoamérica, en dar el salto porque creo que nos lo merecemos y que este género tiene que llegar al máximo público posible. No veo fronteras.

-Durante la gira de 'Quejíos y Autotune' con Dellafuente llegó a dar la impresión de que había una parte importante del público muy pendiente de Maka, más encariñada, pese a estar algo más a la sombra de Dellafuente al menos comercialmente.

-No lo apreciaba desde el escenario. Me veía algo más secundario, sí, porque Dellafuente sabe mostrarse muy bien, es más conocido, pero me respetan y me quieren. No hay muchos artistas en España que hayan llegado a los números de los adelantos de 'Dvende'. El escenario se me queda corto porque es donde quiero estar y donde quiero morirme.

-En sus conciertos da la impresión de que lleva la voz al límite, y que a veces le pasa factura. ¿Realiza algún trabajo concreto que le permita no perderla cuando da por ejemplo dos conciertos en un mismo fin de semana?

-Mis canciones son muy difíciles de cantar, llevan tonos muy altos y variaciones que llegan hasta arriba del todo. Me veo muchas veces roto porque me dejo llevar. De tanto dar el corazón muchas veces tiene que tirar uno de cabeza y hacerlo más de estómago, son una serie de ejercicios que estoy haciendo ahora para no tener ese problema. En esta gira estoy dando más espacio entre los conciertos para que el público disfrute del 100% de mi voz.

-Últimamente parece que muchos raperos con bastante experiencia en el panorama apuestan por la voz de Maka en sus canciones, sobre todo para los estribillos. ¿Cómo lo lleva y cómo se generan esas colaboraciones?

-He roto muchas barreras con esto. Antes era impensable un estribillo flamenco sobre bases de hip hop puro. Es un paso adelante. Haze por ejemplo sufrió muchísimo, se llevó todos los palos. Nosotros vivimos otra época con la gente con la mente más abierta y también el género ha evolucionado muchísimo. Siempre surgen por amistad y admiración. No se fijan tanto en el qué dirán y se dejan llevar, apuestan por mí porque les gusta lo que hago.

-Lleva muchos años en la música pero su explosión no se ha producido hasta hace poco. ¿Cómo diría que le ha beneficiado y le sigue beneficiando el crecimiento de la música urbana en España y su unión con Dellafuente desde sus inicios?

-Desde que entramos en esta fase de cambio en la música urbana española con el trap y lo latino todo ha ido a mejor. Las plataformas digitales nos han ayudado mucho a tener muchísima visibilidad. Los discos ahora son merchandising, pero el abanico de posibilidades es mayor.

-¿Qué queda en Maka de ese paso por prisión?

-Sigo siendo el mismo, aunque he tenido etiquetas que he ido derribando gracias a mi esfuerzo. Recibo mensajes de apoyo porque les he servido de inspiración, también aconsejo. Ese paso por prisión me hizo madurar, sigo siendo el mismo pero he evolucionado. Se me fue la cabeza entonces, falleció mi madre y mi vida me llevó hasta ahí. Gracias a Dios la vida da segundas oportunidades y la he cogido, pienso en que allí no tengo que volver. Me hizo mucho bien gracias a personas como don Goyo o don Víctor. Me veían cantando para los módulos y me dieron el aporte para grabar allí mi disco. Sigo siendo ese Javi.

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