Law García, la granadina que se ha convertido en la reina del break dance de España

Acaba de ganar el 'Red Bull BC One', el torneo más importante de baile del país, y será la representante nacional en el mundial de Bombay, los próximos 9 y 10 de noviembre

Laura 'Law' García baila en la calle Moral de la Magdalena junto al trofeo del 'Red Bull BC One'. / FERMÍN RODRÍGUEZ
José E. Cabrero
JOSÉ E. CABREROGranada

La gorra cae a placer, poco a poco, como una pluma que corona la copa de un árbol. Un leve toque a la visera deja claro que la chulería felina va de serie. Luego sonríe, se recoge la melena en una coleta domada a fuerza de costumbre y calambrea el cuerpo entero, de los hombros a los tobillos. Antes de empezar, pasa las palmas de sus manos por la planta de sus zapatillas, como el atleta que empapa las manos en magnesio, y todo se queda congelado por un leve instante, suficiente para ver al aro de la nariz coger aire, a los tatuajes del brazo tensarse y a la mirada repasar a toda velocidad los movimientos. Y entonces baila. Gira. Salta. Vuela. 30 segundos después resopla del esfuerzo. Se ha movido más en medio minuto que un periodista del montón en un año. «¿Qué tal?», pregunta. De campeonato.

Laura 'Law' García Arroyave tiene 25 años, vive en Ogíjares, es monitora de gimnasio y quiromasajista y el pasado fin de semana se proclamó campeona de España de break dance en el torneo 'Red Bull BC One', el más importante del sector. Una victoria que le abre las puertas del gran torneo mundial, los próximos 9 y 10 de noviembre en Bombay, India. «Es un esfuerzo físico muy grande. Voy del trabajo a entrenar y de entrenar al trabajo. Cuando compites a nivel internacional, es una presión desde que te levantas por la mañana, aunque estés cansada, tienes que entrenar para llegar al objetivo. Y quiero hacerlo muy bien en Bombay».

«El break, para mí, es un estilo de vida. No puedo vivir sin bailar»

Law, cambiando de perspectiva.
Law, cambiando de perspectiva. / F. R.

Para Laura el break dance no es un pasatiempo. Ni una disciplina de baile, siquiera. «El break, para mí, es un estilo de vida –dice–. No puedo vivir sin bailar». Esta 'B-Girl' (así es como se llama a las bailarinas de break;los chicos son 'B-Boys') nació a los 13 años, tras ver una exhibición en el Juveándalus de Armilla. «Me pareció una chulada. Empecé a buscar clases, me quería apuntar a algo, pero no encontraba nada. Así que me fui a Youtube». Aquella pasión incipiente la compartió con sus amigas del colegio La Presentación y, sobre todo, con la pandilla de su urbanización, en Ogíjares. «Hicimos un grupillo y, sin darnos cuenta, estábamos entrenando todos». Más tarde, encontró unas clases en el Centro Cívico de Beiro, «las daba Shyno, un B-Boy de aquí muy reconocido». De allí pasó al Centro Cívico del Zaidín, al polideportivo de Armilla, a Churriana y, claro, a los soportales del barrio Fígares: «He bailado en todas partes, por toda Granada. Me encanta Granada». Ahora entrena a diario en el Espacio Joven de Verónica de la Magdalena.

La fama de Law

Para los ignorantes, el break es un tipo de baile, un arte callejero en el que hay una suerte de batalla de movimientos imposibles. Pero es mucho más: el break lleva años generando una enorme comunidad internacional repleta de grandes pruebas a lo largo del año. «En España hay temporadas en las que hay competiciones todos los fines de semana. Yo las intercalo con los viajes». ¿Viajes? Sí, Laura es, a todas luces, una estrella internacional del break dance. Viaja para competir y para ser jurado en pruebas internacionales. «En el último año he viajado un montón, casi un viaje por semana: Oporto, Londres, Rusia...».

«En el último año he viajado un montón, casi un viaje por semana: Oporto, Londres, Rusia...»

Un mundo, el del break, del que se puede vivir. «Aunque yo –apunta Law– tengo mi trabajo y me gusta. No me gustaría que el break se convirtiera en una obligación, prefiero vivirlo como un estilo de vida». Un estilo de vida que le enfrentará a las mejores del mundo, en Bombay, en poco más de un mes. Este año, por primera vez en su historia, el torneo 'Red Bull BC One', tanto en su versión nacional, celebrada en Málaga, como en el mundial, tendrá una categoría femenina. Y eso, para Laura, no es cualquier cosa: «Es algo muy bueno para la escena. Hace 10 años no te planteabas un Red Bull sólo de chicas. Y han surgido muchas muy buenas. Es bueno para que se vea que esto no es algo de chicos, que podemos hacerlo tan bien como ellos. Así, otras chicas jóvenes también se pueden animar». ¿Te has sentido discriminada alguna vez? «Sí. Suelo ir a campeonatos mixtos. A veces, cuando paso de ronda, te dicen que has pasado porque eres una chica. No se juzga igual a chicos y chicas. He tenido que soportar esos comentarios toda mi carrera. Pero mira, he ganado a chicos y a chicas. He ganado campeonatos en los que solo había chicos –subraya–. Sí, al final, he ganado».

Una ganadora.
Una ganadora. / F. R.

«He tenido que soportar comentarios discriminatorios por ser chica toda mi carrera (...) He ganado campeonatos en los que solo había chicos»

Laura ha ganado siete importantes torneos internacionales y «he perdido la cuenta» de torneos menores. Es lo suyo, el break dance. Su ambiente natural, entre batallas y movimientos imposibles. Al verla bailar parece que se transforma en otra persona, como una Supergirl salida de una cabina de teléfonos. «Espero que el break me lleve muy lejos», termina mientras coloca la gorra en su sitio de un zarpazo.