Jazzmeia Horn: Scatología

Jazzmeia Horn: Scatología
JUAN JESÚS GARCÍA

JUAN JESÚS GARCÍA

Si el año pasado el concierto central estuvo a cargo de una pujante vocalista como Cecile McLorin Salvant, el arranque de este festival lo ha sido con otra voz llamada a ser muy importante en la música contemporánea (no solo el jazz, ya depende de ella). Su salida a las giras internacionales ha sido fulgurante, a la espera de confirmar y/o superar su estatus con un segundo disco ya anunciado 'Love & liberation', mayormente como compositora, del que debió nutrirse en su concierto sexitano ya que pasó de puntillas sobre 'A social call'.

Con su tocado africano y una flor en el pelo que recordaba la icónica foto de Billie Holliday, la cantante tejana dejó un concierto con ganas de más: «vuelve pronto» le dijeron al final, pero por favor, con algo menos de burbujante scat.

Abrir y cerrar una actuación con piezas de Betty Carter sugiere quién es el ama de llaves de su música. Ya desde el inicial 'Please do something' con su ametrallante 'escateo', y como se confirmó después, su apuesta por la improvisación vocal fue absoluta, reservándose un sitio en la banda como un instrumentista solista más. Sus facultades vocales son completas, con el desparpajo y la frescura de una veinteañera pero reconociéndose en sus mayores: también en Sarah Vaughan, de cuyo repertorio extrajo 'He's my guy' y 'East of the sun', está última como ejemplo perfecto de su facultad para contar historias, palabra a palabra, sílaba a sílaba y hasta casi letra a letra. El verdadero espectáculo de la cantante de Dallas es su absoluta destreza, su amplio rango y la agilidad expresiva, yendo en pocas sílabas, perfectamente