El granadino Jose, la otra estrella en el concierto de Dani Martín

Desde el público, subió al escenario para cantar con él y dejó al Palacio de Deportes boquiabierto

ÁLEX MARQUÉSGRANADA

El concierto se acercaba a las tres horas y Dani Martín todavía tenía una promesa que cumplir: que Jose, desde el público, subiera al escenario para cantar con él. Eligió a dos de sus seguidores de entre los más de siete mil incondicionales que abarrotaban el Palacio de los Deportes de Granada, seguidores que no paraban de saltar y agitar los brazos mientras coreaban palabra a palabra y verso a verso sus canciones de ahora y de siempre.

Dani Martín se sentía agusto, se entregó a su legión de granadinos y primero subió Natalia por aclamación del gentío.

-¿De dónde eres?, de Málaga, dijo ella, y Dani preguntó ¿os lleváis bien Granada y Málaga? Se percató de que en público había división de opiniones…

-¡Coño, vaya líos en los que me metéis!...

Natalia cantó con su ídolo, se defendió como pudo y cumplió su sueño.

El concierto avanzó, tema a tema, manos en alto, pura pasión. Impresionante el espectáculo que ofreció en Granada el que un día, cuando todavía vivía con sus padres, se inventó 'El canto del loco', una banda que dejaría después para hacer carrera durante dieciocho años en solitario para triunfar y convertirse en uno de los grandes.

Dani Martín miró el Palacio y se confesó:

-Sabéis una cosa. En mi puta vida había conseguido llenar este sitio de Granada. Y sus palabras sonaron a sinceras con la emoción entrecortada de quien sabía de metas y retos. Pero todavía quedaba uno, el de Jose. Le prometió que al final subiría con él y cumplió.

-¿Sabes cantar, Jose? El asintió y regaló una amplia y nerviosa sonrisa al Palacio mientras se peleaba con el pinganillo.

-¿De dónde eres? De Granada, respondió, y Dani respiró con alivio.

-¿De qué barrio? De la zona de la estación de autobuses, respondió.

Dani le pidió que eligiese un tema para cantar y lo hizo y su primera estrofa sonó increíble, tanto que arrancó la admiración y la ovación del Palacio. Dani siguió a coro y Jose enamoró afinado, dulce y potente. Al acabar Dani le abrazó, le besó y le miró con su media sonrisa con un gesto de admiración.

-De Granada me gustan muchas cosas. Me gusta Enrique Morente, que mi padre tenía puesto cada mañana; me gustan Niños Mutantes… y desde ahora me gusta Jose.

-¿Quieres cantar otra? ¡Claro!, dijo Jose, y se la quiero dedicar a mi madre.

Y el dueto se repitió. A cada estrofa la voz del chaval granadino se modulaba más y cubría de terciopelo romántico un Palacio que ya en silencio se hizo cómplice de un momento mágico. ¿Había nacido una estrella? ¿Había descubierto Dani Martín un artista en la pista del Palacio?

Al acabar Dani le dijo: 'Jose estás en mi academia'. Y él le respondió con la misma sonrisa y la voz que enamoró al público y al propio Dani Martín.

Por cierto, el concierto siguió y siguió, pasaron de largo las tres horas de música potente y baladas hermosas. Fue absolutamente genial porque el 'puto amo', como describía a Dani una una chica del público, estuvo soberbio, inconmensurable, para regalar un momento de casi cuatro horas probablemente irrepetible. Y estuvo Jose, claro, un crack que jamás olvidará ese día.

Fotos

Vídeos