Tocando a las puertas del cielo

La banda angloteutona Art Brut en un momento de su actuación. / J. J. GARCÍA
La banda angloteutona Art Brut en un momento de su actuación. / J. J. GARCÍA

El Festival 'Sierra Nevada por todo lo alto' cumple diez años en las alturas

JUAN JESÚS GARCÍA

El Festival 'Sierra Nevada por todo lo alto' cumple sus primeros diez años de vida. Ideado como una actividad para dar contenido y atractivo a los veranos en las instalaciones serranas, se ofrece como el festival más elevado de Europa. Desconociendo lo que hagan las autoridades tibetanas para que no se aburran haciendo cola los alpinistas atascados en fila camino del Everest, o las animaciones del tour operador para el turismo de tragedias en los Andes de 'Viven', a 2.100 metros de altitud hasta puede que sea el festival más cercano al cielo del mundo entero.

Lo cierto es que la idea ha ido cuajando y creciendo hasta ser un éxito, a lo que ayuda lo suyo el regalo del aparcamiento y la oferta hotelera, ajustada al tamaño de los bolsillos de los aficionados a la música, generalmente más magro que el de los esquiadores de postín. Estando así las cosas, el 'completo' está asegurado, tanto en camas como en mesas donde avituallar. Y si quiere llevarse un recuerdo hasta una pequeña feria alternativa ofrece desde discos de vinilo a camisetas de los Ramones para recién nacidos. Y es que los pequeños son el otro punto débil de esta promoción musical.

Lactantes Sound

Hace ya tiempo que la edad acompaña a los seguidores del rock y el pop, y en paralelo suceden cosas: el emparejamiento y la posterior crianza de sus retoños. Ley de vida. Como todo el que haya pasado por ahí sabe, la voracidad de los pequeños a la hora de devorar actividades hace que la agenda siempre sea corta a la hora de las propuestas colectivas, por eso, muy solidariamente, en este festival han diseñado un programa para que se cumpla aquello de que «la familia que escucha música unida, permanece unida».

Así durante todo el fin de semana hay cursos de iniciación a las herramientas musicales para la chavalería, e incluso este año se ha programado (cuando usted esté leyendo estas líneas se estará celebrando) un concierto 'de' bebés. Sí efectivamente, no 'para' bebés, sino que lo dan ellos mismos tras el aprendizaje del curso exprés de los enseñantes de Gabba Hey. El futuro del pop y el rock en Granada no ha hecho más que nacer.

Hace dos ediciones ya que el SNPA pasó de formato XL a doble equis ele con tres grupos por noche (y hasta cuatro el sábado), llegando hasta bien entrada la madrugada, y un par de millares de personas suben para escucharlos. Como todos los años se diferencian los abonados de los recién iniciados, por los temblores y porque se arraciman en torno al pebetero del fuego olímpico, un auténtico salvavidas para los que no saben que en la sierra, en cuanto cae el sol, la temperatura lo hace mucho más abajo y no van preparados. Y es que al cerebro le cuesta procesar que en media hora se pueda pasar del gratinado citadino al invierno real. Así que ya saben, si suben hoy no escatimen ropa, y de abrigo, que luego pasa lo que pasa.

¡Menudos elementos!

The Fixed el año pasado dejó claro en el mismo escenario que los caminos del rockblues son insondables. Este año Elemento Deserto lo han ratificado con una sesión de apertura impresionante. Cabe recordar aquí que en su anterior reencarnación el equipo de Loquillo les tuvo que cortar la corriente, y no es por comparar, es por referir. Antonio Travé 'El Oso De Benalúa' y Tony Molina son dos almas gemelas desde la adolescencia, enredándose entre marcas y conciertos, solos o acompañados, y ya definitivamente registraron la marca tras el regreso definitivo de Molina después de finalizar sus estudios superiores de guitarra en Ámsterdam y... ¡ser nombrado 'mejor guitarrista joven de Holanda' aquel año! Su premonitorio 'Los Montes en llamas' no es más que es un punto de partida, el esbozo para luego construir un concierto gigantesco. Seguidores ambos del blues en su versión más primitiva y del cruce de caminos 'en modo total', han ido derivando hacia una propuesta más ácida, mirándose en el rock californiano de entreguerras (Vietnam e Irak) con colorido psicodélico y bien generando poderosos picos directamente de hard rock poniendo a prueba el limitador de potencia de la instalación. Terminar por Dylan ('Just like Thumb's Blues') toda fue una declaración de intenciones.

Matando al padrino

El grupo que lleva por nombre el de la mítica urbanización yeyé de Torrenueva Costa (nombre actual tras el 'Torrexit') fue el segundo en asomar. Perfecto para descomprimir los tímpanos tras el tonelaje de los Tonys. Apadrinados por Los Planetas, están en la freudiana fase de matar al padrino, pasar el duelo, y crecer ya mayores. Después de firmar un 2017 lleno de buenas sensaciones tras la presentación de su primera larga duración, 'Nuevos Testamentos', dejaron caer canciones como 'Las cuatro esquinas', 'La mujer y el Monstruo', 'Deseo', 'Regional preferente' o 'Camino de Ronda' (todas en el libreto serrano) para luego recolectarlos como se hacía en los sesenta en el largo 'El resto del mundo'.

Haciendo amistad con bandas argentinas como Bestia Bebe o Él mató a un policía motorizado (hermanos de sangre pero con un océano por medio), Apartamentos Acapulco han hecho crecer su sonido de distorsión domesticada, fabricando ruido pero sin acritud, mas gustoso y estilizado que irritante, más emocional que disruptivo. Es básicamente pop, y bajo el mantón de intoxicación artificial hay melodías muy asequibles, e historias que cobran emotividad en la voz menuda, cándida y agridulce de Angelina Herrera, portavoz del equipo desde su teclado; panel de control de los desarrollos que van sin solución de continuidad del minimalismo más Indie-naif a las murallas de alta tensión, haciendo de las atmósferas, las dinámicas, la insistencia, y la repetición, un arte.

A la hora de apurar la edición calentaban (literal y figuradamente) dedos y lengua los miembros de la banda angloteutona Art Brut. Tomando el nombre de la definición del 'arte en bruto y marginal' que dio el pintor y escultor francés Jean Dubuffet, el cantante (y rapsoda, y mitinero, y recitador, y... todo un showman) Eddie Argos manda en esta formación que surgió de la legendaria escudería Rough Trade. Aporte internacional 'VIP' para celebrar el décimo aniversario de un festival de altura y, a esas horas, ya de madrugada, mucha frescura también.

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