Un estilo que nos iguala

La silla de ruedas, un complemento más en el desfile inclusivo. /Ramón L. Pérez
La silla de ruedas, un complemento más en el desfile inclusivo. / Ramón L. Pérez

Brillante celebración de la II Pasarela de Moda Inclusiva incluida en los días festivos del barrio del Zaidín

ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROSGranada

Nuestro barrio más populoso está en sus días festivos. Y, entre otras muchas propuestas, desde la tradición a lo más novedoso, había tiempo para una cita que, en sólo su segunda edición, ya ha conseguido un respaldo tan evidente que hizo exclamar «se nota que hay gente», al presentador, Lucas Antelo, también director de la II Pasarela de Moda Inclusiva, una iniciativa organizada por la Asociación de Comerciantes y Autónomos del Zaidín-Vergeles-Campus de la Salud, Zaidín Solidario y GranaBip, y allí estaban sus responsables, Francisco Prados, Patricio García y Mónica Aguilera; y Mari Sol Casas cuya nieta, Ainhoa, era una de las improvisadas modelos de la tarde-noche.

Y es que se trataba de desfilar sobre la alfombra rosa; pero, sobre todo, de recordar, una vez más, y no será la última, que todas las personas, incluidas aquellas que pueden tener alguna diversidad funcional y psicológica, tienen capacidades que hay que valorar.

A la primera persona que saludé fue a la presidenta de Fegradi, Marta Castillo, que no se perdió un detalle del encuentro en el que, me contaba, había otros miembros de su colectivo que iban a participar como modelos por un día, gracias a las firmas que han apoyado la pasarela. Y con la actuación de Guillermo Crovetto.

Se trataba de eliminar prejuicios con personas con síndrome de Dow o que van en silla de ruedas

Allí estaban, luciendo palmito -como se decía en mi época-Álvaro Ballesteros, María Reyes, Rosa Mesa o María Angustias Díaz, responsable de la asociación de Parkinson, a la que saludé junto a María Francés, que continúa brillantemente su tarea como diseñadora.

Esta segunda pasarela ha contado con una madrina de lujo, María del Mar Aguilera, que es candidata por nuestro país al título de Miss Mundo que se realizará en Londres. Ella también formó parte del elenco, acompañada por Patricia y María Eugenia, que desfilaron como auténticas profesionales. La primera de ellas, ya lo hizo el pasado año mientras que María Eugenia debutaba. Y, ambas, se llevaron el aplauso del público.

Como también lo hicieron los peques, desde Cayetana de cuatro meses que salió en brazos del presentador, hasta Daniela, Martina, Andrea, Nora, Irache, Hugo, Jaime o Evelyn, que hacían su pase entre el orgullo de sus familiares.

Se trataba de eliminar prejuicios con personas con síndrome de Dow o que van en silla de ruedas; personas que, a pesar de tener necesidades y circunstancias concretas, son exactamente igual. Está claro, pero habrá que seguir recordándolo.

Lo comentaba con algunas de las personas que, sentadas o de pie, no se quisieron perder el momento. María Angustias Jurados -también hablamos de la Patrona de la que lleva su nombre- me contaba que ya le habría gustado que en su época hubiera tanta normalidad en estos temas, «entonces se pensaba que a ciertas personas era mejor que no se les viera mucho». Menos mal que en algunas cosas sí que vamos adelante.

El alcalde de la ciudad, Luis Salvador, fue el encargado de dirigirse a los asistentes, acompañado del resto de organizadores, para confirmar el compromiso de la institución -otras autoridades también estuvieron presentes- con esta iniciativa que pretende consolidarse en los próximos años.

De ahí la importancia que personas como María del Mar, la madrina, presten su imagen. Claro que, para quienes no lo saben, la miss es psicóloga y ha trabajado como voluntaria para GranaBip. O sea que sabe de lo que se habla.

Mientras los modelos desfilaban, estuve charlando con Rafa Torres, inmerso ya en sus proyectos, y también con Sandro Berni que me presentó a su mujer Vanessa López, responsable de Vintage Granada. Porque, además de la pasarela en sí, se pudo disfrutar de distintos puntos de artesanía y de ocio infantil. El entretenimiento estuvo asegurado. Y todo ello, sin perder de vista la solidaridad y también el reconocimiento al comercio de cercanía que supo responder, en muchos casos, a la llamada de los organizadores. Ojalá que siga el compromiso.