Mazen Maarouf retrata la realidad literaria árabe en el Centro Lorca

Maarouf, en el Centro Lorca./RAMÓN L. PEREZ
Maarouf, en el Centro Lorca. / RAMÓN L. PEREZ

Invitado por 'Granada, Ciudad de Literatura Unesco', presentó ante alumnos de Traducción su nueva obra 'Chistes para milicianos' (Alianza)

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

El escritor de origen libanés, aunque afincado en Islandia, Mazen Maarouf, ha pasado por Granada para presentar su nueva obra 'Chistes para milicianos', editada por Alianza, invitado por 'Granada, Ciudad de la Literatura Unesco'. Maarouf mantuvo un encuentro en el Centro Lorca con alumnos de la Facultad de Traducción. Maarouf es el escritor de moda en lengua árabe, y ha sido nominado para el Premio Booker.

En 'Chistes para milicianos', retrata la realidad convulsa del mundo árabe con una mirada irónica. «Hablar de la guerra es hacerlo de dificultades, pero es cierto que el hombre descubre dentro de sí en estas circunstancias que tiene una fuerza que no imaginaba. En este libro reflejo mis memorias de niño en mitad de la guerra civil libanesa, y cómo ese niño se evade del miedo buscando el humor en lo cotidiano».

El escritor repasa en su nueva obra un marco en el que los milicianos a los que se refiere el título hacen y deshacen a su antojo, mientras que el resto de la población debe plegarse obligatoriamente a sus intenciones. Insiste, sin embargo, en que 'Chistes para milicianos' no pretende ofrecer una visión global de una zona en permanente conflicto, y a veces mal juzgada por los países occidentales. «Ofrezco mi punto de vista, a partir de mis vivencias. Y lo hago con la distancia que me permite el tiempo transcurrido», y añade: «Hay muchas injerencias exteriores desde los años 50, y la visión de los medios de comunicación está distorsionada. El mundo árabe no es uno;es muy plural, también en la escritura».

Con respecto a este último aspecto, Maarouf destacó la práctica imposibilidad de tejer redes literarias, y la condición de 'lobo solitarios' de los autores árabes, por lo demás obligados a la diáspora. Del mismo modo, reveló un profundo conocimiento de la obra de Lorca, sobre todo gracias a sus obras más 'cosmopolitas', tales como 'Poeta en Nueva York', y su deseo de volver a la ciudad, que visita por primera vez, cuando pueda.