«Cuanto más diferentes a mí son las personas, más me interesan»

Carmen Herández, con su novela/Torcuato Fandila
Carmen Herández, con su novela / Torcuato Fandila

Carmen Hernández Montalbán, presenta su primera novela, 'Memoria de la Cautiva', que ha ganado el premio 'Alféizar 2019'

JESÚS JAVIER PÉREZ GUADIX

Carmen Hernández Montalbán lanza su primera novela 'Memorias de la Cautiva'. La obra ha merecido el premio 'Alféizar 2019'. Conocida por su labor poética, Carmen es licenciada en Documentación y Diplomada en Biblioteconomía por la Universidad de Granada. Ha trabajado en distintas bibliotecas, archivos y centros de Documentación de Andalucía. Actualmente es archivera del Archivo Histórico Diocesano de Guadix. Colabora en distintas revistas y periódicos con artículos y textos literarios. La novela se presenta el miércoles 24, en la Corrala de Santiago, a las 18:30 horas.

–'Memorias de la Cautiva' es su incursión en el mundo de la novela. ¿Cómo le ha resultado el cambio?

–Pues, como en todo cambio, se necesita un período de adaptación. Escribía la novela al tiempo que mis dos poemarios publicados y cada vez que volvía a ella me costaba retomar el lenguaje narrativo. Pero son dos registros diferentes. La novela precisa agilidad en el lenguaje. No ocurre igual con la poesía.

–Sin embargo, no es su primera incursión en el mundo de la narrativa, la conocemos también como autora de cuentos.

–Aunque los dos pertenecen mayormente a la narración, el cuento o el relato son diferentes a la novela. Aparte de la extensión, es importante la precisión en el lenguaje, pues en el relato, así como en el cuento, en un espacio más bien corto, hay que introducir al lector en un universo. En la novela se puede abundar en las descripciones, mientras que en el relato es necesario condensar en pocas palabras un mundo, por lo que esas palabras tienen que ser muy atinadas.

–Hace años publicó una información sobre la partida bautismal de Mira de Amescua, personaje de esta novela. ¿Le une una relación especial con él?

–Fue a raíz de una conferencia que impartió don Carlos Asenjo Sedano en el Ayuntamiento de Guadix, referida al origen del dramaturgo, lo que captó mi curiosidad. Conocía la figura de nuestro escritor del Siglo de Oro, pero hay muchos y muy sabrosos interrogantes en su vida como para inspirar una novela. La partida bautismal de la que se trataba en el artículo, posiblemente no sea la relativa a don Antonio Mira de Amescua. Eso lo he sabido al bucear en la documentación. Porque existe constancia de la confirmación y la fecha es anterior a la del bautizado de la partida. Pero sí reflejaba la hipótesis de Asenjo acerca de la identidad de la madre del dramaturgo.

–¿Su trabajo como documentalista en el Archivo Histórico está presente en esta novela?

–Naturalmente, es la fuente principal para investigar el origen de la familia y algunos otros aspectos menos conocidos del autor. Por medio de la documentación del archivo he podido conocer, además, personajes contemporáneos de la época, costumbres y aspectos de la vida del Guadix de la segunda mitad del siglo XVI y primera mitad del XVII, el período de tiempo en el que se desarrolla la novela. Además, claro está, he leído todo lo que se ha publicado sobre la vida del autor, en especial los artículos de los profesores, Agustín de la Granja y Roberto Castilla Pérez. La documentación también me ha permitido encontrar el lenguaje en el que se expresan los personajes y el tono de la novela en general.

–Ana de Arce va descubriendo aspectos de la vida de Mira de Amescua a lo largo de la novela ¿hay algo suyo en este personaje?

–En casi todos los personajes de la novela hay algo de mí. En Ana de Arce (personaje ficticio) está la curiosidad, soy una persona llena de curiosidad. También este personaje tiene pocos prejuicios a la hora de relacionarse con otras personas, pertenezcan a uno u otro estrato social; algo que no era habitual en esa época. A mí me ocurre igual: cuanto más diferentes a mí son las personas, más me interesan.

–Las lagunas en la biografía de Mira de Amescua, ¿lo convierten en un personaje más novelesco?

–Sí, eso es exactamente lo que me atrae de Mira de Amezcua, pero también los aspectos que se conocen de él son muy novelescos. También es novelesco el Guadix del Siglo de Oro o los personajes con los que pudo relacionarse.

–Ha recibido con esta obra el premio Alféizar 2019. ¿Qué supone un premio como este?

–Pues ha sido una sorpresa y una alegría, teniendo en cuenta que se trata de mi primera novela. El premio Alféizar lleva ya IV ediciones, y a esta convocatoria se han presentado más de trescientas obras. Además esta es la primera vez que gana una mujer. Estos reconocimientos te animan a seguir escribiendo.

–Después de esta novela ¿Qué tiene preparado?

–Tengo en proyecto un libro de relatos cortos, un libro de aforismos y poemas, además del comienzo de una nueva novela, ambientada en la Hispania romana, con algún guiño a la Accitania.