David Barreiro juega a doble negro en su nueva novela

David Barreiro. /E. C.
David Barreiro. / E. C.

En 'Días perdidos' el escritor asturiano fantasea con un Gijón aterrorizado por un asesino en serie

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

La macabra broma viral difundida en las redes sociales en otoño de 2014 es la base de 'Días perdidos' (Pez de Plata), la nueva novela del escritor asturiano David Barreiro (Gijón, 1977). Se trató de la aparición de un 'payaso siniestro' que paseaba de noche por las calles de Gijón y que inquietó a los vecinos durante semanas. «Es una novela doblemente negra, por su estructura de thriller oscuro y por su humor negro», reconoce el escritor, dramaturgo y cineasta asturiano. Quiere que el lector «se quede con la sonrisa helada» al final de una intriga jalonada de cadáveres mutilados y con dos claros protagonistas: el atípico inspector Castro -«un antihéroe»- y la ciudad de Gijón.

El aspecto siniestro del fantasmal clown asesino atrajo el interés mediático cuando las redes difundieron imágenes del payaso que recorría las calles gijonesas al amparo de la oscuridad. Su aparición generó inquietud, cuando no pánico, entre los gijoneses y medios de todo el país se hicieron eco del caso. El terror se acrecentó con una serie de fotografías que mostraban al 'Gijón Clown' ahorcándose en un árbol, aunque la ciudad se alivió al saber que todo era una broma macabra urdida por tres amigos.

Partiendo de aquellos hechos, Barreiro rescata al «payaso maléfico» para armar en su sexta novela, «una trama tan negra y violenta como el humor que destilan sus personajes». «Quería escribir una novela policíaca ambientada en mi ciudad y pensé qué habría pasado si la broma no fuera tal; qué ocurriría si aparecían de veras una serie de cadáveres». De ahí surgió 'Días perdidos', la cuarta ficción de tinte negro de la seis que ha publicado Barreiro, que no quiere que nadie se confunda. «No es humorística; es un relato irónico, una novela de personajes con algunos matices realistas y costumbristas», advierte.

Gente corriente

La broma de mal gusto deviene en la novela en un caso terrorífico, con la aparición de varios cadáveres con una mano amputada: «La marca de un asesino en serie». El inspector Castro, un hombre corriente que disfrutaba hasta entonces de una existencia apacible y sosegada entre conversaciones de bar, tragos de whisky y sus dos pasiones -su mujer y el Sporting-, será el encargado de enfrentarse «a un caso para el que no cree estar preparado».

«Castro no es un tipo muy sagaz, al estilo de Holmes, o alguien muy astuto como el Marlowe de Chandler. Es una persona corriente que se enfrenta a un caso que está por encima de él. Es un tipo tan normal que llama oficina a la comisaría, que cree que podría haber sido contable o zapatero y que sabe que está en la policía un poco por casualidad», explica Barreiro. Carece de ese aura heroica y épica tan habitual en el genero. «No tiene una vida atormentada, es un tipo muy normal y, de alguna manera, una metáfora de toda una ciudad que se siente aterrada y cuyos habitantes, gente normal como Castro, serán cruciales para la resolución del caso», explica el autor.

Gijón es de nuevo protagonista en una ficción de Barreiro, como ya ocurrió en 'El túnel'. «Es un escenario tan ideal para la novela negra como pueda serlo La Jolla, en California, un pueblo de la campiña inglesa, o cualquier otro lugar», señala. Lleva 23 años fuera de su ciudad, pero cree que la distancia «te hace mas escéptico y te permite verla con más claridad. Me ofrece perspectiva y cuando me acerco a Gijón como novelista, creo que veo lo bueno y lo malo con mas nitidez», dice el también periodista, guionista, dramaturgo y cineasta, a quien le gustaría ver su novela en el cine. En el teatro se inició en 2012 con 'Percebes', drama al que siguieron 'El candidato', 'La cláusula', 'La azotea' y 'Afterwork' -estuvo 16 meses en cartel, vuelve a escena en noviembre y quizá se convierta en película-, 'Nora' y 'La herencia', piezas representadas y por las que ha recibido diversos premios.

Licenciado en Ciencias de la Información y diplomado en guión y dirección, con los cuentos de 'Relatos posindustriales' Berreiro obtuvo el premio Asturias Joven de Narrativa en 2007. Publicó luego las novelas 'Mediocre', 'Barriga', 'Perros de presa' -premio Fundación Complutense 2012-, 'El túnel' y 'El hijo', finalistas ambas del premio Herralde en 2014 y 2015. Es también el autor de la crónica 'Peláez. Historias de un periodista de provincias'.

Escribió y dirigió el corto 'Patatas', galardonado en el Festival de Cine de Gijón, y ha firmado también el guión de la serie de ciencia ficción 'Aerolínea Momentos' para la plataforma Podium Podcast. «La novela me ha dado grandes satisfacciones, pero cuando descubres el teatro y los guiones es como si se ampliara el territorio, al entrar en juego otros agentes: actores, escenógrafos, directores.... Tiene otra dimensión y es muy gratificante ver el resultado en una pantalla o en escena», concluye.

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