La cruz de la creadora de 'Los Cinco'

Fotograma de 'La aventura de los Cinco'. /
Fotograma de 'La aventura de los Cinco'.

La casa de la moneda británica rechaza homenajear a Enid Blyton porque considera que su obra es «racista, sexista y homófoba»

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Los niños y los adolescentes de todo el mundo han devorado las obras de Enid Blyton a la misma velocidad que sus personajes se tomaban la cerveza de jengibre, pero ahora, medio siglo después de su muerte, la figura de la prolífica escritora británica, creadora de 'Los Cinco', 'Los Siete Secretos', 'Las torres de Malory' o 'Santa Clara', entre otras exitosas sagas, está sufriendo el zarandeo de la corrección política. El periódico Daily Mail acaba de desvelar que la Royal Mint, la casa de la moneda del Reino Unido, rechazó en 2016 acuñar una pieza conmemorativa dedicada a la escritora porque los responsables de la institución consideraron que Blyton era «racista, sexista y homófoba», además de no ser una escritora «suficientemente conocida».

A todas esas conclusiones llegaron al analizar algunas de las historias de la autora. Según este criterio, Blyton es sexista porque permitió que Anne, la más joven de 'Los Cinco', fuera retratada por los chicos de la pandilla como «una simple ama de casa»; homófoba, porque creó el personaje de Jorgina, una 'marimacho' que se vista como un chico (Jorge) y que odia ser una chica; y una racista por identificar a los personajes malvados de sus novelas con los negros, ya fuera una persona o un muñeco.

Expertos en la obra de Blyton y admiradores han salido en defensa de la escritora. Todos coinciden en que llamar «desconocida» a una autora que comenzó a publicar en 1922 (en los 60 llegó a España), que firmó 762 novelas y que ha vendido 600 millones de libros (y sigue haciéndolo por miles cada día) es una insensatez. Un ranking la sitúa como el decimoséptimo autor más vendido en la historia. Sobre el resto de las acusaciones aparecen los matices.

El novelista Jilly Cooper ha afirmado que la decisión de la Royal Mint es «basura». «Enganchó a miles de personas a la literatura. Yo la adoro, y mis nietos también. Merece un homenaje». La autora de biografías Laura Thompson opina que Blyton no es de ningún modo ni homófoba ni sexista: «Jorgina es tan brillante que los chicos, en comparación con ella, parecen débiles».

Sin embargo, a juicio de los lectores especializados, la última crítica, la de racista, sí parece tener fundamento. En la novela 'The Little Black Doll', la muñeca Sambo es odiada por su dueño simplemente por su «desagradable cara negra» y sólo es aceptada y puede volver a casa cuando su cara se vuelve rosa. De hecho, que los malos de sus obras sean siempre negros extranjeros es una constante. Y Blyton utiliza la palabra 'nigger', 'negrata' en castellano, lo que los anglosajones llaman la 'n-word' y consideran como un insulto gravísimo. En un momento de 'Los cinco van de camping', la autora dice que Jorge está «tan negro como un negrata con hollín».

Los editores de su obra en inglés, el gigante MacMillan, ya rechazaron publicar una novela de Blyton en los 60 por racista. Y las ediciones de los últimos años se han reescrito (y traducido a otros idiomas) sin las frases más explicitamente racistas. Pero Blyton parece que se ha quedado sin moneda.

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