Karina Yao, la china que 'perseguía' a Lorca y acabó de bailaora de flamenco

La bailaora china Karina Yao durante su actuación en Madrid este fin de semana/
La bailaora china Karina Yao durante su actuación en Madrid este fin de semana

Karina Yao descubrió a Lorca «por casualidad» en 2012, cuando estudiaba Literatura en China. El poeta la llevó al flamenco y ahora es embajadora de Lorca y del flamenco en China

SOL CARRERASGranada

La lectura de poemas de Lorca mientras estudiaba Literatura despertó el interés por España y por el flamenco de la bailaora china Karina Yao, que con su grupo 'Flamenco sin fronteras' ha hecho patente el espíritu universal de un arte que le ha cambiado «la forma de ser, de hablar y de ver la vida».

«El flamenco es una forma de vida, se puede expresar todo tu sentimiento. El cuerpo a veces dice más que las palabras», señala en un perfecto español Karina, de 29 años.

La bailaora ha actuado este fin de semana en Madrid acompañada de su grupo 'Flamenco sin fronteras', en el que hay una cantaora española, un guitarrista chino y dos palmeras, una de Francia y otra de Estados Unidos.

Esta mezcla de nacionalidades y culturas es para Karina un buen ejemplo del carácter universal del flamenco. «Es una cultura sin fronteras», asegura.

En su caso, su amor por el flamenco llegó de la mano del poeta Federico García Lorca, al que descubrió «por casualidad» en 2012 cuando estudiaba Literatura en China.

Las ganas de leer la obra de Lorca en su idioma original le llevaron a aprender español al mismo tiempo que se apuntó en su país a clases de flamenco impartidas por una bailaora y cantaora china que había vivido en Sevilla «muchos años».

En 2014 Karina empezó a viajar a España para profundizar en el aprendizaje del flamenco con más clases y en 2015 decidió asentarse definitivamente en Madrid. «Al principio me costó un poco. El idioma es una cosa y sentirse integrada es otra, y me vine sin conocer a nadie», cuenta.

En la academia

En Madrid se apuntó a la academia de la bailaora Merche Esmeralda, a la que había conocido en la Bienal de flamenco de Sevilla y cuya actuación fue el empuje definitivo para dejar su trabajo en China y mudarse a España. «Me emocionó muchísimo», confiesa Karina, que también tiene entre sus referentes al cantaor Manuel Agujetas, a la bailaora Fuensanta 'La Moneta' y al bailarín Andrés Martín.

Fue precisamente en la academia donde Karina tuvo la idea de crear el grupo 'Flamenco sin fronteras' con otros compañeros con la excepción del guitarrista chino Can Wang, al que había conocido en su país de origen y que ahora vive en Córdoba.

Karina era la única persona de nacionalidad china entre los alumnos que había en la academia con carácter fijo, ya que otros compatriotas suyos iban de forma esporádica para recibir clases de una disciplina que cada vez cuenta con más adeptos en su país. «En las grandes ciudades chinas cada vez hay más personas que saben flamenco, pero a la hora de actuar suelen buscar caras extranjeras para atraer a más gente y da igual que sepan bailar o no», lamenta.

Aprendizaje difícil

En su caso, reconoce que aprender a bailar flamenco le ha resultado «difícil» porque, aunque ya tenía conocimientos de danza, empezó a aprenderlo tarde y además tuvo que empaparse de «otra cultura». «Me siento más española por el flamenco. Me ha cambiado mucho mi forma de ser, de hablar, de ver la vida», sostiene.

Karina acaba de trasladarse a vivir a Barcelona, donde tiene la intención de abrir un estudio de flamenco para enseñar la disciplina a otros chinos como ella que residan allí o vayan de visita.

Este proyecto la ha llevado a abandonar su trabajo como traductora, pero espera que no le quite tiempo para seguir con sus actuaciones como bailaora de forma individual o con su grupo 'Flamenco sin fronteras', que suelen ser muy esporádicas por la dificultad para juntar a todos sus miembros.

Además, Karina transmite su amor por el flamenco como guía en unos recorridos turísticos por Madrid y Barcelona que incluyen visitas a tablaos, clases y pruebas de vestuario.