La restauración del Maristán de Granada, antiguo hospital nazarí, comenzará a finales de año

La restauración del Maristán de Granada, antiguo hospital nazarí, comenzará a finales de año
EFE

Las obras supondrán una inversión de 1,38 millones de euros solo en su primera fase

JOSÉ ANTONIO MUÑOZ

El Maristán es en estos momentos un erial al que el sol y la lluvia continúan maltratando después de 33 años y siete meses, fecha en que pasó a formar parte del patrimonio andaluz tras ser adquirido por la Junta. Solo hace tres, sin embargo, que pasó a titularidad de la Alhambra, que tiene previsto incluirlo en el conjunto de monumentos extramuros incorporados al Patronato, y que hoy se visitan bajo la denominación de Dobla de Oro.

Tras diversos intentos, la Junta de Andalucía va a ejecutar, a través de dicho Patronato, la recuperación de este monumento, convirtiéndolo en un parque arqueológico que, conservando los escasos restos que quedan del inmueble original, muestre una idea al visitante de lo que fue este originalmente. Entre noviembre y diciembre comenzará la primera fase de unas obras que, como mínimo, durarán entre 18 y 24 meses en su primera fase, y que, según manifestó ayer la consejera, Patricia del Pozo, podrán tener continuidad para que «una vez comenzada la obra, esta se ejecute en su totalidad».

De momento, se va a actuar sobre el pórtico sur del edificio, bajo la dirección técnica del arquitecto Pedro Salmerón. Este explicó que «esta primera fase es complicada, ya que habrá que retirar la cubierta que durante las últimas décadas ha preservado, al menos en parte, la zona donde se acumulan más restos del edificio original, y se allanará la parte sobre la que se asienta, recreando la estructura de la parte que tenia vistas a la Alhambra». Además, ha señalado que «vamos a comenzar a recuperar también la alberca del patio, en torno a la cual gira la arquitectura de todo el edificio».

Por su parte, la directora del Patronato de la Alhambra, Rocío Díaz, ha asegurado que en cuanto sea posible, se iniciarán las visitas a la zona en obras, «con el fin de que los granadinos y visitantes puedan ver en qué se está invirtiendo su dinero». Queda pendiente, de entre los proyectos que la Alhambra debe acometer en los próximos años, la recuperación de la margen izquierda del Río Darro, entre el puente del Rey Chico y el de las Chirimías (Paseo de Romayla) y la restauración de los Baños de Hernando de Zafra, situados en la calle Elvira, junto a la iglesia de San Andrés.

El proceso de restauración se realizará usando las técnicas universalmente reconocidas, que establecen una perfecta separación entre los elementos originales y los añadidos, permitiendo al visitante obtener una información completa sobre el estado en que estos se encontraron. Pedro Salmerón se congratuló de que «hoy se tomen fotos del estado actual en que se encuentra el Maristán, para compararlas con el estado en que quedará, y que supondrá una transformación profunda en el monumento, olvidado durante mucho tiempo».