Jóvenes investigadores granadinos sin miedo a lo desconocido

Participantes muestran los carteles de su proyecto./RAMÓN L. PÉREZ
Participantes muestran los carteles de su proyecto. / RAMÓN L. PÉREZ

La cantera de futuros científicos de Granada se reúne en el Parque de las Ciencias | Cientos de alumnos de ESO y Bachillerato participan en el IX Congreso del Proyecto de Iniciación a la Investigación e Innovación en Secundaria

ANDREA G. PARRA

No tienen miedo a lo desconocido en el laboratorio. Lo que tienen es muchas ganas de aprender sobre lo que no saben. Quieren escudriñar e investigar sobre ese pasado que proyecta lo que pasará en un futuro. El Parque de las Ciencias acogió este miércoles un encuentro científico que reunió a una posible buena cantera de investigadores. Más de 300 estudiantes de cuarto de la ESO y primero de Bachillerato de 61 centros educativos de Granada y provincia participaron en el IX Congreso del Proyecto de Iniciación a la Investigación e Innovación en Secundaria en Andalucía (PIIISA 2018-2019).

Laura y Clara, alumnas del instituto Juan XXIII de Cartuja; José Gabriel, de IES Arabuleila; María del instituto Blas Infante de Ogíjares; y Noelia del instituto Avenmoriel de Benamaurel, han indagado sobre el yacimiento arqueológico argárico de Peñalosa en Jaén, en Baños de la Encima. Han investigado, durante este curso, sobre la cultura argárica, con técnicas e instrumentos como la fotogrametría y la cronometría. Han experimentado con la cerámica y «hemos podido ver cómo vivían, sus costumbres y actividad».

Estos jóvenes han elaborado un panel científico, como el resto de grupos, y han explicado, en algunos casos como incipientes y buenos divulgadores, que se han transmitido muchas «falsedades y mitos» sobre esta etapa de la Historia. «El hombre no lo hacía todo. A la caza también iban las mujeres y en la pintura también participaban», describen María y Laura mientras subrayan la importancia de la Arqueología. Estas estudiantes de cuarto de la ESO han hecho con la fotogrametría reconstrucción de piezas que han impreso en 3D y reconstrucciones que les han enseñado que la Arqueología es una Ciencia muy interesante. «Las letras también son Ciencia», resumen en una sola frase.

Posando con sus diplomas.
Posando con sus diplomas. / RAMÓN L. PÉREZ

Han sido muchas las lecciones que han aprendido. Los estudiantes Quintín y José Alberto, del instituto Severo Ochoa; Aarón del instituto La Zafra de Motril; Camila del Sagrado Corazón; Natalia de Compañía de María; y el joven Dar del instituto Ángel Ganivet; de cuatro de la ESO y de primero de bachillerato, han comprobado que la investigación es una trabajo constante en el que hay que buscar respuestas que no están en los libros. Ellos se han centrado en el análisis de los sólidos arquimedianos. «Son trece y todos de vértice uniforme», explican con una gran soltura mientras se les pregunta sobre los análisis que han hecho. Cuentan que han aprendido mucho sobre ecuaciones.

Los estudiantes detallan como en las reuniones científicas les han explicado como hay virus en determinadas enfermedades que tienen estructura de sólidos arquimedianos, cuya movilidad, por su estructura, es más fluida en el organismo. Han trabajado las matemáticas y piezas tridimensionales. «En este proyecto no teníamos nota (como en un examen en el instituto); hemos hecho investigación por amor a la investigación y la cosa cambia», aprecia Aarón. Él y otros integrantes del grupo de investigación no descartan dedicarse a bucear en la Ciencia y poder llegar a hacer sus propias investigaciones.

Entusiasmados

Muy entusiasmados se mostraron Lucía del centro Sagrado Corazón de Granada; Lucía, alumna del Fray Luis; David y Enrique del Juan XXIII de Cartuja. Ellos se han centrado en el paleoclima. Han analizado muestras de sedimentos de la Cueva de Nerja. Concepción Jiménez de Cisneros, investigadora en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, ha sido quien les ha guiado en sus investigaciones en el campo de la geología. «Hemos podido ver cosas que en clase no vemos y estar en el laboratorio haciendo muestreo con carbono, oxígeno, rayos X…», repasan.

Estos estudiantes han caminado por el histórico de los efectos del cambio climático. «Se ve perfectamente cómo ha cambiado la cueva», explican. «Hemos podido analizar cómo la clave está en el pasado. Hay que estudiar para poder actuar en un futuro», argumentan en relación al cambio climático. Lucía, David, Enrique y la otra Lucía han aprendido otra gran lección: La investigación no se hace a solas, o lo que es lo mismo, de forma individual. Ellos siempre habían pensado en el investigador trabajando solo y no es así: «En grupo se trabaja bien y se consiguen muchas cosas».

Más participantes en el encuentro.
Más participantes en el encuentro. / RAMÓN L. PÉREZ

Ana Isabel García López, directora de la Unidad de Cultura Científica de la UGR, explica que les han enseñado a estos jóvenes alumnos a «valorar la investigación y que es un trabajo duro en el que no siempre se consiguen resultados». A través de cuatro sesiones realizadas en este curso 2018-2019, los alumnos se han implicado en diferentes proyectos de investigación, con los que han conocido y desarrollado el método científico, el trabajo del investigador y la importancia de sus resultados para el desarrollo económico y social.

42 proyectos

En esta edición, los estudiantes han podido elegir entre 42 proyectos de diferentes ramas de conocimiento (historia, astrofísica, neuropsicología, química, telecomunicaciones...). En cada proyecto, supervisados por investigadores de la UGR, el CSIC y Parque de las Ciencias, los estudiantes han trabajado en equipo a lo largo del curso con datos, instrumentación y metodología científica real y de primera línea.

La variedad de proyectos ha abarcado desde investigaciones sobre la autonomía y funcionalidad de la vida diaria en Síndrome de Down (Ciencias), un proyecto integral de abastecimiento y potabilización de agua (Escuela de Caminos, Canales y Puertos), el mundo rural andaluz y la influencia del turismo en dichos municipios (Filosofía y Letras), e investigaciones sobre la percepción binaural o cómo se comunican los volcanes (Escuela de Informática y Telecomunicaciones); entre otras cuestiones.

Los estudiantes han estado acompañados estos meses en las diferentes sesiones por un total de 150 investigadores procedentes de diferentes centros.

El auditorio del Parque de las Ciencias donde los estudiantes hicieron de científicos, en un congreso, se llenó este miércoles. En el hall se expusieron los paneles científicos que habían elaborado. La Ciencia interesa a los adolescentes.