Sting brilló con sus temas clásicos

Sting anoche en un momento de su concierto en Úbeda./ROMÁN
Sting anoche en un momento de su concierto en Úbeda. / ROMÁN

La voz recuperada del artista se unió a la de más de 5.000 personas para repasar sus temas más populares

ALBERTO ROMÁNÚBEDA

Con un Sting en buena forma, aunque algo moderado tras recuperarse de una infección de garganta que le obligó a cancelar cinco conciertos en Alemania, República Checa y Países Bajos, Úbeda volvió a destacar como sede de grandes espectáculos, retomando el caché que tiempo atrás adquirió gracias a la presencia por estos cerros de artistas de prestigio internacional. No en vano, el de anoche en el recinto del ferial fue uno de los tres recitales programados este año en España por el que fuera líder del grupo The Police (el viernes actuó en Calella de Palafrugell, Gerona, y hoy hará lo propio en Marbella, Málaga).

El aclamado artista británico logró reunir ayer a más de 5.000 personas que disfrutaron de un espectáculo muy cuidado y con momentos inolvidables. Cierto es que fue más corto de lo esperado (no llegó a la hora y media), pero a diferencia de los tres recitales anteriores por tierras francesas, catalanas y portuguesas, no fue tan íntimo y moderado, como queriendo demostrar que se encuentra totalmente recuperado de la voz. No obstante, más de una vez se apoyó en sus coristas, más por prudencia que por prescripción médica.

De esta forma, brilló durante una velada de grandes clásicos, en la que hubo de todo y para todos y en la que estuvo a la altura como instrumentista y vocalista, rodeado por una inmensa banda. Y es que la complicidad con sus músicos es otro distintivo de la casa que quedó patente anoche en Úbeda. Fueron siete, entre instrumentistas y coristas. Y entre ellos estuvieron Dominic Miller, guitarrista habitual de Sting, y también a la guitarra su hijo, Rufus Miller.

Quizá cierto sector del público echó en falta la colocación de sillas en el recinto, aunque en favor del formato elegido hay que decir que el recital tuvo muchos momentos de subidón que pusieron a bailar al respetable.

Arrancó la noche con 'Message in a bottle' como presagio de un repertorio seleccionado plagado de temazos. Lanzó su mensaje en la botella al mar de gente que se extendía ante él y ese mensaje fue escuchado y contestado: acababa de comenzar una noche memorable. Siguieron después 'If I ever lose my faith in you' y la celebrada 'Englishman in New York'. A esas alturas el público ya estaba entregado.

Público asistente al concierto en Úbeda.
Público asistente al concierto en Úbeda.

A partir de ahí alternó tramos álgidos con otros más dulces, administrando bien los tiempos y la energía a la hora de motear el espectáculo con los temas de su último disco 'My songs', que no es otra cosa que una actualización de sus temas más populares y emblemáticos, como solista y como integrante de los Police. Es un músico metódico y perfeccionista y eso se nota en los detalles. Y aunque se echara en falta al Sting más punk de los primeros años (normal porque, sobre todo, ya han transcurrido cuatro décadas), dejó patente que es uno de los artistas más completos de la historia.

De ello dieron cuenta otras canciones inmortales que forman parte de la banda sonora vital de millones de personas, como 'So lonely', 'Every little thing she does is magic', 'Brand new day', 'Desert rose' o 'Every breath you take', que el público coreó y con la que fue realmente consciente de estar viendo y escuchando algo histórico. Con el repertorio dio en el clavo y fueron muy pocos los temas que se echaron de menos (el que más, 'Roxanne'). Y para los bises se reservó títulos como 'Demolition man', 'Next to you' y 'Fragile'. Acabó ahí la noche, en un medio tiempo y entre acordes de guitarra española, dejando al público con ganas de más.

Un paso fugaz

Sting, que la noche anterior había actuado en Portugal, viajó en avión hasta el aeropuerto de Granada, donde un vehículo le recogió pasadas las tres de la tarde para trasladarlo hasta Úbeda. Llegó a las pruebas de sonido. Y después del concierto no pernoctó en la ciudad ubetense pese a que inicialmente tenía habitación reservada. Prefirió bajar del escenario, montarse en el coche y viajar directamente hasta Marbella, donde actuará esta noche dentro del Starlite Festival.

Para dar de comer a su equipo trajo cocinero propio, quien dispuso de algún pinche facilitado por la organización de FestMuve. Y es que, durante la gira cuidan mucho de la alimentación, con una dieta muy concreta. Ayer hubo, entre otras cosas, gambón, bacalao y berberechos. El artista y sus músicos dispusieron de una zona de camerinos equipada con todas las comodidades. Y en el recinto se contó además con un facultativo especialista en Otorrinolaringología en previsión de que volvieran a aparecer sus problemas de garganta.

Nuevo festival

Con el concierto de Sting finalizó la programación de la primera edición de FestMuve, nuevo Festival de Música de Verano que ha colocado a la ciudad Patrimonio de la Humanidad en el mapa de los grandes eventos estivales y, de camino, le ha dado vidilla en un mes en el que suele bajar considerablemente la llegada de visitantes. Al público que asistió anoche hay que sumar las cerca de 10.000 personas que congregó Manuel Carrasco, las aproximadamente 4.500 que asistieron a Il Divo y las alrededor de 3.000 que disfrutaron de Pablo López.

Además, en el recinto de ocio anexo, a modo de terraza de verano con varios ambientes, actuaron de forma gratuita La Blues Band de Granada y Apache y se celebró la fiesta 'We love 80s y 90s', todo ello conformando una programación paralela para todos los públicos. FestMuve es una iniciativa de la Asociación Cultural Amigos de la Música y del Ayuntamiento de Úbeda, organizada con la colaboración de diferentes empresas y entidades. La intención es darle continuidad con nuevas ediciones mejoradas y nuevos conciertos de artistas de renombre, afianzando a Úbeda como capital cultural de la provincia.

Sting junto a un miembro de su banda.
Sting junto a un miembro de su banda. / ROMÁN