Una restauración en los Baños Árabes saca a la luz pinturas originales del s.XII

Una restauración en los Baños Árabes saca a la luz pinturas originales del s.XII

L. C.

Los Baños Árabes de Jaén, probablemente los más grandes y mejor conservados de España, Monumento Nacional desde 1931, ofrecen un nuevo atractivo después de que una restauración haya sacado a la luz las pinturas originales del siglo XII, de un elevado valor artístico e histórico, en dos de sus salas.

Bajo siglos de carbonataciones y de morteros de distinta índole, había una considerable cantidad de pigmentos hechos a la almagra que el año pasado se decidió restaurar y cuya limpieza ha deparado sorpresas, al descubrirse que la superficie pintada es un 400 % mayor de lo inicialmente previsto y no se descarta que se encuentren más en todas las salas.

Las pinturas decorativas, en rojo sobre blanco, basadas en columnas con sus capiteles y arcos lobulados entrelazados formando una celosía, son de autoría anónima y se ubican en el vestíbulo de acceso a la sala Fría y también hay restos en la pechina de la sala Templada.

Estas pinturas, hechas a la almagra, se encontraban deterioradas por el paso del tiempo, de ahí que se haya priorizado esta intervención para recuperar su estado original y garantizar que perduren. Los trabajos, que se encuentran prácticamente finalizados, han consistido en la recuperación de la capa pictórica y la reintegración cromática mediante técnica de rigatino con acuarelas.

El restaurador José Luis Ojeda, que reconoció que no esperaban que bajo todas las carbonataciones y estratos de cemento que había superpuestas había tanta pintura original almohade, explicó que «han sido muy delicados puesto que ha habido que eliminar capas muy duras con pinturas murales en un estado de conservación muy deteriorado y con un alto grado de humedad en el muro».

Las pinturas se podrán visitar a partir del mes de mayo, según anunció ayer el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, en una visita a las mismas.

Suman así un atractivo más a un lugar que pasó a formar parte del patrimonio inmobiliario de la Diputación entre 1901 y 1903, aunque no fueron descubiertos, una pequeña parte de los mismos, hasta 1913, durante una inspección a los cimientos del Palacio de Villardompardo, construido encima en el siglo XVI.

Declarados monumento nacional en 1931, en 1936 comenzaron las obras de restauración, que se vieron interrumpidas por el comienzo de la Guerra Civil.