Quesada aplaude el estreno de la comedia 'Claro y Clara no se aclaran'

'Claro y Clara no se aclararon' en Quesada./
'Claro y Clara no se aclararon' en Quesada.

La Casa de la Cultura de la localidad jienense se llenó por completo para disfrutar de la mano de la obra del autor toledano José Cedena

JOSÉ ANTONIO GARCÍA-MÁRQUEZQuesada

Cada vez son más los colectivos de teatro aficionado que trabajan de forma estable en la provincia. Se trata de grupos comprometidos en una actividad alejada de la búsqueda de ingresos o beneficios económicos, así que se permiten trabajar sin someterse a las exigencias del mercado artístico. Es el caso del Aula de Teatro de Quesada, el colectivo que dirige el joven profesor, poeta y dramaturgo Francis Cifuentes, quien sigue fiel a su idea de que el teatro está hecho para perturbar, conmover, huir de lo convencional, convertir en intransitable el camino de la indiferencia.

La Casa de la Cultura de Quesada se llenó por completo para presenciar el estreno de la obra del autor de Malpica de Tajo (Toledo), José Cedena, 'Claro y Clara no se aclaran'. Comedia de enredo dirigida por Cifuentes y protagonizada por el propio director y por un grupo de actrices con muchas tablas sobre el escenario. Las carcajadas y los aplausos resonaron con fuerza en una pieza cercana, muy divertida, pero que entraña un potente mensaje crítico de nuestra sociedad que nos invita a reflexionar. Una obra con el objetivo de hacer reír, pero también un manifiesto contra la intransigencia y la intolerancia de homófobos, en contra de racistas y de la hipocresía humana.

Claro y Clara son dos hermanos homosexuales, o bisexuales, o heterosexuales que la cuestión no está clara. Viven con la madre, una pobre mujer anulada totalmente por su marido, intolerante donde los haya, racista y rancio como el que más. La vida, sin embargo, es una caja de sorpresas y esta obra es un cajón repleto de ellas.

Incógnitas

Fiel al concepto de Cifuentes de que «el arte está hecho para trasgredir, emocionar, sacarnos de nuestra zona de confort, sacudirnos, hacernos cambiar, hacernos mejores personas, más humanos o al menos más empáticos», la obra se plantea un sinfín de preguntas: ¿Cómo actuaríamos si lo que acontece en escena sucediera en nuestra casa? ¿Cómo reaccionaríamos? ¿Hasta qué punto somos inflexibles? ¿Cuánto tenemos aún de machistas, racistas, intolerantes? ¿Cuánto miedo y angustia existe aún en casas de pueblos como Quesada? ¿Persiste el miedo? ¿Conocemos realmente a nuestros hijos, hermanos, amigos, maridos? ¿Hemos hecho daño alguna vez a alguien por no querer aceptar lo que es? ¿Hemos repudiado? ¿Hemos insultado? ¿Nos hemos mofado? ¿Acaso miramos hacia otro lado?

En la noche del estreno de 'Claro y Clara' más de uno encontró respuestas a estas preguntas y hasta se descubrió a sí mismo. En todo caso, como dijo Cifuentes al término de la representación, «el teatro ha hecho de nosotros una familia, hemos aprendido a estar juntos». En Quesada el público se sorprendió, reaccionó y aplaudió. Gustaron elementos propios de la comedia del arte, la improvisación, la espontaneidad, la gracia natural con guiños a la ciudad de la sierra. Principios y elementos de significativo calado que auguran larga vida al Aula de Teatro de Quesada.