Noche histórica de José Mercé en Cazorla

Más de 600 personas llenaron las ruinas de Santa María. /J. L. G.
Más de 600 personas llenaron las ruinas de Santa María. / J. L. G.

Más de cuarenta músicos sobre el escenario, acompañando al cantaor jerezano, compusieron un espectáculo de alto nivel en las Ruinas de Santa María

JOSÉ LUIS GONZÁLEZ CAZORLA

El Festival 'Cazorla Flamenca' continúa marcando hitos en su historia. Esta sexta edición será recordada sin lugar a dudas por el espectáculo que ofreció José Mercé de la mano de la Partiture Philarmonic Orchestra, dirigida por Juan Paulo Gómez. Junto a los coros y a la guitarra de Antonio Higuero, más de cuarenta músicos sobre el escenario compusieron una noche de flamenco del más alto nivel en el histórico espacio escénico de las Ruinas de Santa María. El público respondió como se esperaba, completando todas las localidades puestas a la venta a un precio alto, pero acorde con el espectáculo que pudo disfrutar. Así que las 600 personas que acudieron a la cita otorgaron al recinto un impresionante aspecto, sólo equiparable al que presentó el día de su inauguración.

No era para menos. Porque José Mercé se encuentra sin duda en el momento más dulce de su carrera. Digamos que está situado en ese punto intermedio en el que ya ha gozado de las mieles de éxito con una buena cantidad de temas inolvidables, restándole sin embargo un largo camino para sacar a estos todo el jugo así como para enfrentar otros proyectos. Como el que ahora está perfilando junto a Tomatito y que promete gozar de éxito mundial el próximo año.

Extraordinaria orquesta

Y en este punto perfecto de su trayectoria llegó a Cazorla junto a un extraordinario grupo de músicos que son los que componen la Partiture Philarmonic Orchestra. Su director, Juan Paulo Gómez tiene mucha culpa del éxito de este espectáculo por ser él el responsable de los arreglos y la dirección. El gran trabajo de conjunto se puso de manifiesto con los tres temas exclusivamente instrumentales: 'Entre naranjos y olivos' -sublime-, 'Danza del fuego' -acompañada por una sugerente proyección sobre el escenario- y 'Juego de luna y arena'. La sangre jienense que corre por las venas de varios de los jóvenes componentes de esta orquesta también es motivo de orgullo para la provincia.

Mercé se valió de tanto talento para ofrecer sus mejores canciones desde otra perspectiva más clásica; adaptadas, según describe el propio título del espectáculo, con arreglos sinfónicos pero «sin perder el compás», como le gusta recalcar al cantaor jerezano. De este modo, sigue en la cresta de la ola del flamenco más vanguardista sin perder nunca de vista sus raíces. Porque esto sí es flamenco, como a él le gusta: sin trampa ni cartón.

Con estos mimbres, la gran canción popular andaluza contemporánea relució en el incomparable recinto de las Ruinas de Santa María. El público se emocionó con el renovado esplendor de temas inolvidables como 'Al alba', 'Del amanecer', 'Primavera', 'La llave del amor', 'Contigo', 'Te roza y te quema' o 'Lío', entre otras.

Al final, se atrevió a cantar a capela junto a sus cuatro acompañantes a las palmas y los coros, al filo del escenario, para agradecer a su manera el largo aplauso y los vítores del respetable. Éste, puesto en pie, despidió a Mercé y toda la orquesta con todo el calor que merecían por una noche que quedará subrayada en la historia de este festival.

 

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