La memoria de los oficios de nuestros antepasados 'escrita' en piedra seca
Una exposición en el antiguo Hospital de San Juan de Dios recoge el trabajo de unos investigadores que han catalogado 1.700 elementos en la provincia
Ascensión Cubillo
Jaén
Sábado, 8 de noviembre 2025, 22:13
25 años de investigación sobre el patrimonio material de las construcciones en piedra seca en la provincia de Jaén resumidos en una exposición. 'Piedra seca. ... Tradición y técnica' se puede visitar hasta el 29 de noviembre en el antiguo Hospital de San Juan de Dios de la capital, donde tienen protagonismo unas construcciones que, en su mayoría, van asociadas a oficios tradicionales, aunque también las hay de arquitectura civil o militar. Cabe recordar que esta técnica constructiva está declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
El equipo de investigadores que ha desarrollado este trabajo colectivo, —entre los que figuran Juan Antonio López Cordero, Francisco Jiménez Rabasco, Manuel Eduardo Aranda y Jorge González Cano, entre otros, además de informantes locales—, tiene catalogados alrededor de 1.700 elementos de piedra seca en la provincia.
En cuanto a la tipología, hay desde pozos de nieve, chozos y chozas hasta albarradas, linderos y majanos; eras y demás solerías (patines, piñeros), corrales ganaderos, arquitectura civil y militar, así como infraestructuras para la gestión del agua u otros usos.
Se concentran principalmente en las zonas investigadas: Sierra Mágina, Sierra de Cazorla y Segura, Sierra Morena (Santa Elena, Baños de la Encina), Sierra Sur, La Loma, y en el Condado, los municipios de Sorihuela del Guadalimar y Navas de San Juan. En la exposición hay un mapa indicativo de su ubicación y las tipologías.
«Las construcciones de piedra seca son auténticos reductos para el medio ambiente, retienen la tierra de las laderas, frenan escorrentías y se convierten en refugios de muy diversa fauna», defiende Jorge González Cano.
Conservación
Su estado de conservación es muy variado: si bien hay ejemplos de bienes «en perfecto estado y en uso», hay otros que se mantienen en pie pero abandonados. Y los más, deteriorados y en estado de ruina. ¿La causa principal? La falta de utilidad.
«Las restauraciones, cuando se producen, unas veces las realizan personas expertas y que todavía conservan la técnica de construcción en piedra seca; y otras, se hacen con materiales actuales que distorsionan el bien a conservar», explica. En este sentido, se han llevado a cabo algunas rehabilitaciones por parte de la Asociación de Voluntarios del Parque Natural de Sierra Mágina, así como en Rus y Canena.
La exposición da a conocer estas construcciones para concienciar a la ciudadanía de la importancia de su preservación, pues como refiere González Cano, son «la memoria de una sociedad preindustrial y agraria que nos ha precedido». E insiste en que el conocimiento que atesoran las personas hay que protegerlo y transferirlo a otras para que no se pierda.
Esta técnica se sigue utilizando en la actualidad sobre todo en obra civil, como por ejemplo en los grandes muros de los terraplenes de las carreteras; en uso ornamental de jardines y casos de campo, o como freno a las aguas de los barrancos. «Al no usar mortero, las estructuras permiten el paso del agua a través de ellas, evitando la acumulación de humedad y la consecuente degradación del material. Además, esta flexibilidad inherente permite que las construcciones se adapten a los asentamientos del suelo y a los movimientos sísmicos sin sufrir daños significativos», concluye.
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