Las librerías y las instituciones culturales viven el Día del Libro como gran ventana de la lectura

Actividad de intercambio de libros, ayer en los Portales de San Francisco, en Baeza./
Actividad de intercambio de libros, ayer en los Portales de San Francisco, en Baeza.

Descuentos en los establecimientos, intercambios de libros o diferentes charlas y encuentros, fueron parte de la programación

ANTONIO ORDÓÑEZJaén

El Día del Libro se celebraba ayer en todo el territorio provincial, y lo hacía como esa gran fiesta en torno a ese objeto de conocimiento y disfrute intelectual, pero también como un gran ventana donde mostrar la bondad de las letras y ahondar en el fomento de la lectura. Así, durante todo el día tuvieron lugar diversas actividades, tanto en los establecimientos de venta, como en centros educativos, instituciones culturales, etc.

Como es tradición, las librerías aprovecharon para organizar alguna actividad especial, pero principalmente realizaron los acostumbrados descuentos en la compra de libros para festejar este día y fomentar la lectura entre su público. Del mismo modo, los centros escolares de la provincia también organizaron diferentes actividades, ferias del libro, etc., para incidir en todo lo que significa este día.

La celebración recorrió los diferentes municipios, así, en Marmolejo, por ejemplo, la biblioteca escolar del IES Virgen de la Cabeza fue escenario del proyecto Instaleo, publicando con motivo del Día del Libro su primera historia destacada dedicada a la poesía. Los contenidos de dicha historia los realizaron alumnos de 4º de ESO del centro educativo, creando sus propios diseños de libro mediante imágenes y texto que se han publicado en las 'stories' del perfil de Instagram de la Biblioteca Escolar, de la Casa de la Juventud y de la Biblioteca Municipal. Con este proyecto se unían muchos elementos como son las tecnologías, la lectura, los jóvenes y el diseño, posibilitando que la lectura esté al alcance de todos y todas y adaptándola al contexto cotidiano de los jóvenes, como son las redes sociales.

Por otro lado, los Portales de San Francisco de Baeza acogieron la I Feria 'Intercambio de Libros' organizada por el club de Lectura 'Baeza Lee'. La iniciativa facilitó el intercambio de libros, de manera que cada persona podía llevar un libro que ya había usado o leído, y cambiarlo por otro. La alcaldesa de la localidad, Lola Marín, incidió en que «es muy importante que el tejido asociativo siga creciendo y que esta asociación que colabora con el Ayuntamiento de Baeza en muchas ocasiones, como la Semana Machadiana, goce de buena salud y realice iniciativas tan interesantes como la de hoy». Carmen Puche, socia del club de lectura, destacó la gran colaboración con la que contaron para este proyecto por parte de colegios, institutos, la Biblioteca Municipal y algunas librerías de la ciudad.

El acto institucional por el Día del Libro tuvo lugar a la vez en las distintas provincias andaluzas, y en el caso de Jaén se celebró en la Biblioteca Pública Provincial. La figura que centraba este año el acto impulsado por la Junta de Andalucía era la del poeta y periodista Manuel Alcántara, que precisamente fallecía hace unos días. Así, en el caso de la capital, tras leerse el manifiesto 'Leamos, vivamos, brindemos...', de la periodista Eva Díaz Pérez, tomó la palabra el poeta y columnista jienense Javier Cano, protagonista de la conferencia 'Las columnas y los versos', en torno a la figura y la obra de Alcántara. Además, miembros del club 'Café de Palabras' leyeron poemas del periodista-poeta.

El magisterio de Alcántara

En su intervención, Cano señaló que curiosamente Manuel Alcántara fue maestro en dos géneros coincidentes con su propia vida: «fue maestro en la poesía, además alguien que me influyó mucho, pues yo tuve épocas en las que mi poesía bebía mucho de él, y nunca he dejado de beber; pero hay algún libro mío en la que es visible esa huella. Y luego periodísticamente ha sido también un maestro, yo empecé a escribir columnas allá por el año 2000 y hasta hace muy pocos días he estado dedicado al periodismo, y siempre he tenido presente el estilo de Manuel Alcántara en una columna, en un reportaje, porque él enriquecía con esa guasa suya tan elegante, con ironía, con su finura y con su conocimiento, cualquier reportaje. Por baladí que pudiera parecer el tema, siempre salía ganando».

El jienense se centró principalmente en la poesía, «quizás porque llevo más años siendo poeta que periodista», aseveró, aunque también leyó algunos artículos, «llenos de lirismo, de recursos. Cómo resuelve sus artículos es cómo lo haría cualquier poeta al abordar un soneto. Sus columnas son estructuralmente como párrafos perfectos». Insistiendo en su faceta como poeta, Javier Cano incidió en que no tuvo el sitio que se merecía, «como casi ningún poeta... vivo. ¿Qué poeta vivo ha tenido el sitio que se merecía? Alberti, ¿que era incontestable? Y lo digo porque vivió en casi la misma época que Alcántara,... y ha sido el poeta. Siempre España ha tenido un poeta vivo que se consideraba como referencia, y hasta a Alberti se le discutía el sitio... ¿Cómo no se le iba a discutir a Alcántara?», incidió.

Identidad y territorio

Asimismo, la Diputación Provincial de Jaén, a través de su Instituto de Estudios Gienenses, desarrolló una original iniciativa lectora, centrada en un encuentro en el que participaron los escritores jienenses Salvador Compán y Miguel Pasquau. Ambos debatieron sobre literatura y territorio basándose en la última novela de Compán, 'El hoy es malo, pero el mañana es mío'. Este debate era el punto de partida de una iniciativa en la que colaboraba la plataforma digital LEA Lectura Abierta y que consistía en una experiencia transmedia alrededor de esta novela que tenía como eje el concepto #DazaEnLaMemoria.

Así, entre otros aspectos, los dos escritores profundizaron en el concepto de identidad con respecto a la provincia jienense. Salvador Compán afirmó que, con respecto a Andalucía, «en Jaén nos hemos salvado del tópico». Así, recordó aquel verso de Miguel Hernández, cuando cambia su vida y se aleja de todo aquello que había protagonizado su existencia en Orihuela, y se abre a todo lo que le ofrecen otros lugares. «Ese verso decía 'me libré de los templos, sonreídme'. Y yo digo, 'nos libramos los jienenses del tópico andaluz, sonreídme'. Creo que de eso sí nos hemos salvado, de esos tópicos de la Andalucía del 'grasia', 'la virgensita', 'el Rosío'... De esa serie de ideas nos libramos, y no nos dejamos arrastrar por lo fácil. Y paisajísticamente, ese eslogan de 'Jaén, paraíso interior' describe algo que siento, esa tierra muy marcada por los olivos, por la sierra, y con pueblo y enclaves que son como joyas en medio de ese territorio».

Por su parte, Pasquau incidió en la identidad jienense, y consideró que «Jaén ha sabido mirar fuera... a Córdoba, a Granada, a La Mancha... Con más o menos dificultad. Y muestra de que sabe mirar son esos balcones que tiene su Catedral de Jaén. Y tiene mar, un mar interior de olivos...».