«Mi compromiso es con mis canciones, y a ellas les dedicaré 16 horas al día»

El artista alumbrará pronto su disco 'Mi Perro Negro', editado con Maldito Récords. / IDEAL

El malagueño prepara nuevo disco, produce temas con varios músicos jienenses y replantea con firmeza su proyecto vital y profesional

ANTONIO ORDÓÑEZJaén

Dicen que la vida te pone y te quita en un lugar o en otro. Pero hay quienes a pesar de ello se resisten e insisten en elegir un rincón propio en ese nuevo espacio. Manuel Torres (León Torres) lucha por eso. Ha sido todo en el mundo de la música –ha compuesto letras para artistas como Coti; trabajado como responsable en giras de grandes nombres, como Bruce Springsteen; socio en la sala más grande del Sur de Europa, la malagueña Sala París, etcétera–. El trágico fallecimiento de su socio, su divorcio de «una mujer preciosa» y otras vicisitudes le han llevado a reinventarse, lanzándose de lleno a la música –ultima el que será su segundo disco– y a 'atreverse' incluso a tocar de vez en cuando en la calle –no desde la derrota, sino con el arrojo de quien bromea diciendo que vive «una reestructuración financiera temporal»–. Jaén es uno de los lugares en los que últimamente se siente arropado y feliz. Visita la ciudad periódicamente, y no descarta mudarse. Aquí ha trabajado y mostrado los temas de su nuevo disco, pero también comparte amistad y faena con grandes músicos, como Pedro Peinado o Juli García.

Manu Torres, o León Torres que es como se lanza a los escenarios, ha trabajado con y para los mejores. Pero le tocó –y lo hace con ganas y coraje– reinventarse. La vida le ha dado 'palos' duros de los que ha tenido que defenderse, y ahora la música y los temas que compone son sus ungüentos. «Para mí la música es lo único. Porque al quedarme arruinado me he dado cuenta de que tengo mi voz y mi guitarra. Es lo que tengo, el único flotador al estar en medio del mar. Y como solo tengo este flotador en medio de este mar, me voy a agarrar con todas mis fuerzas», asevera el músico, que dentro de poco sacará a la luz un disco que lleva por título 'Mi Perro Negro', y que por supuesto presentará en Jaén, esta tierra que cada vez le atrapa más por diversas razones.

Dice que llegó a Jaén por primera vez «un verano de hace cuatro años, después de fallecer mi socio de la Sala París; de divorciarme de una preciosa mujer y de meter la pata en lo personal hasta donde no se puede meter más; en todo, con mi propia vida (relata emocionado)». Unos años después, y tras visitar la ciudad en otras muchas ocasiones –para trabajar en la producción de temas con Pedro Peinado, recientemente con Juli García, etc.– se encuentra en otro momento vital. La música vuelve a hilvanar por completo su vida, la suya y la que produce para otros. De Pedro Peinado no tiene más que palabras de cariño: «Al conocer a ese 'Lobo Plateado' que habita aquí en vuestra ciudad, estuve dos días seguidos bebiendo cerveza y tocando la guitarra con él. Fue un flechazo. Quiero mucho a ese tío», asevera. Precisamente, con Peinado dice haberse propuesto «producir las melodías del aceite que está componiendo en cuatro movimientos, como la obra de Vivaldi, pero haciendo referencia a la recogida, floración y todos los procesos del olivo».

Mucho que decir

'Mi Perro Negro' es el disco con el que León Torres afronta ahora su camino, y con el que tiene mucho que decir. Se editará con Maldito Récords y verá la luz dentro de muy poco. El título hace alusión al calificativo con el que Churchill denominaba a su ansiedad y depresión, destaca el artista. «Este disco nació después de enterrar a aquel socio y del divorcio de esa preciosa mujer. Lo parí en ese estado. Encerrado en un ático frente al mar en la costa del sol. Durante seis meses, mientras luchaba contra todos mis fantasmas. Así que no sé si va a gustar. Pero el que me diga que no es honesto, que no es sincero… Pues le voy a dar un abrazo, porque yo no mando en la sensibilidad de los demás, solo en la mía (bromea y ríe, sin dejar de lado tampoco la emoción y la pasión puesta en su disco)».

León Torres se muestra fuerte y seguro de cara a su nuevo proyecto. Profesionales de la industria que han podido escuchar su trabajo lo han calificado como sobresaliente. A la par, ha convertido ese pasado lleno de éxitos y quebrantos en argumentos para saber qué quiere y qué no quiere;y ahora afronta su carrera de otra manera. Incluso lo de tocar en la calle se lo toma con su 'sorna' de costumbre, y bromea aseverando que si llega a saber que se podía ganar el jornal de esa manera a lo mejor hubiera mandado la industria de la música bien lejos hace mucho tiempo. Reconoce con firmeza que ahora «mi compromiso es con mis canciones, y a ellas dedicaré 16 horas al día».