Carmen Cuesta desahoga sus emociones en los dibujos de su muestra 'Descosidos'

En la imagen, una de las obras de la muestra./IDEAL
En la imagen, una de las obras de la muestra. / IDEAL

La artista jienense inaugura su exposición en La Fábrica del Arte, en una velada cargada de música y de muchas otras sorpresas

ANTONIO ORDÓÑEZJAÉN

Desde Granada a su querido Jaén. Carmen Cuesta expone su arte en muy pocas ocasiones, pero en esta ocasión ha recibido el envite, y esta noche presentará en La Fábrica del Arte (21.00 horas), en la capital, su exposición 'Descosidos', comisariada por Francisco Jiménez Rabasco, y que centrará una gran velada, cargada de sorpresas, como la actuación musical de Javier Arnal y Vera Acacio, y la participación de otras muchas personalidades de la cultura jienense.

Carmen Cuesta Capilla (Jaén, 1962) estudió Bellas Artes, y ha dedicado gran parte de su vida a la formación (modelado, dibujo, manualidades y papiroflexia, etc.). Su práctica artística va desde el modelado hasta el dibujo. En su postura artística tiene mucho peso su infancia, que se desarrolló entre artistas en torno a la Galería Del Castillo de la capital. Ahora visita su ciudad con 'Descosidos', que como destaca el comisario de la muestra: «es como un desahogo, donde plantea el cuerpo de la mujer como si fuera el lugar donde depositar las heridas de la vida. Una emancipación de ese dolor a través del cuerpo y de su pintura. Y es que ella entiende su pintura así, como un desahogo, como el medio a través del cual sacamos las cosas que tenemos dentro... Descosidos hace alusión a fragmentos sobre los que se recorre la trayectoria vital de una persona...».

El dibujo ha sido el canal por el que Carmen Cuesta ha conseguido su vehículo de expresión perfecto. Si bien comenzó a trabajar con la escultura, diversas razones y la influencia de un profesor de la carrera de Bellas Artes le hicieron cambiar su medio artístico de comunicación. Un vehículo que afronta con el mismo espíritu de un niño, sin tapujos, con plena libertad. «Cuando descubrí el dibujo -señala la artista- fue como aquello que decía Picasso, de volver a pintar como un niño. Tras miles de estatuas, modelos, etc., encontré de alguna manera este camino...». En este sentido, considera que sus dibujos son el efecto de ciertos sentimientos anteriores, que tienen la necesidad de salir. «Son gestos como los de un niño», añade. Porque su forma de comunicarse surge así, como en el caso de los niños, «como los niños se expresan, como los niños sueñan... hay algo innato; cada uno busca una forma de mostrarse, busca su camino, y yo necesito hacerlo así», asevera. En Jaén se podrá ver hoy una selección de 18 obras, casi todas recientes, aunque hay alguna obra anterior.

Vocación y niñez

Como se ha indicado, la vocación artística de Carmen Cuesta está muy ligada a su niñez, y a esa relación con la Galería Del Castillo, que impulsó Carlos Barrera Wolff, y también Antonio Del Castillo, y que sirvió de punto de encuentro en esos años, especialmente entre los setenta y ochenta, a un grupo de artistas inquietos e incorformistas. La artista tiene solo buenos recuerdos para aquellos años. «Crecí en ese ambiente, vivía al lado Carlos Barrera Wolff, Antonio del Castillo, mi padre también era un gran aficionado al arte... Tener una galería al lado de casa era un juguete, los niños entrábamos y nos acogían, nos enseñaban la obra, la comentábamos... Se vivía un ambiente muy bonito, revolucionario, se apreciaba que las cosas estaban cambiando en este país... Fue muy especial respirar ese ambiente», concluye.

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