BluesCazorla: 25 años y tan fresco

Pleno de público y del mejor blues en un festival que es un soplo de aire necesario para Jaén

Sugar Ray & The Bluetones/JOSÉ LUIS GONZÁLEZ
Sugar Ray & The Bluetones / JOSÉ LUIS GONZÁLEZ
JOSÉ LUIS GONZÁLEZJaén

Rozando las cinco de la madrugada finalizó la XXV edición del BluesCazorla Festival tras 72 intensísimas horas. Atrás quedaron una treintena de conciertos dentro del programa oficial y alguna que otra propuesta outsider, como la de la emergente banda local Los Tragos, que dio un conciertazo en el Rick's Café. Tres días en los que, a primera vista –sin el frío estudio de los números cuyas conclusiones se conocerán durante las próximas semanas–, se han vuelto a rebasar las expectativas en cuanto a la llegada de visitantes a Cazorla con motivo de este evento. No había más que intentar penetrar en el meollo humano de la Plaza Vieja –Escenario Agua Sierra de Cazorla– a la hora del almuerzo para darse cuenta de que era imposible que cupiera una persona más.

Luego, durante la tarde-noche, más de lo mismo en el Auditorio del Parque –Escenario Jaén en Julio–, cuya limitada capacidad provocaba gruesas y largas colas en el exterior, compuestas por fans deseosos de que el tránsito hacia el exterior fuera lo más fluido posible. Otros, sin embargo, desistieron de entrar y permanecieron en el parque disfrutando de la agradable sombra que proveen los numerosos árboles que allí se levantan, del agua de las fuentes que lo salpican, de bocadillos y refrescos o de las decenas de puestos de venta de bisutería y marroquinería que estos días han hecho allí negocio. También hubo quien prefirió tumbarse en un banco a echar la siesta o arremolinarse alrededor de una guitarra e improvisar los temas más variados. En cualquier caso, bullicio por doquier y muchas ganas de diversión antes de la noche y el obligado descenso a la plaza de toros –Escenario Cruzcampo–.

Propuestas

Las colas antes descritas para entrar al escenario de la tarde-noche –lugar donde dio comienzo esta historia que ya dura un cuarto de siglo–, eran lógicas a juzgar por la calidad de las propuestas. Entre ellas, destacaba la presencia de José Antonio García, el popular vocalista de 091. El público disfrutó tanto de los nuevos temas de su carrera en solitario como de los conocidísimos de 091, que impulsaron a esta banda a ser un referente del rock patrio. Lástima que el sonido de este espacio no sea el idóneo por mor de los elementos de cierre que completan su particular arquitectura. Antes de García, tocó una banda que también dejó un gran sabor de boca: 'Casino'. Con su tema 'San José' bajaron y se mezclaron entre el público en agradecimiento a la intensidad con que este siguió el concierto.

Sábado noche

Cansado pero deseoso de disfrutar de la última noche de esta edición tan especial de BluesCazorla, el público volvió a llenar el coso cazorleño. Allí esperaban un ramillete de viejas glorias del blues internacional, acompañadas por varias promesas, emergentes y rutilantes. Entre las primeras, destacaba Tail Drager, Sugar Ray & Bluetones y Corey Harris; y entre las segundas Will Jacobs y Marcos Coll. Estos últimos cerraron el festival con su blues fresco pero enraizado. Coll ha dejado en Cazorla su simpática impronta con las master class que han disfrutado pequeños y mayores, pero sobre todo por su maestría con la armónica. A su lado en el Escenario Cruzcampo, Will Jacobs -que en la calle paseaba con el brazo en cabestrillo- no daba muestra alguna de una lesión en el brazo, dando cuenta de un extraordinario concierto guitarra en mano y con una voz que a buen seguro dará que hablar en el futuro.

Público disfrutando de los conciertos en la plaza de toros, José Antonio García Y El saxo de la banda de Corey Harris / j. l. g.

Entre los veteranos destacó Tail Drager, cuyo rostro ya dejaba claro desde el inicio que el escenario es su territorio. Entró a él ayudado por un bastón y con aspecto frágil -es ya casi octogenario-, pero en el instante en el que asió el micrófono esa primera impresión se convirtió en espejismo. Cantaba con voz profunda mientras, en los tres primeros temas, miraba directamente al objetivo de los fotógrafos que había en el foso. Esa mirada penetrante la trasladó después a los espectadores más cercanos al escenario. Sin duda, esos ojos severos y penetrantes imponían, pero no eran agresivos, más bien se mostraban pacíficos. Como las historias que desgranó a través de las letras de sus canciones. Puro blues, pura poesía.

Valoración

Y, como no podría ser de otro modo, finalizó el 25 aniversario de BluesCazorla. ¡Cómo pasa el tiempo! Desde la organización, el Ayuntamiento de Cazorla, por voz de su alcalde, Antonio José Rodríguez, y Riff Producciones, en la persona del director del festival, Carlos Espinosa, manifestaron una primera impresión muy positiva. El primero calificó como «espectacular» la respuesta del público, tanto por su número como por su extraordinario comportamiento a lo largo de los tres días. Por su parte, Espinosa se felicitó porque esta «maravillosa aventura» haya cumplido un cuarto de siglo, dejando caer también un deseo: «¡y que siga!».