Granada toma el mando

Uno de los trabajos realizados por Yaiza Ahsen como ilustradora y modeladora en tres dimensiones./YAIZA AHSEN
Uno de los trabajos realizados por Yaiza Ahsen como ilustradora y modeladora en tres dimensiones. / YAIZA AHSEN

Cada vez son más los granadinos que se aventuran a desarrollar su propio videojuego en una industria que creció en un 17% con respecto a 2016 y cuenta con una facturación superior al cine y la música

ISRAEL SANTIAGOGRANADA

Los videojuegos ya no son el entretenimiento de unos pocos. Con los años han ido ganando importancia y se han convertido en la industria de ocio con mayor facturación de nuestro país, por delante de la música y el cine. Según el informe anual de 2017 de la Asociación Española de Videojuegos, la industria española del videojuego ha crecido un 17% y ha generado casi 1.400 millones de euros, con un total de 16 millones de españoles consolidados como videojugadores. Además, los e-Sports, la competición de deportes electrónicos, han movido en nuestro país una audiencia de cinco millones y medio de personas, situando a España como el octavo del mundo en el ranking de audiencia. Con estos datos sobre la mesa, queda claro que los videojuegos han tomado el mando en España, pero el interés por la industria no se reduce únicamente a nivel nacional.

Granada está viendo cómo, poco a poco, está naciendo una pequeña industria granadina de videojuegos, con jóvenes desarrolladores que, sin apenas ayudas ni promoción, logran sacar adelante sus proyectos para presentarlos en eventos tan importantes como la Global Game Jam celebrada en Granada durante el pasado mes de enero, o la última edición de Gamepolis, celebrada en Málaga recientemente a la que asistieron muchos granadinos para presentar los videojuegos que están desarrollando.

1.359
millones de euros generó la industria española de videojuegos durante el año 2017
15,8
millones de españoles afirman jugar a videojuegos, con una media de seis horas a la semana

Entre estos creadores granadinos nos encontramos, por ejemplo, con José Luis Hurtado, diseñador de videojuegos y miembro de 8BITAMIN, empresa fundada en 2015 y especializada en juegos para teléfonos móviles. José Luis explica que «existe un entusiasmo a nivel local por los que desarrollamos juegos en Granada, siempre que hay eventos se suelen llenar», y lamenta la falta de apoyo institucional a la hora de financiar un desarrollo. Piensa que «lo ideal sería que el Ayuntamiento granadino facilitase instalaciones para hacer eventos». El diseñador de 8BITAMIN asegura que en Granada existe «una gran riqueza en talento, con multitud de pequeños estudios y grupos 'indies'», y añade: «Tenemos mucha suerte de tener a Granada Jam como nexo de unión entre nosotros, aunque necesitamos apoyo del Ayuntamiento para terminar de crecer». El estudio tiene 2 juegos para teléfonos Android finalizados, Flappy Preguntas y Beardy Islands. Este último se encuentra en fase alfa, ya que «estamos haciendo pruebas con el apartado gráfico, ajustando y creando todas las mecánicas de juego y preparando una versión para ordenadores y la plataforma Xbox One».

Multitud de eventos

De participar en multitud de eventos tienen bastante conocimiento los miembros de D-Realm, que están desarrollando Oniria, su primer videojuego. Pablo Martín, realizador, animador 3D, y fundador del estudio junto a Diego León, explica que Oniria «es un proyecto que tenía en mente desde hace cinco años y empezamos a desarrollar en julio del año pasado».

Para Pablo, el problema de la industria granadina de videojuegos es que «ahora mismo es un mercadillo, somos muy pocos y cada uno tira por su lado, no es como en Estados Unidos, donde se sigue una misma línea de desarrollo». El animador 3D comenta que «estamos terminando una demo jugable de Oniria y nos estamos preparando para iniciar una campaña de 'kickstarter' para poder financiar el resto del proyecto».

Para paliar la ausencia de una puesta en común de proyectos, en 2011 se fundó en Granada Arcan Studios, que, además de diseñar y desarrollar videojuegos, imparte formación para un público de todas las edades. El coordinador de los cursos, gerente de la empresa y formador en diseño 3D y programación, Juan Manuel Ferrer Martín, cree que «está empezando a nacer una industria del videojuego en Granada», aunque confiesa que «aún es demasiado pronto. Hacer un videojuego es una tarea titánica que requiere mucho esfuerzo, tiempo y dedicación». En el apartado de la formación, Martín destaca «la importancia de los cursos para los más pequeños», ya que en el desarrollo de un videojuego «hay muchas disciplinas involucradas, artísticas y técnicas», algo que sirve a los pequeños para «valorar y entender la importancia de sus estudios académicos, al ver de forma práctica una aplicación de sus conocimientos».

Es posible desarrollar un videojuego sin haber tenido formación específica. El ejemplo lo encontramos en Eduardo Sánchez Blanco, que estudió Ciencias Políticas y no ha tenido una formación específica en materia de videojuegos, pero aclara que «actualmente estoy estudiando diseño de videojuegos de manera autodidacta y comparto mis experiencias en mi blog». Tan pronto comenzó a jugar de manera activa confiesa que «nació en mí la necesidad de crear juegos, pero cuando llegó el momento de estudiar una carrera no veía viable estudiar informática», una carrera que quizá «me hubiera acercado más a mi sueño, así que la pasión ha quedado durmiendo en mi interior todo este tiempo», hasta que explotó de nuevo hace tres años «gracias a unos amigos». En los últimos años, el diseñador ha participado en multitud de 'gamejams', «realizando prototipos experimentales, que es lo que me apasiona ahora mismo». Uno de sus últimos videojuegos, 'Mission:Transmission', utilizaba la voz para manejar un robot y recibió el premio a las mejores mecánicas del Granada Gaming 2015. Para Eduardo, el mayor escollo en el desarrollo de un videojuego «es la financiación, muchos tenemos que mantener otros trabajos mientras estamos desarrollando, porque un juego en desarrollo no genera ingresos y puede llevar meses o años».

La industria granadina del videojuego no es únicamente para los hombres. Yaiza Ahsen Deserio tiene 28 años, es ilustradora y modeladora 3D 'freelance' y en estos momentos se encuentra trabajando en el desarrollo del videojuego Campus Outbreak. Yaiza lamenta que «mucha gente desconoce totalmente los riesgos, los gastos y los procedimientos para trabajar por cuenta propia». Por suerte, Yaiza explica que «desde el Ayuntamiento de Granada y otras instituciones se está tomando conciencia sobre este problema y cada vez se ofrece más asesoramiento y ayudas», como es el caso del equipo con el que está trabajando Campus Break, que recibe «asesoramiento desde el Centro de Iniciativas Empresariales del Ayuntamiento de Granada, además de un espacio de trabajo para formar nuestra propia empresa».

Machismo

A la dificultad natural de desarrollar un videojuego, Yaiza comenta que «en alguna ocasión me he encontrado con el típico caso de algún chico que me ha hablado condescendientemente, como si yo no tuviese ni idea de arte, informática o videojuegos». Además, añade que «tengo conocidas a las que se les ha acosado por redes sociales o se le cuestiona automáticamente, cosa que normalmente no pasa cuando habla algún hombre». Yaiza también está especializada en una técnica conocida como 'Lowpoly', que consiste en «modelos 3D con pocos polígonos por cuestiones de estética, un estilo que está en alza en los últimos años».

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