El Gobierno estudiará la tercera búsqueda de Lorca

Fuente del parque Federico García Lorca de Alfacar, el punto en el que los testigos aseguran que estan sepultados los restos./RAMÓN L. PÉREZ
Fuente del parque Federico García Lorca de Alfacar, el punto en el que los testigos aseguran que estan sepultados los restos. / RAMÓN L. PÉREZ

La Dirección General para la Memoria Histórica tomará una decisión una vez recibido el informe con los estudios previos realizados en Alfacar

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZ

El cambio de gobierno en la Junta de Andalucía no será impedimento para una nueva búsqueda de represaliados en Alfacar. Tal y como ha podido confirmar IDEAL, la Dirección General para la Memoria Histórica, dependiente del Ministerio de Justicia, tomará una decisión una vez que reciba el informe con los estudios previos realizados en el punto en el que los testimonios aseguran que fue enterrado un saco con restos humanos durante la construcción del parque Federico García Lorca.

La decisión se enmarca en la política de colaboración con las exhumaciones que el Ejecutivo mantiene con todas las comunidades autónomas, incluida Andalucía. La institución, que dirige el almeriense Fernando Martínez López, ha estado trabajando con la Junta de Andalucía desde finales del año pasado tanto en el caso de Alfacar como en las otras búsquedas de desaparecidos que se están desarrollando en Víznar y en Padul.

Desde Memoria Histórica confirman que los procesos no se detendrán y que, una vez estudiado el informe con los resultados de las pruebas físicas en el lugar así como los testimonios orales recabados, decidirán si proceder con una intervención en Alfacar o no. La cautela, como en todas las exhumaciones que se realizan, es máxima, aseguran. En el organismo son conscientes de los resultados de las dos anteriores campañas realizadas en la zona y por eso quieren tener la máxima información posible antes de dar luz verde –o no– a los trabajos.

El nuevo gobierno andaluz, contrario a las políticas memorialistas

La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez coincide con el arranque de la presidencia de Juan Manuel Moreno, elegido ayer por los representantes de PP, Ciudadanos y VOX. Su llegada a San Telmo es fruto del acuerdo con las otras dos fuerzas, un pacto que, entre otras cuestiones, pone en el punto de mira las políticas memorialistas desarrolladas hasta ahora en Andalucía. La intención del nuevo ejecutivo andaluz es sustituir la actual Ley de Memoria Histórica y Democrática, aprobada por el Parlamento en abril de 2017, por una ley de concordia, tal y como establece el punto 37 del acuerdo firmado por los populares y VOX hace una semana. La decisión ha sido muy criticada por las asociaciones memorialistas, quienes a través de la Coordinadora Andaluza de Organizaciones Republicanas aseguraron hace unos días que es «impensable» en una democracia europea ya que equipara «a las víctimas con los verdugos».

El compromiso del Ejecutivo, apuntan, con la Memoria Histórica sigue vigente y esperan que el nuevo gobierno de Juan Manuel Moreno mantenga el marco de colaboración existente hasta ahora para encontrar solución a una cuestión, la de los desaparecidos durante la Guerra Civil y la dictadura, «que no es de izquierdas o derechas, sino que se trata de un asunto de dignidad humana que afecta a miles de personas que tienen aún a sus familiares en las cunetas».

«La determinación es seguir interviniendo en Andalucía y en el resto de las comunidades de este país para respetar la ley aprobada en 2007», señalan desde la Dirección General.

Un proceso complejo

La decisión del Gobierno se enmarca en un proceso complejo que hunde sus raíces en una información publicada por los periodistas Quico Chirino y Rafa López en IDEAL en 2008. Según los testimonios recogidos entonces, durante la construcción del parque Federico García Lorca en Alfacar, los obreros localizaron restos humanos en la zona en la que Manuel Castilla –conocido como Manolillo el Comunista–, uno de los enterradores que estuvieron durante parte de la Guerra Civil en La Colonia de Viznar, aseguró al investigador Ian Gibson que fue enterrado el poeta junto a Dióscoro Galindo, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. Tras el hallazgo, siempre según los testigos, los huesos fueron guardados en un saco y sepultados bajo la fuente del parque.

Esta hipótesis fue recogida e impulsada de nuevo por el periodista Víctor Fernández y el investigador Luis Avial hace un año y medio. Ambos han insistido en que los testimonios recogidos por ellos mismos coinciden con lo que aseguraban los periodistas Quico Chirino y Rafa López en su información.

Esta tesis fue valorada por la nieta de Dióscoro Galindo y la sección andaluza de la Confederación General del Trabajo (CGT-A), representante de uno de los banderilleros anarquistas asesinados junto al poeta, que realizaron sendas peticiones formales de búsqueda a la Junta de Andalucía.

Tal y como marca la Ley de Memoria Histórica y Democrática aprobada en el Parlamento de Andalucía en 2017, el ente autonómico puso en marcha el proceso de búsqueda. A comienzos del verano pasado, los expertos de la Dirección General de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía estudiaron los informes recabados y emitieron un dictamen favorable para continuar adelante con el procedimiento.

Fue entonces cuando la Junta, a través del entonces vicepresidente Manuel Jiménez Barrio confirmó que el ente autonómico pilotaría una nueva búsqueda de desaparecidos en Alfacar «sin renunciar al rigor para el esclarecimiento de los hechos». «Si son ciertos, habremos dado un paso importante; y si no lo son, la Junta lo habrá pilotado para que nadie pueda poner en duda a una administración comprometida con la memoria», dijo en julio Barrios.

La intención de la Junta era, tal y como marca la legislación, licitar en concurso público la intervención «después del verano». Sin embargo, el adelanto electoral impidió que el gobierno andaluz pudiera publicar la convocatoria.