«Nuestro festival no es sólo escaparate del jazz, es un escaparate de nuestra ciudad»

«Nuestro festival no es sólo escaparate del jazz, es un escaparate de nuestra ciudad»

Mariche Huertas ha conformado un programa que recupera a algunas de las estrellas que han pasado estos años por el festival

JUAN JESÚS GARCÍA

Tras años trabajando en el staff de la organización de los festivales de jazz de la provincia, Jazz en Granada, Jazz hecho en España, Concurso de Intérpretes de Jazz, Busquistar Jazz y Jazz en la Costa, Mariche Huertas se ha hecho cargo del certamen capitalino en su trigésimo novena edición. Un festival que fundó José María Ojeda en 1980 bajo la denominación de 'Muestra internacional de blues y jazz de Granada' ¡y cuyo abono para todos los conciertos valía 6€! Posteriormente Jesús Villalba ha sido responsable del Festival desde finales del siglo pasado hasta la edición de 2017, diseñando el formato actual de éxito, tanto de público como de crítica.

–Nueva época, nuevo festival...

–Hay una transición suave porque yo llevo trabajando muchos años como coordinadora técnica y artística de un festival, diseñado desde sus inicios con bastante acierto por el anterior director, el señor Villalba, y sigo creyendo que ese formato es muy adecuado. Ha sido todo un honor haber trabajado con él y me siento honrada de sucederle ahora en la dirección de este evento tan histórico. Granada y el Festival de Jazz le deben mucho a Jesús Villalba: resulta muy fácil enumerar todos los nombres ilustres que han desfilado por sus escenarios gracias a su extraordinaria gestión.

–¿En qué matiz se nota su firma?

–En ese continuismo he intentado trenzar, de nuevo la propia esencia del jazz: improvisación e innovación albergando manifestaciones jazzísticas muy diversas. Esta edición ha estrenado nueva web y el programa central transcribe una partitura muy estudiada e intencionada: captar mayor publico femenino, satisfacer al aficionado veterano con leyendas vivas, descubrir al más curioso con nuevos talentos, atraer al más escéptico y desconocedor de este bello género y alentar a los jóvenes a que lo descubran.

–Este año se ha programado una suerte 'grandes éxitos' de la casa, ¿no?

–Aunque algunos artistas son ya asiduos como Eliane Elías o Stacey Kent, (a quien trajimos hace algunos años a Granada cuando no era tan conocida), se ha revisado con respeto a grandes maestros y leyendas vivas. El escenario del Isabel la Católica lo pisarán por primera, entre otros excelentes artistas, Stanley Clarke, Melissa Aldana, Joe Barbieri o Simon Philips. Ojalá consigamos que la emoción asalte al espectador al verse al lado de sus ídolos musicales y satisfacer la curiosidad con artistas que nunca han visto en directo, sin tener que desplazarse de esta ciudad y por un precio de la entrada muy asequible.

–Interesantes novedades, alguna tan pujante y llamativa como la de Melissa Aldana en el concierto de apertura...

–Quería que el festival lo inaugurara una mujer que representara el avant garde del jazz, y si tocaba algún instrumento de viento; mejor. En los albores del jazz no estaba bien visto que la mujer tocara con instrumentos de viento porque afeaba su rostro, era más permisible que fueran pianistas o vocalistas. No es casualidad que la imagen del cartel de este año sea una saxofonista, en homenaje a las miles de instrumentistas que se quedaron en el camino.

–Y sorprende un cantautor como Barbieri, habitual de Bollani, Fresu y la plana mayor del jazz italiano...

–Continuando con ese ánimo de programar músicos no muy conocidos por el aficionado granadino y, teniendo presente que el jazz mediterráneo también encierra mucha belleza, pensamos que Joe Barbieri sería un acierto. Los conciertos del vocalista y guitarrista italiano no solo parecen escenas sacadas de una película de Ettore Scola sino que expresan un lirismo jazzístico muy elegante, (ello no se le pasó por alto a Stacey Kent quien no dudó en contar con él para algunos de sus proyectos). España es un país mediterráneo y el jazz mediterráneo también tenía que estar presente

–Sigue siendo también la escena paralela otro fuerte de la muestra granadina...

–El programa central tiene una clara vocación internacional pero ello no obsta al reconocimiento de que la escena jazzística granadina es única. Todo el que se asoma por nuestra ciudad se asombra de la magnífica cantera de músicos de jazz. Prueba de ello es que RTVE en La 2 en el programa Crónicas dedicó todo un documental a este fenómeno jazzístico granadino. Había que potenciar, lo que ya se venía haciendo desde hace años: Jazz en Paralelo. El resultado ha sido un éxito, por parte de los músicos y por los organizadores. El aficionado más voraz saciará su apetito con medio centenar de conciertos y actividades jazzísticas, incluidos descuentos en tiendas de discos y hasta «un menú de jazz» en un elegante restaurante granadino, durante todo el mes de noviembre.

–Y hay grupos granadinos también en dos conciertos especiales, los destinados para niños en situación vulnerable y para enfermos oncológicos...

–La cultura puede ser un eficaz medio para que la solidaridad se haga más evidente. Y estamos muy agradecidos a la Obra Social la Caixa que han hecho realidad esta vocación solidaria. Habrá un concierto didáctico dirigido a niñas y niños en condiciones de especial vulnerabilidad social, con minusvalías psíquicas y físicas y por otro lado y, sabedores de la dureza de los tratamientos a los que se someten algunos enfermos, junto con dos magnificas oncólogas y gracias, de nuevo, al patrocinio de la Obra Social de La Caixa, se ha organizado un concierto en la misma sala del hospital de día de enfermos oncohematológicos. ¿Nuestro propósito? Lanzar el mensaje de que la medicina puede ser más humana y de que el jazz puede hasta curar. Los músicos granadinos que se han elegido Arturo Cid y Toto Fabris además de ser unos excelentes artistas tienen una habilidad especial para arrancar una sonrisa y, aun sin perder el perfil jazzístico, generar una atmósfera muy divertida.

–Hace diez años el presupuesto era casi diez veces mayor... ¿El jazz sigue en crisis? 

–Lamentablemente la honestidad en la programación no ha servido para incrementar el necesario apoyo financiero por parte de algunas instituciones públicas y privadas, que ignoran el privilegio que tiene Granada de conocer todos los estilos jazzísticos de la mano de grandes maestros. Hay un analfabetismo jazzístico escandaloso. Y esta afirmación la hago basándome en datos objetivos. Si con una tabla gráfica dibujáramos las aportaciones de la administraciones públicas a lo largo de estos años, descubriríamos en valores objetivos que la inversión en el Festival de Jazz, con algunas excepciones, ha llegado a ser casi testimonial. Nuestro festival no es solo escaparate del jazz, es escaparate de nuestra ciudad. Granada suena en medio mundo también, gracias a este festival que, aunque programe jazz, es enteramente andaluz.

–Precisamente en los últimos años se ha notado la presencia de muchos espectadores jóvenes, ¿hay renovación de público?

–Efectivamente, llevábamos varios años consiguiendo un ascenso aun tímido pero importante en el número de jóvenes asistentes al festival. Entre otras causas, grupos como Go Go Penguin, M.A.P. o Robert Glasper contribuyeron a ello. En nuestro animo esta seguir captando un público nuevo que posiblemente sea la primera vez que asista al festival de jazz. ¿Qué joven se perdería a una saxofonista que solo tiene veintitantos años y ya esta siendo un fenómeno musical, o a quien fue batería de Toto, y The Who, o al responsable de que la película de Kansas City tuviera la mejor banda sonora, o a quien formara parte de la Mahavishnu Orchestra, o al músico que electrificó por primera vez la trompeta e integró una de las bandas más innovadoras los Brecker Brothers, o al bajista que junto con Chick Corea fue responsable de Return to Forever y tiene tantos premios que llenaríamos varias paginas?.

–¿Qué no hay que perderse de esta edición?

–Todos y cada uno de los conciertos merecen la pena. Recomiendo asistir a más de un concierto para poder disfrutar de la riqueza cromática que tiene el jazz y que se ha intentado trasladar en el programa central del Festival. Cada espectador encontrará su gran noche, se emocionará y hasta a veces puede que se decepcione, pero habrá merecido la pena.