Un hilo a través del Atlántico

Rocío y Jorge personificaron anoche el hermanamiento histórico sentimental entre los dos lados del charco. /RAMÓN L. PÉREZ
Rocío y Jorge personificaron anoche el hermanamiento histórico sentimental entre los dos lados del charco. / RAMÓN L. PÉREZ

La onubense Rocío Márquez y el uruguayo Jorge Drexler protagonizan en el Carlos V un exitoso estreno de 'Aquellos puentes sutiles'

JORGE FERNÁNDEZGRANADA

Por lo que llevamos visto, y ayer fue el último día, el Festival Internacional de Música y Danza programa flamenco poco menos que para cubrir expediente. Es como un sistema de cuotas. Con cuatro aproximaciones hay bastante: dos propuestas dancísticas, una muestra de guitarra y otra de cante; dos representantes granadinos, los Habichuela y Manuel Liñán (lo mejor); dos mujeres, María Pagés y Rocío Márquez. Las cuotas son exactas. Pero cuántos flamencos, cuántos aficionados han ido a ver estos espectáculos. Quizá haga falta preguntarse, ¿si en clásica programamos la crème de la crème y no lo más vendible o lo que más suena, por qué al flamenco no se le da un trato similar? El flamenco, ¡ay!, siempre ha sido el hermano menor que nos vemos obligados a coger de la mano y a llevarlo con nosotros. ¿Cuándo un promotor flamenco o un artista al lado del director clásico del Festival? ¿Cuándo entenderemos que una seguiriya puede tener el mismo valor que un aria de Bach?

Anoche, en el Palacio de Carlos V, pudimos ver (y sobre todo escuchar) la comunión de dos artistas con un sello muy personal, cada cual en su terreno, que venían de la mano. La onubense Rocío Márquez es una de las voces flamencas del momento. El montevideano Jorge Drexler encabeza el listado de la canción de autor en castellano. Márquez fue Lámpara Minera en el Concurso Internacional de Cante de las Minas de La Unión en 2008. Drexler, afamado intérprete y compositor para Shakira, Omara Portuondo, Ana Belén o Neneh Cherry, obtuvo un Óscar en 2004 a la mejor canción por 'Al otro lado del río', compuesta para 'Diarios de motocicleta', la primera canción en español que recibía este galardón y que cantó anoche a capela, como en Los Ángeles, y con las luces apagadas. A ese premio se suman un Goya, dos Latin Grammys, dos premios nacionales de la música en España y varios discos de oro y platino, entre otros.

Ayer martes, con la luna de julio empezando a menguar, se presentó el estreno de 'Aquellos puentes sutiles' en el Palacio renacentista por encargo del mismo Festival. Rocío Márquez es el tercer año consecutivo que nos visita en este foro con idea de fusionarse. El primero, en 2016, fue 'Desconcierto', junto a la pianista Rosa Torres Pardo y el poeta Luis García Montero; el segundo, el año pasado con 'Diálogos de viejos y nuevos sones', junto al violagambista de origen sevillano y ascendencia sirio-palestina Fahmi Alqhai; y este año su actual devaneo con la canción de autor, la tradición coplera y los dejes del pop. ¿Será Márquez la niña mimada del Festival? ¿No habrá otros flamencos a los que acudir? ¿Tememos que otro nombre no llene el recinto? Sería necesaria una larga discusión y una profunda reflexión en torno a este tema.

Lámpara minera ella y Grammy latino él, ambos garantizaron el éxito del espectáculo

El resultado era de prever: un hermanamiento histórico sentimental (personal e inconfundible) entre los dos lados del charco, llámese cantes de ida y vuelta o sones prestados, que tan bien le sientan a la onubense. Dos grandes voces, dos grandes creadores unidos con una misma inquietud, Márquez aporta además su interpretación preciosista del flamenco, su apego a la tradición y el deseo de experimentar. Drexler nos deja su versatilidad e incursiones a su último disco 'Salvavidas de hielo'. El uruguayo continuamente agradecía el encuentro y la oportunidad. Se le veía extasiado por el marco, por el patio circular columnado. Márquez agradeció al Festival, y en particular a Pablo Heras-Casado, por el miramiento y el mimo para con ellos.

Gran guitarrista

La 'Milonga del moro judío' a dos voces abrió la noche ('No sé qué Dios es el mío y no sé cuáles son mis amigos'), siguiendo con una vidalita, 'La desvelada', en la que nos dimos cuenta del gran guitarrista que encierra Drexler. Coinciden también los dos mundos en la décima alternando un tema de Omar Moreno Palacio ('Nunca te dije') con la guajira de Marchena, acompañados por los músicos del uruguayo: Borja Barrueta a la percusión de una mesa y Martín Leiton a la leona (cordófono de cuatro cuerdas que se pican remedando el bajo). El concierto continúa con el marchenero 'Romance a Córdoba' que Rocío borda, con la sola percusión de Diassera. Miguel Ángel Cortés hace su entrada triunfal por bulerías. En concreto el cuplé mezclado 'Me embrujaste' y 'Se nos rompió el amor'. Pero el momento más flamenco vino por seguiriyas, muy rítmicas y morentianas. Y, hablando de Enrique, Drexler propuso 'Cuando cantaba Morente', la canción que le dedicó al Ronco del Albaicín en su homenaje, que fue repetida por la cantaora con un final próximo a los fandangos de Granada. 'La tonada de la luna llena' es una canción del venezolano Simón Díaz que nos recordó a Caetano Veloso y que Rocío fundió con la debla.

Drexler quedó solo cantando su soledad antes de 'Al otro lado del río' ya mencionado y la tremenda 'Guitarra y vos' (genial). Martín con su guitarrón criollo comienza una zamba argentina de Alfredo Zitarrosa que cantan a dúo los dos protagonistas, que vuelven a Morente y a Cohen y a Lorca con 'Manhattan', llegando al cenit del concierto. Y para terminar, con todo el equipo junto, se acordaron de Camarón versionando 'La leyenda del tiempo'. El granadino Miguel Ángel Cortés terminó de lucirse con los punteos y arpegios que adornan uno de los temas claves para entender la evolución del flamenco. Andalucía y Uruguay no están tan lejos, Jorge y Rocío aguantan el hilo.

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