Dmytro Choni, un joven y gran músico en el Corral del Carbón

Dmytro Choni ayer./PEPE MARÍN
Dmytro Choni ayer. / PEPE MARÍN

JOSÉ ANTONIO LACÁRCELGranada

Tienen los músicos del Este de Europa una larga tradición pianística, una tradición que va jalonando de gloria toda una historia de la música en aquellas lejanas tierras. Son países pródigos en artistas importantes dentro del mundo de la música, instrumentistas de primera categoría siendo el piano uno de los más habituales y con una nómina de grandes intérpretes. Ahora nos llega de Ucrania un joven que tiene en su palmarés haber triunfado plenamente en el prestigioso concurso de piano Santander Paloma O´Shea en la pasada edición de 2018, haciéndose con el primer premio. Se trata de Dmytro Choni que se ha presentado en el Corral del Carbón en un concierto para el que ha elegido un atractivo e interesante programa, integrado por obras de Franz Liszt, Johannes Brahms, Claude Debussy y Serguéi Rachmaninov, o sea un amplio abanico muestrario de los grandes compositores que han escrito páginas decisivas en la historia del piano.

Un programa atractivo, comprometido, un programa que llamaba la atención de cualquier buen aficionado, por lo que el casi lleno en el bellísimo marco del Corral,ha sido una consecuencia lógica a pesar del enorme calor durante todo el día.

Y qué gran resultado el que se ha obtenido. Con sólo veintiséis años Dmytro Choni es un maravilloso pianista, un artista grande que trasciende el sentido del concertista para convertirse, como otros grandes intérpretes, en el re-creador de las obras que ha elegido para su cita con el Festival granadino. Es Choni pianista de poderosa técnica pero no hace alardes innecesarios, no se deja arrastrar por la espectacularidad, sino que ahonda en el sentido, en el núcleo de la obra y sabe sacarle todo el partido posible. Lo hemos visto en el primer Liszt el de Les cloches de Geneve. ¡Qué lejos está aquí el gran compositor húngaro, del brillante intérprete que deslumbraba a todos los públicos! Aquí Liszt es un autor intimista, más circunspecto pero lleno de una sensibilidad, de un temperamento artístico excepcional y justamente eso es lo que ha captado y transmitido el joven Choni para, al final del concierto, dar paso a un Liszt mucho más exuberante sin perder ni un ápice de autenticidad. Ha sido el pianista un virtuoso excepcional, ha dado toda una lección de bien interpretar. Como ha hecho con un delicioso Debussy, el de Images, al que ha tocado casi con unción.

Y con un Rachmaninov excepcional, un Rachamaninov que hemos saboreado en toda su integridad gracias al arte de este formidable pianista que también ha transmitido en toda su integridad el mundo estético de las Rapsodias de Brahms. Grande el joven Choni, legítimo su triunfo en un primer contacto con el público granadino que, espero, se repita en próximas ediciones del Festival. Un gran concierto en el Corral del Carbón.